el autobús municipal de Gijón renueva a sus conductores
«Como gijonés, es un orgullo transportar cada día a nuestros vecinos». Con estas palabras explica Jesús Daniel Ferrera lo que supone para él ser uno de los 26 nuevos conductores de la Empresa Municipal de Transportes Urbanos (Emtusa). Fue el 7 de enero cuando este grupo de profesionales empezó a desarrollar sus tareas en la entidad, en la que celebran las mejoras en plantilla para poder dar respuesta al auge de viajeros, que en 2025 alcanzó una cifra récord de 23,5 millones de usuarios. «Fueron nuestro regalo de Reyes. Es una alegría muy grande poder aliviar las carencias que pudiera haber», señala César Huerta, jefe de Tráfico de Emtusa desde hace ya casi tres décadas.
[–>[–>[–>Para poder formar parte de Emtusa, los nuevos conductores completaron una prueba teórica a finales de julio y, posteriormente, realizaron la parte práctica. Para Jesús Daniel Ferrera, esta era la segunda ocasión en la que se presentaba. Este vecino del Lauredal se había dedicado al transporte de viajeros con empresas privadas y, a sus 35 años, buscaba «una mayor estabilidad» para contar con más tiempo para su familia. «Tengo dos niños y esto me ofrece mucha más tranquilidad», señala Ferrera, encantado con el ambiente de trabajo. «Estoy muy feliz. Las instalaciones son una pasada, nos dan muchas facilidades y cuando hay algún pequeño problema siempre están pendientes para ayudarnos», subraya Ferrera, que está desarrollando sus inicios en Emtusa mediante la línea 4, que va del Lauredal al Campus Universitario.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>De los 26 conductores que se han incorporado a la empresa municipal, 10 son mujeres. Cabe recordar que hasta el año 2000 no se produjo la entrada de las primeras cuatro conductoras. Carolina Polo y Ainara Ayarzagüena son dos de las profesionales que han logrado completar los exámenes y empezar a conducir los buses de la ciudad en la que residen.
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Mayor presencia de mujeres
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La trayectoria profesional de ambas había estado centrada hasta ahora en el sector del comercio. A sus 41 años, Ayarzagüena decidió cambiar el rumbo de su carrera. «Desde los 17 años había estado en comercios. Decidí pasarme a esto y ahora mi objetivo es jubilarme aquí», asegura esta vecina de Contrueces, que actualmente trabaja en las líneas 4 y 20. Ella logró sacarse el carné tipo D en 2024 y superó con éxito la primera prueba para «fichar» por Emtusa. Aunque todavía no acumula ni un mes como conductora, destaca que «me siento muy cómoda porque el trato con el público ya lo tenía dominado de antes». «Siempre vamos a tener cosas por aprender, pero lo básico lo tenemos adquirido», expresa.
[–>[–>[–>A la izquierda, Jesús Daniel Ferrera, Ainara Ayarzagüena y Carolina Polo / Ángel González
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Por su parte, Carolina Polo, una gijonesa de 27 años, había desempeñado previamente las tareas de cajera desde que finalizó Bachillerato. «Empecé a prepararme un año y medio antes porque quería mejorar mi vida laboral. Me gustaba mucho conducir. Entonces, ahora sigo trabajando de cara al público y, encima, haciendo lo que más me gusta», resalta Polo, que se encuentra actualmente en la línea 24, que enlaza Monteana y La Pedrera. «Es la más larga, pero el recorrido se hace ameno y entretenido», afirma esta conductora, que reivindica que «es muy importante que sigamos entrando gente joven para asegurar el futuro del transporte público». «Es algo de lo que se benefician todas las personas. Y especialmente en ciudades como Gijón, en las que hay tantas personas mayores», abunda.
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Contar con estos nuevos 26 conductores ha supuesto «una gran noticia» para el resto de trabajadores. «Aseguran nuestro futuro y nos dan un ambiente juvenil muy bueno. Ellos están muy contentos de entrar en una de las mejores empresas del sector y eso se contagia», culmina César Huerta, que confía en que Emtusa pueda seguir dando una respuesta óptima a las grandes cifras de usuarios. Ahora, contarán con la savia nueva que aporta este nutrido grupo de profesionales.
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