Valencia, Medellín, Seúl y otras ciudades perfectas para teletrabajar alrededor del mundo | Lonely | El Viajero
El sueño de todo viajero es poder teletrabajar, una posibilidad que ha revolucionado la forma en la que vivimos y trabajamos. Una opción es convertirse en nómada digital, viajando constantemente y trabajando a la vez, pero hay muchos que sencillamente buscan un lugar para instalarse permanentemente y trabajar a distancia. Buscan, sobre todo, buena conectividad, un coste de la vida asequible y un entorno atractivo. Haciendo esta ecuación (buenos precios + buenas conexiones + entorno atractivo), el resultado es una lista de sitios perfectos en distintas partes del mundo para instalarse y teletrabajar. Habrá también que tener en cuenta otros factores como la diferencia horaria, la seguridad, el idioma, los transportes, la capacidad de inmersión cultural o el equilibro que permite cada sitio para combinar trabajo y ocio.
Aunque parece que la tendencia al teletrabajo empieza a revertirse, todavía hay muchas empresas que ofrecen a sus empleados esta posibilidad. Se calcula que más de 35 millones de personas en el mundo trabajan en remoto, total o parcialmente. Hay numerosos estudios que analizan diferentes ciudades del planeta para evaluar cuáles son las mejores para teletrabajar, unos rankings en los que suelen aparecer siempre varias españolas, sobre todo Valencia y Las Palmas.
Evaluando infraestructura, conectividad, coste y estilo de vida, estas son algunas de las mejores opciones si estamos pensando en trasladarnos y teletrabajar.
Valencia (España)
La ciudad levantina figura siempre en los rankings de las mejores para vivir y para instalarse a teletrabajar, y ha sido elegida reiteradamente como la mejor para expatriados, con un magnífico equilibrio entre vida urbana y ocio. Buena conectividad, buena calidad de vida, excelentes conexiones con otras ciudades como Madrid, Barcelona y Bilbao, donde radican las sedes de muchas grandes empresas, pero con un coste de vida más asequible (aunque el alquiler en los últimos años aquí también ha subido espectacularmente).
Pero, sobre todo, Valencia es elegida por su estilo de vida: es una ciudad cómoda, ni muy grande ni muy pequeña, con una red de carriles bici y transporte público muy bien valorada. Una ciudad abierta, junto al Mediterráneo, con playas urbanas, clima agradable, vida relajada pero muy animada y posibilidades de practicar todo tipo de hobbies y deportes en el mar o en la naturaleza. Si lo completamos con un casco histórico muy interesante y lleno de monumentos, y la hospitalidad tradicional y milenaria de los levantinos, se posiciona como una ciudad a tener muy en cuenta si se quiere teletrabajar sin marcharse fuera de España.
Islas Canarias (España)

Dentro de los posibles destinos para instalarnos a teletrabajar ¿por qué no elegir el trópico? Canarias se ha convertido en uno de los lugares preferidos para los que quieren y pueden trabajar a distancia, tanto españoles como de otras nacionalidades. Conectividad con fibra óptica, buen clima todo el año, gente espectacularmente amable y divertida, y, si sabemos elegir, con un coste de la vida mucho más barato que en la Península para determinados servicios. Y si a esto se le añade unos paisajes volcánicos espectaculares que parecen de otro planeta y unas olas magníficas para los que les guste el surf… las islas son prácticamente irresistibles.
Málaga (España)

Se ha consolidado como un hub tecnológico, con una excelente conectividad de fibra óptica y con gran oferta cultural y de ocio. A pesar del boom del turismo, que ha encarecido los precios y se ha convertido en algo agobiante en determinadas zonas del centro de Málaga, y de que se ha convertido en la sexta ciudad más cara de España, el municipio andaluz sigue siendo uno de los destinos más atractivos para instalarse a vivir y teletrabajar.
A su favor cuentan también sus conexiones con cualquier punto de Europa, con uno de los grandes aeropuertos internacionales españoles, su clima agradable todo el año y el carácter de los malagueños abierto y expansivo, que hace que todo resulte fácil. La oferta de playas urbanas como La Malagueta permite trabajar frente al mar. Sus puntos en contra: el coste de vida y la gentrificación, además de la saturación en temporada alta.
Génova (Italia)

