Cotilleos

Cuando los tuve, lo que más recuerdo es la soledad

Cuando los tuve, lo que más recuerdo es la soledad
Avatar
  • Publishedenero 14, 2026



Ana Aznar Botella (44 años), hija del expresidente José María Aznar (72) y el ex alcalde Ana Botella (72), creció en el epicentro del poder político español. Sin embargo, ha construido una carrera que discurre alejada de los focos que acompañaron su infancia en La Moncloa.

Psicóloga infantil, investigadora, docente y autora, Ana siempre ha preferido discreción a exposición pública.

Paradójicamente, ha sido su propia profesión la que la ha llevado a hablar con inusitada franqueza de su vida personal, de su maternidad y el desafíos que has enfrentado al criar tu cuatro hijos con su marido, Alejandro Agag (55).

Ana Aznar con sus padres y tres de sus cuatro hijos en una imagen captada en 2011.

Ana Aznar con sus padres y tres de sus cuatro hijos en una imagen captada en 2011.

Gtres

Su reciente participación en el programa. Detrás de la cortina Nos ha permitido conocer su lado más íntimo. Aznar repasa sus primeros años como madre, una etapa marcada por distancia y soledad.

Luego vivió en Londreslejos de su entorno cercano, y se enfrentaba a criar a sus hijos sin la red de apoyo que había conocido en España.

Describe ese período como demandantelleno de momentos de aislamiento que, según explica, la obligaron a fortalecerse y aprender a mantenerse a sí misma.

«Cuando los tuve, Lo que más recuerdo es tener momentos de mucha soledad.. Los manejé lo mejor que pude, con mejores y peores momentos, pero me hice más fuerte, aprendí a estar solo…».

Ser madre joven, admite Ana Aznar, tiene un lado positivo. Ahora lo ves claro, en perspectiva: «Ahora mis hijos son mayores, algunos ya adolescentesy soy joven y tengo mucho tiempo para disfrutar con ellos, acompañarlos en su vida…».

Reconoce que en casa ha impuesto límitesque son fundamentales. En su opinión, la ausencia de límites no se traduce en libertad, sino en desorientación. Incluso llega a afirmar que muchos niños interpretan esta falta de contención como una forma de desamor.

Ana Aznar con su marido, tras dar a luz a su hijo Alonso.

Ana Aznar con su marido, tras dar a luz a su hijo Alonso.

Gtres

Para Aznar, Marcar líneas rojas es una herramienta esencial para enseñar a gestionar la frustración.una habilidad que considera esencial para la vida adulta.

En su opinión, esas líneas rojas deberían marcarse porque «Tienen que acostumbrarse al hecho de que la vida no siempre es como quieren., gestionar la frustración, porque si no dicen que no a nada, no tienes frustración.

En su reflexión aparece un elemento que recorre a muchas madres: la culpa. El psicólogo lo define como un sentimiento «criminal», omnipresente y paralizante.

“Soy mamá de cuatro hijos de diferentes edades y lo pienso mucho. Cuando eran pequeños tenía mucha culpa y luego, gracias a mi trabajo, he sufrido mucho por eso y doCada vez que me castigo me pregunto ¿qué he hecho mal?«, explica Ana.

Y abunda: «Y si no he hecho nada malo me lo quito de la cabeza. También te quitas mucha culpa explicándoles las cosas, colocándolas en tu vida… Tenemos que decirles que son nuestra prioridad, pero que no son lo único en nuestra vida y que hagamos lo que podamos».

Explique que una de las claves es comunicar a los niños cómo encajan en la vida de sus padres. No se trata de relegarlos, sino de explicarles que, si bien son una prioridad, no son el único eje de la existencia adulta. Esa transparencia, dice, reduce la presión y ayuda a los niños a comprender la complejidad del mundo real.

En esta línea, Ana recuerda una anécdota con sus hijos: «Cuando empezaron a tener teléfono me mandaron mensajes diciéndome que los llamara urgentemente. Luego estaba en una reunión y tuve que irme. O de repente me llamaron y no contesté…»

«Oye, te quiero mucho, pero no estoy sentado las 24 horas del día, con el teléfono en la mano, esperando que me llames. Tienen que darse cuenta de eso y tenemos que decírselo.. Para nosotros son los más especiales., pero no son lo único«dice la hija de José María Aznar.

Ana Aznar concluye que, como madre, repite los mismos patrones que sus padres utilizaron con ella: «No entiendes a los padres hasta que no eres madre. El amor por un niño y lo que estás dispuesto a hacer., hasta que no lo tengas, no lo sabes. Ni los esfuerzos y sacrificios que han hecho tus padres«.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: