El césped de Vallecas, el último episodio del caos institucional que también puede llevar el Rayo-Atleti a Butarque
Él Radio vallecano vive inmersa en una crisis que trasciende el deporte.
La suspensión del partido contra Oviedo el sábado pasado debido al inconveniente estado del césped de la Estadio de Vallecas destacó un problema estructural con el que el club lleva meses lidiando y que ahora amenaza con posponer el derbi del próximo domingo contra Atlético de Madrid.
Butarque, la fortaleza de Leganés, Este es un plan B si el terreno no ofrece garantías antes del viernes. Liga Inspecciona diariamente la marcha del verde, pero las últimas informaciones apuntan a que será casi imposible disputar el partido en el distrito vallecano.
La secuencia de acontecimientos es elocuente. El club franjirrojo llevó a cabo un cambio completo de césped la misma semana del partido ante el Oviedo, finalizando los trabajos el viernes por la mañana.
Las lluvias torrenciales que azotaron Madrid impidieron que el nuevo césped echara raíces, el drenaje colapsó y La Liga declaró la suspensión apenas cuatro horas antes del pitido inicial previsto para las 18.30 horas.
El equipo ovetense, ya presente en la capital, volvió a Asturias sin haber jugado ni un solo minuto. El club carbayón, último en Primera División con 16 puntos, estudia ganar los tres puntos ante los juez de competiciónque pospuso su resolución a la espera de alegaciones de ambas partes.
Pero la marihuana es sólo la punta del iceberg. Un día antes de la suspensión, el equipo y la plantilla del Rayo publicaron a través del Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) Un comunicado demoledor contra la dirección del club.
Santi Cazorla, sobre la llegada del Oviedo a Madrid tras el aplazamiento del partido ante el Rayo Vallecano
EFE
La carta denuncia un conjunto de carencias raramente asociadas a un equipo de primer nivel: tres meses sin poder entrenar en la Ciudad Deportiva durante la pretemporada por el estado de los campos, falta de agua caliente en las duchas, mala limpieza e instalaciones obsoletas.
«Todos estos puntos han sido comunicados previamente a la presidencia del club en diferentes ocasiones. Sin embargo, las soluciones prometidas y las explicaciones recibidas hasta ahora no han resuelto eficazmente una situación que, entendemos, no puede continuar, ya que vemos en peligro nuestra integridad física y nuestras condiciones fundamentales de trabajo», se lee en el comunicado.
el entrenador Íñigo Pérez ya había encendido la mecha un mes antes, tras la victoria ante Mallorca durante el día 19. Lejos de celebrar los tres puntos, el técnico navarro criticó el estado del césped: “Tenemos un campo que no es digno de Primera División. estoy avergonzado. «Necesitamos ayuda; de lo contrario, tarde o temprano no la obtendremos».
Iñigo Pérez lamentó que las condiciones del verde le obligaran a modificar su modelo de juego, una queja que no era nueva pero sí recurrente desde el inicio de temporada.
Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano, en el estadio de Vallecas
AFP7 / Europa Prensa
En el centro de todas las críticas está Raúl Martín Presapresidente y principal accionista del Rayo Vallecano. Su liderazgo suscita un rechazo frontal entre amplios sectores de la afición, que se reunieron por centenares el sábado frente al estadio para exigir su dimisión, gritando «Presa, vete ya» y «Presa no, Rayo sí».
El presidente, por su parte, desvía responsabilidades hacia el Comunidad de Madrid y el El ayuntamiento, dueños del estadio y ciudad deportiva, y enfatiza la necesidad de construir una nueva instalación en otro lugar.
“El Rayo se muere si se queda en esta zona”declaró en las últimas semanas, una idea que choca directamente con el sentimiento de pertenencia al barrio que define la identidad del club.
Lucha en el suelo
La paradoja es que, a nivel estrictamente deportivo, la entidad vive uno de sus mejores momentos recientes a nivel europeo. El Rayo participa en liga de conferencias, donde terminaron la etapa del campeonato en una meritoria quinta posición con 13 puntos, clasificándose directamente para los octavos de final.
En La Liga, sin embargo, la situación es más delicada: ocupa la decimoctava plaza con 22 puntos en 22 partidos, en posición de descenso, aunque sólo un punto por detrás del Valencia.
La situación del domingo probablemente se resuelva entre el jueves y el viernes. Si las lluvias previstas hasta el fin de semana impiden la recuperación del césped, La Liga trasladará el derbi a Butarque, cuyo club, el Leganés, ya ha confirmado su voluntad de ceder las instalaciones.
Sería una imagen inédita y hiriente para la Parroquia Vallecana: su equipo jugando un partido en casa a quince kilómetros de casa ante la imposibilidad de mantener en buen estado su propio estadio.
Estadio Municipal de Butarque
La afición del Rayo, una de las más fieles y exigentes del fútbol español, sufre desde hace años una relación cada vez más deteriorada con su presidente.
El problema del césped de Vallecas no es un accidente meteorológico ni un contratiempo puntual: es el síntoma más visible de una gestión institucional que jugadores, técnicos y aficionados consideran insostenible.
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