Italia es otro de los países preferidos para los españoles que optan por el teletrabajo pleno. Todos los informes confirman a Génova, capital de Liguria, fronteriza con Francia, como uno de los mejores destinos para nómadas digitales.
Génova es probablemente el secreto mejor guardado de Italia para el teletrabajo en 2026: ofrece los paisajes y atractivos de la Riviera italiana, pero sin los precios prohibitivos de Portofino. Lo que no quita para que encontremos el ambiente propio de una ciudad portuaria histórica, con sus pros y sus contras. Con un gran patrimonio ligado al mar, un atractivo casco antiguo medieval, los precios no son todavía muy altos y tiene a su favor la velocidad de internet más rápida de Europa (la ciudad ha invertido mucho en la red de fibra óptica). Es también segura y tiene buena calidad de vida. A diferencia de Milán o Roma, Génova es sorprendentemente asequible: se pueden encontrar alquileres en barrios encantadores por un 30-40% menos que en las grandes capitales italianas.
Para los espíritus viajeros, está a un paso de la Riviera Italiana, así que después de la jornada laboral, en una media hora se puede llegar a pueblos costeros como Camogli o Boccadasse. Además, el tren de alta velocidad (Frecciarossa) conecta con Milán en menos de una hora y media.
Palermo (Sicilia)

La capital siciliana también se ha puesto de moda entre los nómadas digitales, pero además es una ciudad perfecta para instalarse. Palermo tiene una calidad del servicio de internet aceptable y un coste de vida también razonable: resulta una de las ciudades más económicas de Italia, con buenos precios tanto para alquileres como para comida.
La ciudad es un museo al aire libre con una mezcla única de influencias árabes, normandas y barrocas. Su comida callejera es mundialmente famosa y muy asequible y el entorno perfecto para equilibrar trabajo y vida personal, con playas espectaculares muy próximas, como Mondello o Cefalú. Desde Palermo se puede también descubrir el sur de Italia y la isla de Sicilia a fondo. Eso sí, el punto en su contra son ciertos problemas de limpieza y seguridad en algunas zonas.
Roma (Italia)

En Roma siempre ha habido una comunidad de extranjeros importante, atrapados por una historia apasionante y también por una forma de vida mediterránea de lo más atractiva. Vivir aquí permite trabajar rodeado de monumentos históricos, museos y una oferta gastronómica de primer nivel. Pero es que, además, en comparación con otras capitales europeas, tiene un coste de vida moderado y es posible encontrar buenos alojamientos a precios más o menos razonables. Aunque lo mejor es su ambiente, siempre animado, las conexiones con cualquier lugar de Europa y sus impresionantes monumentos, que dan para esta vida… y para algunas otras.
Tallin (Estonia)

Tal vez habría que ponerla en primer lugar de cualquier ranking, porque Estonia es de los países más tecnológicamente avanzados del mundo, así que todo es perfecto para quienes deciden teletrabajar en este pequeño rincón del Báltico. Además, es el país con el segundo mejor wifi público gratuito del mundo. Para quienes quieran montar su propia empresa, el programa de e-Residency permite gestionar una empresa en la UE de forma 100% digital. Y Tallin ofrece conexiones de fibra óptica de hasta 1 Gbps y una cobertura 5G casi total. Todo esto ha traído una consecuencia: allí se han instalado una comunidad internacional muy activa y muchos eventos y empresas tecnológicas.
Pero al margen de la conectividad, Tallín resulta una ciudad muy segura, limpia y manejable para moverse a pie, aunque el transporte público es gratuito. La capital de Estonia es una coqueta ciudad medieval que, por su situación, permite también viajar por el norte de Europa y el Báltico. Pese a la escalada de precios, el nivel de vida sigue siendo muy asequible. La única pega será el frío y la falta de luz en invierno, pero para eso somos nómadas digitales: siempre podemos pasar los meses más fríos en otro rincón del mundo y volver aquí entre mayo y septiembre
Budapest (Hungría)

La capital húngara es otro de esos enclaves europeos que siempre figuran en las listas de alternativas para instalarse y teletrabajar. A su favor tiene el equilibrio entre la monumentalidad de la ciudad y un coste de vida inferior al de otras capitales occidentales. En su contra, que las condiciones para obtener la residencia se han endurecido en los últimos años y también la barrera lingüística: el húngaro es uno de los idiomas más difíciles del mundo y, al margen de la burbuja internacional, puede ser frustrante manejarse en trámites administrativos sin ayuda local. El clima tampoco ayuda, con sus inviernos grises, húmedos y fríos.
Pero Budapest tiene otros muchos puntos a su favor para teletrabajar: disfruta de una conectividad excelente, con fibra de alta velocidad y una red 5G consolidada. Además, está en el corazón de Europa Central, lo que la convierte en un centro neurálgico para viajar, con magníficas conexiones ferroviarias y aéreas, y una muy corta distancia con ciudades tan atractivas como Praga, Bratislava o Viena. Una nota para quienes se lo estén pensando: en 2026, para sacar la White Card (Visa Nómada) Hungría exige demostrar ingresos netos de al menos 3.000 euros mensuales durante los seis meses previos a la solicitud. Además, este visado es individual y no permite incluir a familiares o dependientes. Así que los que quieran instalarse con la familia, tendrán que pensarlo bien.
Tiflis (Georgia)

