«Sirat» y los Oscar
Ni la voluntad de potenciar películas que desagraden a Donald Trump justifica las 16 nominaciones al Oscar de «Sinners»https://www.lne.es/»Pecadores», un festival de zombis con ínfulas que cumple a rajatabla con la nueva ley de los guiones cinematográficos. Si no sabes como resolver una encrucijada narrativa, procede a exterminar a tus personajes. Se trata de un artificio también seguido en «Eddington» o «Sirat».
[–>[–>[–>La película española supone un electroshock cinematográfico aunque decepcione su último acto, «Sinners» es un fraude en toda regla que no acredita ni la cuarta parte de sus 16 nominaciones. Sin embargo, y por paradójico que resulte, Hollywood ha denigrado la creación revolucionaria de Óliver Laxe, al adjuntarle la infamante acotación de «extranjera». Debió ser seleccionada entre los diez títulos que compiten a «mejor película» sin apellidos, al igual que la brasileña «El agente secreto» o la insoportable «Sentimental value» noruega.
[–> [–>[–>Los Oscars le muestran al mundo las películas que se ha perdido, dado que la audiencia de las nominaciones y premios supera ampliamente a los datos de taquilla. A la hora de recuperar las películas en el sofá, la mejor entre las nominadas es sin duda «F1», una inclusión sorprendente de trazado vertiginoso. Por desgracia, se ha eximido a Javier Bardem de la estatuilla que le correspondía como mejor actor secundario en la película de automovilismo, el «Top Gun» de 2025.
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A continuación de «F1», entre las nominadas a mejor película crece en el recuerdo «Bugonia», donde se selecciona también con todo merecimiento a Emma Stone pero se comete con el incomparable Jesse Plemons la misma injusticia que con Bardem. Y ahora viene el vuelco en la valoración, porque la película más importante de 2025 entre las elegidas es sin duda «Una batalla tras otra», donde se ha acreditado el inigualable papel secundario de Benicio del Toro, único vencedor posible por encima de Sean Penn en la misma película de Paul Thomas Anderson. Los dos títulos aportados en este párrafo sintetizan la corriente cinematográfica que escruta la decadencia agónica del imperio americano. Más cine contra Trump, que provee de inspiración a los principales creadores del planeta.
[–>[–>[–>El cine es el arte de los rostros, con o sin cuerpo incorporado. Bajo esta premisa, la ganadora del Óscar a mejor actriz debe ser Renate Reinsve por su papel en «Sentimental value», pese a las prevenciones contra la somnolienta película citada. En el apartado masculino, solo hay un ganador adecuado, Ethan Hawke por su asombrosa recreación del letrista Larry Hart en «Blue Moon», con un guion prodigioso que también debería ser recompensado. Sin embargo, tanto DiCaprio como Michael B. Jordan salen mejor situados a la pista.
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Alguien podría pensar que la injusta postergación de «Sirat» aumenta sus expectativas en la categoría de «mejor película extranjera». Por desgracia, en este apartado vuelve a competir con «El agente secreto», «Valor sentimental» o incluso la iraní «Un simple accidente», que complican la primera estatuilla española desde «Mar adentro».
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[–>Ante las deficiencias clamorosas del cine estadounidense, este año resulta más fácil imponerse como mejor película con Hollywood dentro que competir con los títulos más vibrantes del planeta. En una lista donde solo sobra un título, «Sinners».
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