Maquilladores expertos nos desvelan cuáles serán las tendencias de 2026
En maquillaje hay tendencias que perduran y otras que se reinventan temporada tras temporada. Las celebridades, las pasarelas y hasta las redes sociales están fuentes de inspiración para el maquillaje. Por eso, hay tendencias más efímeras y otras que perduran durante años, evolucionando y desarrollándose como ocurrió con el clean look o el reinado del rubor.
Más allá del uso del maquillaje como medio de expresión, si hay un punto que está cogiendo fuerza y cada vez más consolidándose es el bueno. Incorporar ingredientes activos para el cuidado. Lo que llamamos skinificación cada vez gana más terreno y más que una tendencia, se está convirtiendo en una realidad. Pero, ¿qué veremos más allá de eso en 2025? Responden los maquilladores expertos.
Las mayores tendencias en maquillaje.
Después de una larga temporada en la que el maquillaje más natural, Impulsado por personalidades como Hailey Bieber y su marca Rhode, fueron los protagonistas, ha llegado el momento de darle paso al color. La maquilladora Helena Liébanas, representada por Cool Producciones, señala que en 2026 y sobre todo a partir de primavera “veremos una tendencia hacia los tonos metalizados claros en los ojos, tonos rosados y morados”. Una tendencia que la experta considera que se basa en “un maquillaje más claro, con un efecto más fresco y jugoso”.
Por su parte, el maquillador Antonio Romero va más allá y menciona que “la tendencia que más despegará es” una evolución de lo que ya empezó a desarrollarse en 2025: gótico suaveY añade que “el maquillaje ya no es tan limpio y cuidado como en el clean look, aunque no se abandona del todo”. La profesional destaca que “la piel seguirá luciendo clara y bastante natural, pero con un acabado un poco más mate que hasta ahora”. Las pecas son visibles -e incluso dibujadas-, lo que le da un aspecto más etéreo y orgánico. Continúa con el look y precisa que «la mirada gana en intensidad, pero con un enfoque más sucio y grunge, como un maquillaje vivido, sin bordes demasiado perfectos ni difuminados». Por último, se centra en los labios y considera que «suavizan su contorno, alejándose del contorno preciso».
En el caso de la maquilladora y codirectora creativa de U/1st, Marta Arce, afirma que “2026 no es un año de menos maquillaje, sino de mejor maquillaje”. Más conocimiento, mejores fórmulas y una relación más sana con tu piel y la imagen. Con esto quiere decir que “el maquillaje deja de imponerse y comienza a dialogar con el rostro”, convirtiéndose en un “contraste entre naturalidad y expresión creativa”. Arce también apuesta por las fórmulas, con opciones “tipo sérum” o tinturas con principios activos, texturas transparentes que imitan la piel real. “La gran tendencia es un maquillaje que luzca bonito hoy en día, pero que también cuide la piel a largo plazo”.
Razones de los cambios
¿Cuáles son las razones de estos cambios? “El consumidor está mucho más informado y busca resultados visibles, naturales y personalizados. Hay un cambio de paradigma en belleza. Buscan salud y cuidado de la piel y evitan esconderse» menciona Marta Arce. Esto se debe a que «el maquillaje ya no es sólo un color, es un tratamiento» y que «la piel real, con su textura y su vida, se normaliza» con «menos productos, pero mejor formulados y más versátiles». Algo que va de la mano de “individualidad y personalidad”. “La auténtica naturalidad y la personalización prevalecen sobre las tendencias rígidas”.
De Antonio Romero, esto se centra en la tendencia gótica suave. Las celebridades siguen siendo una gran fuente de inspiración y con esta tendencia no iban a serlo menos. El profesional considera que “las tendencias generalmente se construyen a partir de los looks que vemos en las pasarelas y especialmente en las alfombras rojas”. Este look lo vimos en “Jenna Ortega, compuesta por Melanie Inglessis o incluso en Mia Goth, compuesta por Nina Park. En ambos casos, el maquillaje avanza hacia este terreno más vívido y menos pulido y con una estética más oscura y orgánica. Un look que el profesional recreó en los premios Forqué para la actriz Eva Rubio.