Georgia ha pasado de ser un país desconocido a convertirse en objeto de deseo, sobre todo para los nómadas digitales o para los que se pueden permitir trabajar desde cualquier rincón del mundo. Es probablemente una de las opciones más atractivas fuera de la Unión Europea, combinando su encanto bohemio, con una apertura total a que se instalen nuevos trabajadores en remoto. Otorga beneficios fiscales y facilidad para los autónomos y los negocios. Tal vez la principal barrera sea el idioma: el georgiano tiene su propio alfabeto y es dificilísimo, aunque casi todos los jóvenes hablan inglés perfectamente.
Situada entre Europa y Asia, tiene muy buenas conexiones y, sobre todo, ofrece un nivel de vida muy bueno por mucho menos dinero. En Tiflis, su capital, se puede asistir en estos momentos a una transformación urbana muy interesante, pero además disfrutar de una de las mejores cocinas del mundo y un entorno maravilloso (sobre todo para los amantes del montañismo). Por el estilo de su vida nocturna hay quien ha comparado la noche con la de Berlín Este. Todo un descubrimiento: probablemente la mejor opción para teletrabajar en el borde de Europa.
Quebec (Canadá)

Lo mejor de Quebec como opción para vivir y teletrabajar es que ofrece una experiencia norteamericana pero con alma europea. La seguridad jurídica y una naturaleza imponente pesan más que el clima o la carga fiscal de Canadá.
Esta gran ciudad canadiense recuerda a Europa por su estilo y por su historia, claramente conectada con Francia. Es un magnífico lugar para instalarse y trabajar en remoto, con un entorno tranquilo, limpio y seguro. Su coste de vida es más favorable que otras metrópolis canadienses, como Toronto o Vancouver. Ofrece una visa para nómadas digitales gratuita y válida por seis meses y una oportunidad única para perfeccionar el francés y el inglés, además de ofrecer muchas posibilidades de networking si nos interesan temas como la inteligencia artificial y los videojuegos.
En su contra: el clima, con inviernos largos y extremadamente fríos, y también la elevada carga fiscal que tienen que soportar los autónomos.
Bali (Indonesia)

Fuera de Europa, uno de los destinos preferidos por los más jóvenes para instalarse y teletrabajar es Bali. Hay quien se instala en Ubud, en el corazón de la isla, pero muchos prefieren Canggu por su ambiente surfero y festivo, que da muchas opciones al tiempo libre una vez se desconecta el ordenador. Aunque es una isla relativamente pequeña, hay muchos sitios para instalar nuestra oficina a distancia y, desde luego, no nos vamos a sentir solos. Buenas conexiones, precios económicos y una interesante comunidad de viajeros digitales de todo el mundo son sus bazas principales, a lo que se añade la riqueza cultural y muchísimos alojamientos asequibles que harán la vida mucho más fácil.
Bangkok (Tailandia)

En Asia, el destino más buscado para teletrabajar es Bangkok, con una infraestructura digital muy buena y, sobre todo, con un coste de la vida asequible. Aquí es posible vivir con mucho nivel y calidad por mucho menos dinero que en Occidente. También ofrece ventadas y Visa de Destino para los que decidan instalarse hasta cinco años como nómadas digitales. A su favor también están la cultura, la gastronomía y la facilidad para crear un entorno de contactos, sobre todo en determinados barrios más cosmopolitas como sukhumvit o Ari, donde se concentra la comunidad internacional.
Seúl (Corea del Sur)

Otro de los lugares de moda en Asia es Corea del Sur, y más concretamente Seúl. El K-Pop y las series nos han familiarizado con su cultura, que es además una de las más llamativas e interesantes del momento, a la vanguardia tecnológica mundial.
Su capital es perfecta para sentirse en otro lugar: templos, mercados, cafeterías, una mezcla de lo moderno y de la tradición clásica… y, sobre todo, un mundo en transformación constante, con magníficas conexiones digitales y montones de cosas por descubrir. Perfecta como punto de partida para viajar por el Oriente asiático. Llama también la atención la eficiencia en servicios, el transporte público y la seguridad extrema. Lo único en contra es el coste de la vivienda y la barrera lingüística y social para integrarse los extranjeros.
Medellín (Colombia)

Para todo el que visita Medellín, esta ciudad se convierte en un destino top. Es también uno de los destinos preferidos por los más jóvenes, y son muchos los se quedan a pasar una temporada. La ciudad ha sabido reinventarse, olvidar su pasado y centrarse en el futuro. El clima es buenísimo (la llaman la ciudad de la eterna primavera), la conexión a internet es de calidad y la oferta cultural y la calidad de vida estupendas. Puestos a elegir, hay barrios especialmente buenos para instalarse, como El Poblado. La ciudad cuenta con más de 400 puntos wifi públicos y una red madura de espacios de coworking en barrios como El Poblado y Laureles. Su sistema de Metro y Metroplús es un referente de limpieza y eficiencia en la región, y permite moverse de forma barata y cómoda por todo el Valle.
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