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Un penalti caído del cielo

Un penalti caído del cielo
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  • Publishedfebrero 2, 2026



De penalti en el minuto 100 y contra 10, así ganó el Madrid al humilde Rayo. Fue justa la expulsión, por un exceso de Pathé Ciss, y el penalti también, porque un despeje fallido de Mendy le llevó a tocar a Brahim, pero tengo más dudas del larguísimo tiempo añadido. En este resultado había mucha Liga, cinco puntos de ventaja sobre el Barça a estas alturas sería algo serio, pero aún así lo más importante era espantar la nube negra que se acercaba al Bernabéu. El Madrid estaba tan pobre y triste, fueron tantas las fases en las que el Rayo manejó el partido, que la afición no hubiera tolerado el pinchazo.

Pasan los días y no se ven avances. El equipo no hostiga, no se asienta en su terreno, espera, ataca sin convicción real ni arriesgando, sino confiando en alguna genialidad de Vinicius o Mbappé. Pronto llegó Vinicius, un jugador con un gran gol y una gran celebración, con el público, como propuesta de reconciliación. Había sido pitado cuando lo llamaban por su nombre y durante las primeras intervenciones, pero a partir de ese momento cesó el acoso. Bellingham también fue silbado y no estuvo mucho en el campo ya que un pinchazo en la parte posterior del muslo lo obligó a retirarse. El clásico suéter, que probablemente lo mantendrá alejado durante tres semanas.

Lo que fue decepcionante fue que, después de que Vinicius marcara tan pronto y una vez calmado el ambiente, el equipo no aprovechó. Se relajó, mostró apatía y desorden, cedió el campo y el balón al Rayo. La falta de concentración colectiva quedó demostrada por partida doble cuando, en dos córners ante el Rayo, el Madrid se descolocó tanto que provocó contraataques a 70 metros vacíos, sin que nadie custodiara la viña. Una de las dos ocasiones la salvó una carrera de Valverde y la otra, del eterno Courtois. Por su parte, Mbappé produjo una clara galopada en la que dejó en el camino a Batalla y remató al larguero a portería vacía.

Sólo con la expulsión de Pathé Ciss y la retirada forzosa de Rayista El Madrid se precipitó hacia adelante, atacando de mala manera para intentar marcar en cierto caos. Lo consiguió gracias a un penalti que cayó del cielo, pocos minutos después de que Camavinga rematara de cabeza al palo. Al final, tres puntos de ahorro, pero la sensación de que el proyecto de Arbeloa no avanza. Desde el Barça que vimos el sábado hasta el Madrid del domingo, hay todo un mundo.

La pose deprimida de Simeone

Las cámaras mostraron una imagen insólita en la Ciudad de Valencia del Cholo Simeone pensativo y meditativo en el banquillo, con aire de hombre desplomado. “Estoy aguantando”, me dijo un amigo atlético, algo desconsideradamente. No sé. Pero entre su alineación y esta imagen, transmitía una especie de grito de auxilio. Algo como «estás destripando a mi personal, ¿qué puedo hacer?»

66 disparos del Barça a los postes

Desde que Flick está aquí (año y medio, 94 partidos) El Barça ha marcado 268 goles y ha rematado 66 balones a los postes, lo que equivale a que los goles queden en el limbo. Una cantidad inusual. En Elche alcanzó el virtuosismo en esta rara especialidad cuando Lamine envió el balón al larguero con el pie y al palo con la cabeza en el espacio de un segundo.





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