¿Su límite? Su propia conciencia
En muchas ocasiones he utilizado este espacio para denunciar un mundo y una época en la que es difícil predecir el futuro con certeza, donde lo que parece evidente se difumina y, lo inverosímil, ocurre diariamente. Frases que venían acompañadas de hechos concretos y propios del momento. Así, por ejemplo, señalaba lo que parecía imposible pero era real: la victoria de Trump, la guerra imperialista de Putin contra Ucrania, la aprobación del Brexit, la presencia de gobiernos de ultraderecha en Hungría y, en su momento en Polonia…
[–>[–>[–>La cuestión es que ha pasado el tiempo y, con asombro y por desgracia, los que pensábamos así nos hemos quedado cortos. Sobre todo en las consecuencias que podían derivarse del segundo mandato de Trump. No miento si digo que ha creado una policía contra los inmigrantes que actúa en las ciudades que no le votaron, publicita vídeos en los que derrama excrementos contra los que se manifiestan contra sus decisiones o aparece bandera en mano conquistando Groenlandia, amenaza con aranceles del 200% a los productos de los países europeos que han mandado destacamentos militares a Groenlandia, se mofa de la ONU y quiere conformar una Junta de Paz bajo su mando para resolver los problemas del planeta, se autonombra presidente de Venezuela…
[–> [–>[–>Es evidente que este tipo se ha cargado todo el orden internacional, valores e instituciones sobre las que se ha levantado la convivencia, la frágil paz, la UE… a partir de la ll Guerra Mundial. Aunque, parece que aún suena peor el futuro porque, instalándose en la ley del más fuerte, manifiesta que como no recibió el Premio Nobel de la Paz, ahora no tiene por qué preocuparse por la paz. Incluso dice que no tiene más límite que el de su propia conciencia.
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