Mikel Herrán recuerda el día que nominaron al nazi al Nobel de la Paz
Donald Trump no es el primer presidente obsesionado con el Premio Nobel. Así lo cuenta Mikel Herrán en su sección ‘Está todo inventado’, donde cuenta cómo él mismo Adolf Hitler También quería el Premio Nobel de la Paz.
En 1935, el Comité Nobel Noruego decidió otorgar Carl von Ossietzkyun pacifista alemán que llevaba años denunciando el rearme de Alemania y los nazis. Ossietzky, de hecho, recibió el premio en un campo de concentracióndonde lo habían puesto los nazis nada más llegar al poder.
Hitler lo obligó a renunciar al premio, pero él se negó, lo que enfureció al dictador, quien Prohibió a cualquier alemán aceptar un Premio Nobel.. En 1939, el diputado sueco Erik Brandt decidió «nominar» a Adolf Hitler para el Premio Nobel de la Paz. Lo hizo como crítica al Premio Nobel de la Paz y a modo de sátira, asegurando que Mein Kampf era literatura pacifista «a la par de la Biblia».
Ese mismo año estalló la Segunda Guerra Mundial y Hitler invadió Dinamarca. Había dos medallas Nobel de Física que habían ganado dos alemanes, Max von Laue y James Franck, este último judío. Antes del ascenso de los nazis, ambos físicos habían dejado las medallas al físico danés Niels Bohr para que las conservara.
Esto, apunta Mikel, «técnicamente contado como traiciónporque habían sacado oro del país.» Los nazis se apoderaron de Dinamarca en pocas horas y Niels Bohr tuvo que encontrar la manera de esconder las medallas. Cuando los nazis aparecieron en su laboratorio buscándolas, no las encontraron porque, afortunadamente, había logrado esconderlas a plena vista: las disolvió en ácido.
Al final de la guerra, Bohr los precipitó y de esta manera consiguieron nuevamente el oro. «Todavía podemos disolver Groenlandia», comenta Wyoming en el vídeo de arriba.
En 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, el escritor noruego Knut Hamsúnque había ganado el Premio Nobel de Literatura 23 años antes, decidió enviar la medalla a Goebbels. Hamsun era un gran admirador de Hitler y decidió donarle el Premio Nobel. El premio fue una audiencia con el Führer, pero después de que el escritor le pidiera que liberara a los prisioneros noruegos sin cargos, las cosas terminaron como el rosario de la aurora.
Más allá de Hitler, la polémica por el Premio Nobel de la Paz siempre ha existido. Mikel señala que se lo regalaron roosevelt mientras amenaza a los países latinoamericanos, Woodrow Wilson a pesar de promover leyes de segregación racial en el sur de Estados Unidos o Henry Kissinger por poner fin a la guerra en Vietnam.
Todo esto a pesar de que el conflicto continuó y Kissinger fue acusado de crímenes de guerraademás de haber organizado unos cuantos golpes de Estado en toda América Latina.
Fue controvertido hasta el Madre Teresa de Calcutaya que «además de defender a los sacerdotes acusados de pederastia», señala el historiador, también «creía que los enfermos tenían que sufrir y les negaba cuidados paliativos», mientras acudía a los mejores hospitales cuando enfermaba.
*Seguir laSexta en Google. Todas las novedades y el mejor contenido aquí.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí