El Antroxu más tradicional toma las calles de Avilés con el regreso del «Xigantín de El Cornelu», «La Vieya» y los mazcaritos tradicionales
Avilés recupera para el Antroxu de este año una de sus tradiciones más icónicas. Tras la llegada de «La Vieya» en 2025, en esta edición los avilesinos también podrán encontrarse por las calles de la ciudad al «Xigantín de El Cornelu» y a los mazcaritos «El Balloque», «El Xagó» y «El Cotás». Esto ha sido posible gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento y el colectivo Abillés: Antroxu Tradicional. De esta manera, se devuelven personajes fundamentales de la memoria colectiva del carnaval, con el objetivo de seguir transmitiendo las tradiciones festivas del lugar.
[–>[–>[–>El «Xigantín de El Cornelu» mide alrededor de tres metros de altura y encarna a uno de los personajes más antiguos y desaparecidos del carnaval avilesino. Junto a «La Vieya», serán los principales protagonistas del Antroxu. Su elaboración ha sido posible gracias a la colaboración de los artistas locales Favila y Carmen Peláez, así como al trabajo de documentación y asesoramiento del colectivo Abillés: Antroxu Tradicional. La concejala de Cultura y Festejos, Yolanda Alonso, afirma que la idea es que «toda la gente conozca los orígenes del Antroxu, llevar esta tradición a los colegios y que sean partícipes de la fiesta, pues estarán en todos los actos como la coronación de las Reinas del Goxu y la Faba y tendrán el suyo propio el jueves con el pregón«.
[–> [–>[–>También es conocido como «el Diablu de les barbes» y desapareció de la fiesta local en los años treinta del siglo pasado, coincidiendo con la Guerra Civil. Ataviado con cuernos, máscara negra, ojos rojos, barba de cola de caballo y provisto de cencerros con los que ahuyentaba a los malos espíritus, representaba el cambio del ciclo de la naturaleza y el tránsito entre estaciones. Su recuerdo ha llegado hasta la actualidad gracias a la memoria de José Rodríguez Valdés, «Pepe Venancia, el de Miranda», quien, con 96 años, rescató de sus recuerdos infantiles la figura de El Cornelu.
[–>[–>[–>
Con la Guerra Civil y después la dictadura franquista, esta celebración desapareció. Después, con la llegada de la deocracia «La Vieya» volvió a ser la madre del Antroxu avilesino y los desfiles de gigantes y cabezudos fueron muy habituales en el primer tercio del siglo XX.
[–>[–>[–>Los tres mazcaritos
[–>[–>[–>
Con la cáscara de un coco partido a la mitad, «El Balloque» trotará por las calles de Avilés, representando a uno de los animales más comunes y más familiares en todas las caserías de antes, el caballo. «El Cotás» es un personaje sacado de un cuadro del pintor gijonés Evaristo Valle y que «para meterse con la gente», caminará junto a sus vejigas de gochu «para provocarlos», según explica el propio personaje. Por último, está «El Xagó», quien hacía los calderos a mano «y quien, con el caballo, íbamos vendiendo por todos los pueblos nuestra labor», cuenta el calderero.
[–>[–>[–>
Los tres mazcaritos han sido documentados por el etnógrafo Alberto Álvarez Peña y recuperados por la Compaña L’Asoleyada, dentro del colectivo Abillés: Antroxu Tradicional. Sus nombres, «El Balloque», «El Cotás» (conocido también como «El Vexigueru») y «El Xagó» significan, respectivamente, caballo, martillo y calderero, amigo o compañero, en la jerga Bron de los caldereros de Miranda.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí