China, el árbitro de las decisiones de Trump y las perspectivas bajistas
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que mantuvo este miércoles una llamada con su homólogo chino, Xi Jinping, que fue «excelente» y «exhaustiva» y que ha tratado temas como una más amplia relación comercial, defensa, incluido Taiwán, y los detalles de su próximo viaje a China en abril. El contacto entre Trump y Xi se produce en plenas negociaciones de EEUU con Rusia sobre Ucrania, con Irán en medio de amenazas de un posible ataque, con el desarrollo de las ventas de petróleo de EEUU y Venezuela a China y la posibilidad de cerco económico total a Cuba. Ante todos esos frentes, EEUU necesita que China se comprometa a mantener la neutralidad durante los próximos meses sin aportar nuevas dosis de incertidumbre. Trump no debe molestar al gigante asiático más de lo justo, si no desea entrar en un círculo vicioso de amenazas y trabas a la estabilidad económica, epicentro de sus intereses como individuo. China es actualmente el árbitro de la situación internacional y aparente garante de estabilidad. El capitalismo de Estado como árbitro, lo nunca visto.
[–>[–>[–>En la práctica se intuye que China puede ‘permitir’ un ataque a Irán siempre que no considere que se vea afectado el suministro de petróleo para su economía. Puede aceptar un cambio de Gobierno en Cuba si participa de la fiesta de la reconstrucción. Lo mismo con Venezuela. Puede China suavizar las relaciones entre Putin y Trump y asegurar que no vaya a dar un apoyo militar abierto a los enemigos de EEUU. O puede comprometerse a no apropiarse todavía de Taiwán si se respetan las activas relaciones comerciales entre China y la isla de los chips. China es el principal cliente de la isla asiática.
[–> [–>[–>Y mientras se negocian todo ese batiburrillo de problemas internacionales desatados por Trump, las bolsas siguen subiendo infladas por la abundancia de dinero y bajando por los males de altura y los contextos alarmantes. La plata y el oro siguen ofreciendo refugio tras movimientos de venta difíciles de explicar y bitcóin mantiene su ajuste técnico que lo ha devaluado este año, a la espera de un subidón como los del pasado.
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El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró este miércoles ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes que el Gobierno estadounidense no tiene autoridad para rescatar al bitcóin ni para ordenar a los bancos que mantengan el precio de las criptomonedas. En respuesta al representante Brad Sherman, Bessent enfatizó que los fondos de los contribuyentes no pueden invertir con garantías en bitcóin y que su cargo no le otorga facultades para invertir fondos públicos en criptomonedas. Sobra la declaración, pues noticia sería lo contrario, que la apuesta de EEUU por bitcóin fuera abierta y desenfrenada. Es lo que tiene blockchain y bitcóin, que no están respaldadas por estados ni controladas por manos claramente identificadas. Pero es cierto que grandes inversores institucionales han apostado por las criptomonedas como fórmula de diversificación de inversiones. Y que las actuales fuerzas del mercado, que tienden a maximizar los movimientos de precios, pueden confabularse para impedir que los ajustes superen los niveles de caída más allá de la lógica.
[–>[–>[–>Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants, define de manera visual la situación actual: «Estamos en un escenario contraintuitivo. Normalmente, la ausencia o malos datos de empleo harían que la bolsa subiera esperando que la Fed baje tipos, pero el dato de PMIs (que mide la salud económica del sector manufacturero y de servicios, basado en encuestas) deja un contexto donde el mercado ahora teme que la inflación regrese antes de que la Fed logre salvar el mercado laboral con el nuevo liderazgo». Torres muestra habilidad al describir la situación y mojarse con tiento a la hora de hacer previsiones. En su opinión, se abren varios escenarios; un escenario bajista «de continuación» si se confirma en EEUU el enfriamiento laboral con datos de inflación que reflejan precios al alza, «lo que podría llevar a los índices a retroceder ante cierto negativismo sobre la economía buscando soportes técnicos inferiores». El segundo escenario se desataría si los precios del petróleo empiezan a subir de manera decidida por un bloqueo de las negociaciones entre EEUU e Irán. Todo ello apunta a que el dólar sigue estable ante tanta incertidumbre, lo que abonaría la tesis de de presiones bajistas para la bolsa, el oro y bitcóin. En este contexto, no queda muy claro dónde se esconden los activos defensivos ante tanta incertidumbre. Las previsiones bajistas ganan a las demás.
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