así es el lado más íntimo de Robert Duvall, fallecido a los 95 años
El legendario actor estadounidense. Robert Duvall Falleció este domingo 15 de febrero a los 95 años, poniendo fin a una de las carreras más sólidas y respetadas de la historia del cine.
La noticia se conoció después de que su esposa, lucíana, a través de su agencia de representación, expedida una declaración con la triste noticia.
Para los que no lo conocieron, siempre estará. el inolvidable intérprete de clásicos como el padrino. Su muerte supone el adiós a un actor que supo crear personajes de enorme intensidad mientras, personalmente, cultivaba una vida muy discreta, aunque ocupada.
Reservado, poco dado a la vida social y profundamente comprometido con su profesión, durante décadas dio la impresión de caminar paralelo a la maquinaria de Hollywood, lo que le hizo crear un gran patrimonio.
El actor reconoció en varias entrevistas que su mundo giraba en torno al trabajo y un pequeño círculo de amigos leales.
Además, Nunca tuvo hijos biológicos o adoptados. y habló de ello con una mezcla de ironía y resignación, admitiendo que lo había intentado en distintas etapas de su vida.
Pero, aunque Duvall tomó esta decisión por voluntad propia, nunca se privó de disfrutar de una vida personal animada y muy ocupada. Cuatro matrimonios y una sola mujer clave que cambió su vida y cambió su vida personal para siempre.
Estuvo casado cuatro veces
Su biografía sentimental refleja esa combinación de intensidad y discreción que marcó su carácter. Estuvo casado cuatro vecesy cada matrimonio coincidió con diferentes momentos de su carrera personal y profesional.
Su primera esposa fue Bárbara Benjamín con quien se casó en 1964. Ella, ex bailarina y presentadora de televisión, aportó a su vida un ambiente más doméstico y estable en los años en que su carrera comenzaba a consolidarse.
Benjamín tuvo dos hijas de una relación anterior y Duvall asumió el papel de padrastro de forma natural. Quienes conocieron esa etapa recuerdan a un actor involucrado en la vida familiar, intentando conciliar el rodaje y el hogar.
Robert Duvall en un evento público.
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Sin embargo, después de más de una década juntos, la relación terminó en 1975en parte debido al desgaste que a menudo acompaña a carreras absorbentes y ausencias prolongadas.
Pasaron varios años hasta que su segundo matrimonio, en 1982, con la actriz Gail jóvenes, Miembro de una familia muy ligada al mundo artístico.
Esta unión, que duró hasta 1986Fue más breve y estuvo marcado por la intensidad profesional de ambos. Duvall atravesaba un período de enorme reconocimiento y exigencia laboral, y la convivencia no podía durar en medio de agendas complejas y proyectos constantes.
En 1991 se volvió a casar, esta vez con la bailarina. Sharon Brophy. El vínculo, que duró hasta 1995También tuvo un carácter más efímero.
Fue un período de transición, tanto emocional como profesional. El actor, con esta tercera relación, confirmó que difícil le fue tener estabilidad con una vida llena de proyectos laborales.
Robert Duvall y su esposa Luciana Pedraza.
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El estabilidad máxima Llegó con su cuarta esposa, la argentina Luciana Pedraza. Se conocieron en Argentina en un encuentro casual -según la pareja, en plena calle- y comenzaron una relación que desembocó en matrimonio en 2004.
El diferencia de edad, Durante más de cuatro décadas, nunca fue un problema para la pareja. Compartían intereses culturales, proyectos creativos y una profunda pasión por el tango, que se convirtió en uno de los rituales íntimos de su relación.
Pedraza Ella no sólo era su pareja sentimental, pero también colaboró en algunos proyectos de trabajoconsolidando una buena conexión creativa y personal que se mantuvo hasta el final. Desde entonces, nunca más le soltó la mano.
Una vida lejos de los focos
En sus últimos años, Duvall eligió una vida alejada del bullicio mediático en su rancho en el condado de Fauquier, Virginia.
Allí llevaba un ritmo pausado: ejercicio diario, largas caminatas, cuidado de perros y caballos y largas conversaciones con amigos. Vivió entre Estados Unidos y Argentina.un país que acabó convirtiéndose en su segundo hogar emocional.
Imagen de Robert Duvall en el Festival de Cine de Toronto.
Sus seres queridos, que lo conocieron en profundidad, destacan que tenía un humor seco y gusto por las conversaciones intensas.
Esa fuerza e intensidad vital lo convirtieron en el actor que todos conocían, el que Encarnaba personajes austeros y muy reservados.algo que se apegaba a sus principios y que supo llevar a la pantalla grande con sus actuaciones.
Robert Duvall deja tras de sí no sólo una maravillosa filmografía, sino también la imagen de un hombre que, aunque ha estado casado cuatro veces, Nunca dejó de buscar su propio equilibrio entre el amor, la libertad y la vida laboral. que definió su existencia.
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