Los amargos siete meses de Xabi Alonso en su esperado regreso al Real Madrid
El Real Madrid decidió este lunes despedir a Xabi Alonso y nombró a Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador del primer equipo. Una decisión que nadie esperaba tras la derrota (3-2) del conjunto blanco ante el Barcelona en la final de la Supercopa de España, un resultado que pareció salvar la cabeza al Tolosarra tras enfrentarse a los de Flick e incluso aprovechar dos ocasiones claras para imponer penaltis en la recta final del partido. Con la enigmática fórmula «de mutuo acuerdo», el club blanco anunció el fin de Tolosarra en el banquillo blanco, apenas siete meses después de su llegada procedente de Alemania.
Y el 25 de mayo se anunció la contratación de Xabi Alonso, un fichaje para sustituir a Carlo Ancelotti y dotar al equipo de un técnico que había brillado en Alemania al frente del Bayer Leverkusen, ganando la primera Bundesliga de la historia del club alemán. El tolosarra llegó como un entrenador con un escenario moderno, de esos técnicos que toman decisiones y que implementan su estilo en sus equipos desde el primer minuto. Esperábamos un fútbol de “rock and roll”, presión en todo el campo y un equipo que asfixiaba a sus rivales con cada pérdida de balón. Algo se vio en el Mundial de Clubes, pero todo desapareció tras el inicio de temporada y, en particular, todo salió mal tras aquel enfrentamiento entre Tolosarra y Vinícius en el Clásico.
Xabi Alonso deja al Real Madrid segundo en la EA Sports Liga, a cuatro puntos del Barcelona, clasificado entre los ocho primeros en la fase de campeonato de la «Champions League» y en los octavos de final de la Copa del Rey, competición en la que se enfrentará este miércoles al Albacete.
En total, Xabi Alonso dirigió al Real Madrid en 34 partidos, con un balance de 24 victorias, cuatro empates y seis derrotas. El inicio de temporada del Real Madrid fue bueno, pero todo empezó a torcerse el 27 de septiembre, en el Metropolitano. Aquel día el Real Madrid perdió ante el Atlético de Madrid (5-2) y fue entonces cuando surgieron las primeras dudas.
La reacción del Real Madrid fue seis victorias consecutivas, incluido el Clásico (2-1) del 26 de octubre. Pero ese día, a pesar de la victoria, algo rompió entre el vestuario y Xabi Alonso. El desplante de Vinícius durante su suplencia ante el Barcelona, las posteriores disculpas del brasileño sin incluir a Tolosarra y la falta de apoyo del club al técnico vasco viciaron el ambiente. La derrota ante el Liverpool y los empates ante Rayo, Elche y Girona no ayudaron. El Real Madrid desperdició la ventaja con la que salió del clásico y le dio ventaja al Barcelona.
La dura derrota ante el Celta de Vigo y la posterior ante el City convirtieron cada partido del Real Madrid en un ultimátum para Xabi Alonso. El jugador tolosarra conservó balones de partido (Alavés, Talavera, Sevilla, Betis y Atlético) hasta la final de la Supercopa de España ante el Barcelona. La derrota ante los de Flick acabó costándole el puesto a Xabi Alonso, que llegaba como el hombre elegido para revolucionar un equipo a la deriva y que abandonaba el banquillo blanco siete meses después.
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