Esta conocida consultora bilbaína no supera el bache y se declara en quiebra
Gertu Consultinguna firma bilbaína especializada en asesoramiento jurídico y empresarial, ha acabado en el tribunales con un procedimiento concursal que certifica su ruina total: el balance presentado ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao está “desprovisto de patrimonio” y las pérdidas han consumido por completo el capital social, de modo que no queda patrimonio con el que hacer frente a los compromisos pendientes.
El resolución judicial destaca que esta situación impedirá que las deudas sean devueltas a los acreedores, por lo que los saldos reclamados se consideran, en la práctica, incobrables, lo que sitúa a los clientes, proveedores y entidades financieras ante la perspectiva de asumir pérdidas casi totales.
La empresa, fundada en 2018, se dedicaba a brindar servicios de asesoría y consultoría a empresas y particulares, con un portafolio que incluía asistencia Asesoramiento jurídico y de inversiones en áreas como el inmobiliario, las energías renovables y otras áreas de negocio.
El juzgado ha abierto un plazo de quince días para que los acreedores que representen al menos el 5% del pasivo puedan pronunciarse sobre el nombramiento de la administración concursal, lo que será clave para intentar salvar el valor restante y aclarar el mapa de afectados.
La fragilidad de muchas pymes
Gertu Consulting tiene su domicilio social en la calle Benidorm número 4 de Bilbao y ha sido dirigido en todo momento por su fundador y administrador único, Iñaki Madariaga Otazua.
La caída de la firma ilustra la fragilidad de muchas pequeñas consultoras y oficinas que, a pesar de operar en sectores según cabe suponer intensivos en conocimiento y valor agregado, enfrentan una alta exposición a los ciclos económicos, problemas de liquidez y una fuerte dependencia de unos pocos clientes clave.
En este caso, la ausencia total de activos en el balance apunta a un deterioro prolongado el cual no ha podido ser redireccionado ni mediante refinanciaciones ni mediante ventas de la unidad productiva, lo que frustra las opciones de continuidad del negocio bajo otra titularidad.
Más allá del caso concreto, la competencia gertu Se enmarca en una dinámica más amplia en el País Vasco, donde los juzgados de lo mercantil vienen registrando un goteo constante de insolvencias que afectan a actividades muy diversas, desde la hostelería hasta la industria auxiliar o el comercio minorista.
El panorama que dibujan los últimos coches pone de relieve que el ajuste no se limita a sectores tradicionales en decadencia, sino que alcanza también a proyectos vinculados a las nuevas tendencias, como el fitness online o la rehabilitación hotelera, que no han logrado alcanzar el tamaño ni la rentabilidad suficientes para sobrevivir en un entorno de costes crecientes y financiación más exigente.
Un rastro de quiebras
La lista de insolvencias recientes en los tribunales vascos que acompaña al caso de Gertu muestra la magnitud del fenómeno.
Entre las empresas afectadas se encuentran Bar Alkartasunaen Anoeta, que explota el establecimiento hotelero del mismo nombre en la calle San Joan y cuyo socio único es Ignacio Gorostidi Desojo.
Carnes Pabelaun mayorista de productos cárnicos con sede en Mercabilbao, que arrastra una deuda de 1,7 millones de euros y se declara “totalmente en quiebra”, sin activos con los que atender a sus acreedores.
Entrenamiento Orekade Oiartzun, dedicada a la fabricación de bicicletas estáticas para entrenar en casa, que ha solicitado directamente su liquidación, con un consejo de administración presidido por Garikoitz Zapirain Elosegui y la participación de Itzarri EPSV de Empleo y la firma de capital riesgo Easo Ventures. También han acabado ante el juez. Tefinperuna empresa constructora bilbaína centrada en la edificación residencial.
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