ASESINATO MENOR VALENCIA | El asesino de Álex en prisión, tranquilo, callado y bajo el protocolo antisuicidio: «Yo ya he dicho todo lo que tenía que decir»
Juan Francisco M. F., el bibliotecario de 48 años que en la tarde del sábado, 24 de enero, mató de seis cuchilladas en el corazón a Álex, el niño de 13 años amigo de su hijo, en su domicilio de Sueca duerme desde este martes en la cárcel de Picassent, adonde llegó pasadas las 14.00 horas de ese día, después de que el juez de la plaza 4 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sueca ordenase prisión provisional, comunicada y sin fianza para él por un delito de asesinato agravado porque la víctima es menor de 16 años.
[–>[–>[–>Desde su llegada al centro penitenciario, ha optado por guardar silencio. Pero su actitud no es de arrepentimiento ni está compungido, describen quienes han coincidido con él en estas primeras horas en prisión tras haber cometido el brutal asesinato del amigo de su hijo que mantiene a Sueca sumida en el dolor y la rabia a partes iguales. Simplemente, no quiere hablar ni explicar.
[–> [–>[–>El acusado se ha limitado a responder con un seco «yo ya he dicho todo lo que tenía que decir», en referencia a su declaración ante la Guardia Civil, primero, y ante el juez, después, cuando por única motivación dijo haber actuado «por un ataque de locura», tal como adelantó este diario, y sin tener muy claros los motivos ni los detalles del crimen.
[–>[–>[–>
Protocolo antisuicidio
[–>[–>[–>
En estas primeras 48 horas en prisión, pese a que se trata de un caso mediático, que su cara ha sido vista en todos los medios de comunicación y que jamás había pisado una cárcel, ni siquiera un calabozo, quienes lo han tratado dentro de los muros de Picassent describen a un hombre «extrañamente tranquilo e incluso frío, como si no fuera con él». Y, desde luego, aseguran que «no hay un ápice de arrepentimiento» ni en su comportamiento, ni en lo poco que habla.
[–>[–>[–>De momento, como establece el protocolo penitenciario, Juan Francisco M. F., natural de Sueca, donde vivía, aunque trabajaba en la biblioteca municipal de Algemesí tras haber sacado la plaza hace años, ha sido ingresado en el Pabellón de Enfermería, dentro del edificio destinado en su momento a preventivos. Se trata de una medida habitual con los reclusos de primer ingreso, los que han protagonizado delitos graves y sangrientos, especialmente los ejecutados, como es el caso, contra menores de edad, y los que tienen mucha repercusión mediática. Juan Francisco reúne los tres requisitos.
[–>[–>[–>
La otra medida habitual con este tipo de internos es aplicarle el protocolo de prevención de suicidios (PPS), algo que también ha sido activado en su caso. ¿Porque se ha detectado un riesgo real de que atente contra su vida? En absoluto, simplemente por protocolo. De hecho, no se le ha apreciado ninguna enfermedad ni patología. Aún así, irá siendo reevaluado cada cierto periodo breve de tiempo para ir ajustando, retirando o ampliando esas medidas que obedecen a la obligación de Instituciones Penitenciarias de mantener con vida a cada reo bajo su responsabilidad, tanto antes del juicio como durante el tiempo que dure la condena.
[–>[–>
[–>Sin contacto con reclusos de Sueca
[–>[–>[–>
Para ello, han sido designados dos presos de confianza -bedeles-, que suelen ser internos de largo cumplimiento, muy adaptados y generalmente próximos a obtener la libertad, quienes lo acompañan día y noche para garantizar que no comete ninguna acción contra sí mismo.
[–>[–>[–>
Dentro de las medidas de protección sobre el asesino confeso de Álex, que en los próximos meses será sometido a varias entrevistas por parte de los médicos forenses de la sección de Psiquiatría del Instituto de Medicina Legal (IML) para elaborar el informe de imputabilidad, también se ha activado una alerta especial para evitar que Juan Francisco M. F. pueda entrar en contacto con internos procedentes de Sueca o de otros municipios próximos, con el fin de prevenir posibles agresiones o represalias por el brutal crimen del que se declaró autor ante la Guardia Civil tras entregarse a los pocos minutos de acabar con la vida del pequeño.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Buscó matar sin defensa posible
[–>[–>[–>
Tal como avanzó Levante-EMV, el niño fue sorprendido en el baño por el ahora encarcelado, quien le atacó primero con un bate de béisbol, con el que le causó heridas en los nudillos cuando el chico se protegió la cara de manera instintiva, aunque desechó enseguida esa arma porque a continuación se le partió al errar e impactar contra uno de los sanitarios, por lo que remató su ansia homicida asestándole media docena de cuchilladas en la parte superior izquierda del tórax, que le causaron la muerte de manera inmediata al alcanzarle el corazón.
[–>[–>[–>
La violencia y fuerza ejercidas en esos ataques con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, así como la trayectoria claramente descendente, dejaron claro en la autopsia que eran obra de un adulto de gran envergadura (el acusado mide cerca de 1,90 y es de complexión muy fuerte) que asestó cada golpe con un único fin: causar la muerte sin escapatoria y sin capacidad de defensa de la víctima por el claro abuso de superioridad.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí