Si no llega a ser por la donación de mis padres no tendría piso en Madrid
Yolanda P., periodista de 31 años y natural de Asturias, se tiró buena parte del año 2022 buscando un piso pequeño y económico que comprar en Madrid. «Había habido una bajada de los precios por el covid, y en ese momento estaban empezando a subir, se decía que iba a haber una burbuja, y fue difícil, tardé siete meses en encontrar algo», recuerda la joven, cuyos padres ya le habían transmitido que el dinero de la venta de un piso de sus abuelos que habían recibido en herencia iba a ser para ella y su hermano.
[–>[–>[–>Su situación no era la mejor. Tenía unos ahorros y entonces trabajaba de autónoma, pero al ver que los precios subían tanto se tomó la búsqueda como una carrera contrarreloj «porque pensé que más adelante iba a ser imposible». Muchos de los pisos se los quitaban de las manos nada más anunciarse. Finalmente encontró una vivienda coqueta de unos 60 metros cuadrados útiles en el barrio de Puerta del Ángel, en el distrito madrileño de Latina, por alrededor de 175.000 euros, cantidad a la que había que añadir una importante inversión para la reforma. El piso era antiguo, de los años 40, «pero las zonas comunes estaban muy cuidadas; los vecinos lo cuidan muchísimo».
[–> [–>[–>«Tuve mucha suerte. Un año más tarde este piso no podría habérmelo comprado»
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Pese a no ser excesivo dinero comparado con los precios actuales del ladrillo, se le antojaba un Rubicón difícil de cruzar sin ayuda. «Pese a que tenía ahorros, no me daba. Si no llega a ser por mis padres, que me donaron unos 50.000 euros, no tendría el piso», recuerda Yolanda, que con el dinero pudo pagar la entrada y los gastos. Y menos mal que lo pudo hacer porque en los siguientes meses los precios de la vivienda se dispararon en el barrio, que se conoce como el ‘Brooklyn madrileño’ -está al otro lado del río Manzanares, justo en la frontera de la M-30- debido al fenómeno de gentrificación que está viviendo y que está expulsando a muchos vecinos de toda la vida. En la actualidad el metro cuadrado en este barrio supera los 4.000 euros, alrededor de un 30% más del precio por el que compró.
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«Tuve mucha suerte. Un año más tarde ya este piso no podría habérmelo comprado. Además, me lo pude comprar porque fui la primera en verlo; les envié vídeos a mis padres, y di una reserva de mil euros enseguida», precisa Yolanda, que acudió al notario junto a sus progenitores a firmar la donación del dinero, y que se vio beneficiada de la bonificación fiscal del 99% que se aplica en Madrid. «Era muy poco dinero, la verdad, lo que tuve que pagar de impuestos, aunque creo que si hubiésemos puesto que era para la adquisición de la primera vivienda no habríamos tenido que pagar nada», señala.
[–>[–>[–>Préstamos de padres a hijos
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El caso de Yolanda no és único. Ella misma relata que tiene varios amigos a los que, dados los altos precios de la vivienda, sus padres les están haciendo préstamos para que puedan comprarse una, algo que a ella no le terminaba de cuadrar. «Yo soy muy legalista; con la donación tu estás pagando un impuesto, es lo más limpio de hacer, no es ningún fraude de ley», añade la periodista, que asegura que la donación fue en parte «muy sentimental porque es seguramente algo que mi abuela hubiera querido».
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En el caso de las donaciones dinerarias, los abogados recuerdan que deben hacerse en escritura pública: sin este documento no es posible beneficiarse de las exenciones fiscales que existen en muchas comunidades y que llegan hasta el 99%, como en Andalucía o Madrid. Los profesionales recomiendan actuar con cautela en estos procesos, ya que si se formaliza una escritura de donación y los padres realizan la transferencia, pero el donatario gasta el dinero antes de tiempo, se puede perder la exención fiscal. Esto ocurre si, en el momento de otorgar la escritura de compra de la vivienda, el importe donado ya no consta en la cuenta bancaria.
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[–>Desde el Colegio General del Notariado se recuerda que su función es precisamente el asesoramiento «imparcial» y autorización de «instrumentos como testamentos y donaciones, poderes generales y preventivos y otras medidas de apoyo». “Estas actuaciones», precisa María Teresa Barea, portavoz del Consejo General del Notariado, «contribuyen a que las decisiones adoptadas gocen de validez y eficacia jurídicas, con las garantías legales previstas, incluyendo, cuando proceda, la designación de personas de apoyo conforme a la normativa vigente”.
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