Colorido en la mirada
Al centrarnos en la mirada, dejaremos de lado la mirada limpia y los ojos jugarán un papel más importante. “En los ojos Se impone el delineado del ojo por dentro y a la altura de las pestañas.«, pero todavía borroso y ligeramente corrido, como si ya lleváramos unas horas maquilladas», dice Romero. La razón es que «el ojo no parece recién aplicado ni excesivamente perfecto». Para recrearlo, el experto recomienda «lápices cremosos, aplicados sobre las pestañas y difuminados con el dedo». Incluso cuando se opta por un delineador de ojos más clásico, el trazo se suaviza para evitar un acabado demasiado geométrico o rígido.
La mirada de Marta Arce destacará y será “abierta y expresiva”. “La luz y la forma son las protagonistas”. Añade que “veremos sombras bien trabajadas y sin exceso de producto, tonos cromáticos suaves, satinados o con un brillo sutil que aporten luz, delineadores de ojos gráficos con líneas descoloridas y más orgánicas«. En el caso de las pestañas, éstas quedarán “definidas y levantadas, sin efecto falso o exagerado” y aparecerán “toques creativos con brillo”.
Una piel cuidada, la base de todo
El maquillaje incorpora cada vez más principios activos para el cuidado de la piel, fomentando la tendencia llamada “skinificación”. Punto en el que todos los expertos coinciden. Marta Arce explica que «la tendencia es lucir una piel cuidada, realmente luminosa» con «acabados naturales», que no serán «ni ultra mate ni brillo excesivoEn cuanto a las texturas, opta por “texturas ligeras, similares a las de un sérum, que se funden perfectamente con la piel”. En cuanto a la cobertura, es “modular, se aplica sólo en las zonas donde es necesario, respetando las texturas y las características individuales”. La experta concluye que “no es una moda, es una evolución lógica. La piel bien tratada necesita menos maquillaje y esto se traduce en un resultado mucho más bonito y moderno. Para Helena Liébanas seguiremos viendo “una piel radiante en las mejillas y un brillo más controlado en la zona T” además de un “colorete tipo chico y efecto quemado en tonos rosas y ciruelas”.
“La piel seguirá luciendo natural y luminosa, muestra pecas si las hay y dibújalas si no – para reforzar esa sensación ligera y orgánica”, menciona Antonio Romero. Precisa que “no es una piel demasiado bronceada, pero sí bien estructurada, trabajando los volúmenes para que no quede plana”. En cuanto al colorete, la maquilladora considera que “se utiliza con moderación y los tonos marrones, terracotas y rojizos, que recuerdan el efecto de la luz solar, se convierten en grandes aliados para dar vida al rostro sin sobrecargarlo”.
Overlip, si o no
Los combos de labios están evolucionando en 2026. “Se seguirán enfatizando y se mantendrá el overlip pero siempre trabajado de forma difuminada para evitar esas líneas demasiado perfectas”, cree Romero. En cuanto a lo descrito, “Están elaborados en tonos marrones cálidos, ligeramente por encima del tono natural de los labios.Para el centro, la maquilladora precisa que “aplicamos un tono más rojizo, que se difumina en pequeños toques para difuminar con el delineador. El acabado se puede completar con brillo si buscas un efecto más jugoso o dejarlo mate para un resultado más sobrio y editorial.
Por el lado de Marta Arce, afirma que «veremos una gran diversidad en los labios, desde lo natural hasta lo expresivo. El labio «Acompañará al maquillaje, no lo dominará.Y añade que “encontraremos labios difusos, con bordes suaves más que definiciones duras, tonos fríos y frutos rojos modernos, que aportan sofisticación, alto brillo y acabados brillantes por encima del mate extremo”. También destaca “los clásicos colores intensos (rojo cereza o granate intenso)”.
Tendencias que desaparecen
Si bien hay nuevas tendencias, hay otras que están desapareciendo. En el caso de Helena Liébanas considera que “veremos menos desbordamientoMenos tonos marrones y menos maquillaje completo. Antonio Romero excluye «las pieles demasiado brillantes», «el acabado ultrahúmedo con exceso de luminosidad deja paso a una piel más mate, que no renuncia a la luminosidad, sino que la aborda desde un punto de vista más natural». Finalmente, Marta Arce menciona que “la tendencia general apunta a abandonar lo artificial en favor de lo saludable, adaptable y auténtico”.
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