Los sindicatos piden a la empresa que confirme los plazos que dio el consejero para la construcción del float
Los sindicatos de Saint-Gobain en Avilés no camuflan su sorpresa por la seguridad que demostró este miércoles en la Junta General del Principado el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, el socialista Borja Sánchez, a propósito de la construcción de un nuevo horno float para la fábrica avilesina de la multinacional Saint-Gobain. Y no la camuflaron porque la empresa para la que trabajan mantiene una estrategia que juega entre silencios, negativas y posibilidades. “No estaría mal que diera un paso adelante y dijera qué quiere hacer con la infraestructura más importante de la fábrica”, señalaron fuentes sindicales.
[–>[–>[–>Los trabajadores llevan meses -años ya- hablando de que la vida útil del horno float de Avilés se acaba; la empresa, sin embargo, no dice nada. O busca en los bolsillos para tratar de darle nueva vida (así se explican dos intervenciones recientes, la segunda con resultados tan poco óptimos que la fábrica tuvo que parar su producción porque casi colapsa la infraestructura). Sánchez a este respecto dijo: “Lo que se está realizando son reparaciones complementarias: se están realizando campañas de mantenimiento intensivo que persiguen que el horno aguante lo máximo”.
[–> [–>[–>Estas campañas son las únicas que certifican los trabajadores: porque ven movimientos en el entorno en el que se están realizando. Lo que no ven es el resultado del trabajo realizado por la comisión interna acerca del tipo de horno que requiere la planta. Por eso sobre la mesa están varias opciones: el arreglo parcial (solera, bóveda), el arreglo total (solera y bóveda) o el cambio. Sánchez, el consejero, habló de “un horno híbrido” (en una de las reuniones de negociación del convenio el director de la fábrica habló de un “horno convencional o de nada”). El responsable político le explicó a la diputada Covadonga Tomé, del grupo Mixto: “El horno está muy cerca del fin de su vida útil y el futuro de la planta depende de que se construya uno nuevo: es lo que estamos trabajando”. Y añadió después que ese “nuevo horno” va a ser “híbrido”. Y eso significa, según desveló LA NUEVA ESPAÑA, el nuevo horno funcionaría mayoritariamente con electricidad con garantía de origen renovable, manteniendo el gas natural como respaldo, con el objetivo de avanzar en la descarbonización del proceso de fabricación de vidrio plano. La iniciativa permitiría reducir el consumo energético global en un 20% y recortar las emisiones de gases de efecto invernadero en unas 79.000 toneladas anuales.
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El consejero de Ciencia, el socialista Borja Sánchez, a preguntas de la diputada Covadonga Tomé en la comisión de Industria celebrada en la Junta del Principado. Sánchez también confirmó que “el horno actual está próximo a llegar al final de su vida útil”, tal y como vienen advirtiendo los trabajadores a través de este periódico desde hace meses. Para salvar esta circunstancia, señaló también, la multinacional francesa ha diseñado un proyecto que va a presentar a la línea 1 del PERTE de descarbonización (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica), “una convocatoria que está dotada con una cuantía total máxima de 330 millones y que, justamente, orienta a impulsar la transformación de los procesos productivos hacia estándares que sean más amables con el medio ambiente”. Sánchez explicó asimismo que esta convocatoria encaja “con los intereses que tiene Saint-Gobain”, y explicó también los plazos para llevar a cabo la inversión
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