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El fuego voraz de Carlos Alcaraz ante la llama eterna de Djokovic, la final de los récords en el Open de Australia

El fuego voraz de Carlos Alcaraz ante la llama eterna de Djokovic, la final de los récords en el Open de Australia
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  • Publishedenero 31, 2026



Melbourne Espere el partido de este domingo que podría redefinir la jerarquía del tenis mundial. En el Estadio Rod Laver, Carlos Alcaraz enfrentará Novak Djokovic en la final de Abierto de Australia trasciende la simple disputa por un trofeo.

No es sólo un partido de tenis: es el choque entre el fuego de la juventud y la llama inextinguible de la experiencia, entre la sed de grandeza absoluta y la sed insaciable de un acto final de inmortalidad. Es el duelo de quienes quieren seguir siendo los mejores y que ya lo han demostrado en todas las latitudes del tenis mundial.

Alcaraz llega a esta final con el reto de batir un récord que se mantiene desde hace 88 años. No te muevas reunidos primero Carrera Grand Slam historia en 1938, a los 22 años y 11 meses. Este domingo, el murciano tiene la oportunidad de batir este récord y convertirse en el jugador más joven de la historia en ganar los cuatro grandes torneos, con 22 años, 8 meses y 26 días.

En su mochila ya lleva el Abierto de Estados Unidos 2022 y 2025, Wimbledon 2023 y 2024, y Roland Garros 2024 y 2025. Sólo falta el Open de Australia. Sólo necesita este trofeo para sellar su lugar en la historia del tenis.

Pero si Alcaraz juega para la juventud y el presente, Djokovic juega para la eternidad. El serbio persigue su ansiado Grand Slam número 25, cifra que le situaría en solitario como el tenista con más títulos importantes de la historia, superando los 24 que comparte actualmente. Corte Margarita.

A sus 38 años, Djokovic aspira a ampliar su dominio absoluto en Melbourne Park, escenario donde ha construido su leyenda como ningún otro jugador: 10 títulos y 103 victorias en torneos. Para el serbio, Melbourne es más que un torneo. Este es tu templo.

La odisea hasta el final

Nadie llega a esta final por la salida más fácil. Ambos tuvieron que superar semifinales que son parte del tejido mismo del torneo, batallas que revelan lo que hay en cada uno cuando todo está en juego.

Alcaraz jugó uno de los partidos más memorables en la historia del Abierto de Australia al derrotar Zvérev después de 5 horas y 27 minutos de una batalla épica.

Carlos Alcaraz, al más puro estilo Rafa Nadal en Melbourne

El español ganó los dos primeros sets con facilidad (6-4, 7-6), pero luego su físico le jugó una mala pasada. Llegaron los calambres, los vómitos, y Zverev se metió en la barba y consiguió igualar un partido que prácticamente había perdido.

En el quinto set, con el alemán sacando para el 5-4 final, Alcaraz encontró fuerzas donde no las había. Ha ganado cuatro partidos seguidos. Cerró el partido 7-5. Levantó el puño hacia el cielo de Melbourne, consciente de haber jugado un partido que llevaba mucho tiempo preparándose.

Djokovic también protagonizó una historia inolvidable. Todavía a cuestas contra Pescador y llevando su juego y su físico al extremo en un intento de encontrar una grieta en el tenis robótico italiano.

Lo consiguió, le empujó a jugar el quinto set y ahí aprovechó su experiencia. Rompe en el momento adecuado, salva tres bolas rompientes justo después y termina derribando al campeón defensor y provocando un frenesí en Rod Laver.

Nuevo capitulo

La historia entre Alcaraz y Djokovic es la historia de una rivalidad joven que ya está produciendo partidos inolvidables. La balanza global se inclina a favor del serbio con un 5-4. Pero los números sólo cuentan una parte de la historia. En Grand Slam, Alcaraz domina por 3-2. Y en la final de Grand Slam, el español lidera 2-0.

Ganó Wimbledon 2023 tras una batalla épica de más de cuatro horas contra el serbio. Luego repitió en 2024 con una exhibición dominante en un partido donde Alcaraz demostró que su tenis agresivo puede anular incluso la defensa más perfecta del tenis moderno.

Donde ganaron los Balcanes fue en la final del Juegos Olímpicos París 2024. Un duelo que puso el broche a su carrera y que le hizo llorar.

El duelo entre Alcaraz y Djokovic es también un choque de filosofías del tenis que define la evolución del deporte. El español encarna el tenis del futuro: agresivo, explosivo, polivalente y espectacular. Su derecha genera velocidades entre 177 y 193 km/h, con una combinación demoledora de potencia y efecto que desestabiliza a cualquier rival.

Carlos Alcaraz y Novak Djokovic, tras la final de Wimbledon 2024

Carlos Alcaraz y Novak Djokovic, tras la final de Wimbledon 2024

Prensa europea

Alcaraz ataca desde el primer tiro, buscando constantemente tomar la iniciativa, yendo frecuentemente a la red y combinando tiros planos con fuertes efectos para romper el ritmo.

Frente a esta explosión de juventud está la máquina perfecta: Djokovic, el maestro de la resiliencia mental y la resistencia física.

El serbio ha construido su leyenda sobre tres pilares fundamentales: una devolución de saque considerada la mejor de la historia, una capacidad de recuperación física que le permite disputar partidos de más de cinco horas sin perder energías y una mentalidad de hierro que le convierte en un especialista en reparar situaciones adversas.

Las rápidas condiciones de parque de melbourne Favorecen su contrajuego, su retorno quirúrgico y su capacidad para neutralizar el poder rival desde posiciones defensivas. Pero también le permite a Alcaraz golpear plano y fuerte, exactamente lo que necesita.

La final de Melbourne enfrentará a un joven que no conoce límites contra un veterano que se niega a reconocerlos. Cuando suene el primer servicio, lo que está en juego será mucho más que un trofeo: será la oportunidad para que ambos sellen su eternidad. Y eso es, en última instancia, lo que siempre ha conmovido a los más grandes.





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