Siempre se jugó en los patios sin generar ningún problema
El poleso Faustino Álvarez ejerce de abuelo de niño futbolero, y casi sin quererlo ha saltado a la palestra tras denunciar que en el colegio Celestino Montoto de la capital sierense no se puede jugar al fútbol en los recreos. Una decisión tomada según el reglamento, con el acuerdo del Consejo Escolar y el amparo de la Consejería de Educación, con la consigna de hacer de los patios espacios inclusivos con juegos para todos y sin fútbol en el patio por «falta de espacio» y para «evitar conflictos». Una norma que lleva en vigor varios años pero de la que «la verdad es que no sabía nada de ella», reconoce Álvarez.
[–>[–>[–>De hecho, su queja surgió a principios de este curso, y él mismo explica los motivos. «Mi nieto de ocho años quería ir siempre muy pronto al colegio, llevábamos el balón en una red y jugaba cinco o diez minutos con los compañeros, hasta que tocaba el timbre, antes del horario lectivo. Pero hace unos meses me dijo que ya no quería ir pronto, que les habían dicho que no se puede llevar balón y los niños lo tomaron al pie de la letra. Así fue como surgió todo», relata. De ahí que se quejara de una decisión que no comparte, porque «prohibir cualquier deporte en un centro público no es aceptable, aunque esté hecho legalmente», sostiene.
[–> [–>[–>«Nunca vi que hubiera problemas, hay espacio para todos»
[–>[–>[–>
Álvarez habla además desde la perspectiva del exdocente: fue director del colegio de Sariego durante más de una década, y ejerció también en el colegio Arregui y en el IES Río Nora, y «nunca vi que hubiera problemas por jugar al balón en el recreo, como tampoco los veo cuando los niños juegan por la tarde en el parque; ellos mismos se dan cuenta cuando hay una falta, una entrada dura, y ellos mismos se apañan», argumenta.
[–>[–>[–>
Asimismo, considera que los argumentos que esgrime el colegio «son insignificantes». Porque «con cuatro canchas deportivas hay espacio de sobra para todos, y es cuestión de organizar por turnos o por días para que haya espacio para todos. Al final se está señalando a un sólo deporte que, como veo a diario, es el que más gusta a los niños, que se mueren por dar patadas al balón aunque sea a la entrada del colegio», sostiene Faustino Álvarez.
[–>[–>[–>«La solución de que se vigile el recreo»
[–>[–>[–>
En el mismo sentido, Álvarez indica que el supuesto problema de convivencia que se pudiera derivar de jugar al balón en el patio «tiene una solución muy fácil: que se vigile el recreo con gente suficiente atenta a lo que pasa; me tocaron muchos patios y siempre que podía haber algún intento de problema se solucionaba con la presencia del maestro», subraya.
[–>[–>[–>
Por eso, quiere rebatir una prohibición que «suena a otros tiempos», y alerta de que «al amparo de la ley también se pueden acabar imponiendo normas como se hizo en otros momentos». Y con ello quiere apelar al sentido común y «buscar soluciones cesiones entre todos, porque siempre ha habido fútbol en los patios sin generar ningún problema».
[–>[–>
[–>Lo cierto es que la cuestión ha llegado hasta el parlamento regional a través de una pregunta del portavoz de Convocatoria por Asturies (IU-Más País-IAS), Xabel Vegas, respondida por la Consejera de Educación, Eva Ledo. Esta última dejó claro que el centro está actuando «conforme a la normativa vigente». Y la decisión cuenta con el respaldo del Consejo Escolar del centro, dado que está incluida en el proyecto educativo aprobado el 3 de junio de 2024. «La autonomía de los centros permite adoptar experimentaciones e innovaciones pedagógicas y debe ser favorecida por las administraciones educativas», recalca la Consejería.
[–>[–>[–>
Tampoco la asociación de madres y padres del centro había recibido ninguna queja al respecto hasta ahora, con recreos en los que cada aula dispone una caja con material para juegos en el recreo con palas con pelotas blandas, pelotas de gomaespuma, discos voladores, cuerdas y gomas elásticas para ofrecer la posibilidad a los niños de diferentes juegos.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí