El retraso de la edad reproductiva redefine el abordaje médico de la fertilidad
ABC SALUD PARA H. RUBER INTERNACIONAL
19/02/2026 a las 8:05
La reproducción asistida forma hoy parte del abordaje médico de los problemas de fertilidad, una situación de salud que afecta a un número creciente de personas y que, en muchos casos, se presenta a edades más avanzadas y se asocia a otras patologías. Los avances clínicos y tecnológicos de las últimas décadas han permitido mejorar los resultados, reducir riesgos y adaptar los tratamientos a perfiles de pacientes cada vez más complejos.
Actualmente, El objetivo de la procreación asistida no se limita a lograr un embarazosino hacerlo con las máximas garantías de seguridad clínica, teniendo en cuenta tanto la salud física como el impacto emocional del proceso. Por lo tanto, abordar la fertilidad requiere una evaluación y un seguimiento médicos integrales que vayan más allá del tratamiento reproductivo, incluidos el embarazo y el parto.
La Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Ruber Internacional opera en un entorno hospitalario muy complejo, lo que facilita un abordaje multidisciplinar coordinado entre las especialidades implicadas en salud reproductiva. “La base del tratamiento es una evaluación diagnóstica completa, que incluye el estudio del embrión, del útero y del estado general de la paciente, además del seguimiento médico que continúa durante el embarazo y el parto”, explica la doctora Elena Carrillo de Albornoz, directora médica de la unidad.
Personalización del tratamiento para perfiles clínicos más complejos.
El retraso en la edad de la maternidad ha cambiado significativamente el perfil de las pacientes que se someten a procreación médicamente asistida. Muchas tienen patologías asociadas, antecedentes de fallos previos o una menor reserva ovárica, lo que hace necesario un análisis conjunto de los diferentes factores clínicos.
“En estos casos es fundamental evaluar de forma integral los factores embrionarios, endometriales, hormonales, inmunológicos y hematológicos para adaptar el tratamiento a cada situación clínica”, explica el Dr. Santiago Bau. En esta misma línea, el Dr. Alfonso Bermejo subraya que “una verdadera personalización del tratamiento, basada en criterios clínicos y en la experiencia del equipo, permite reducir las intervenciones innecesarias y optimizar las posibilidades de nacimiento vivo, especialmente en mujeres de edad avanzada”.
La coordinación entre diferentes profesionales dentro de un mismo centro es fundamental en este proceso. “La proximidad entre especialidades favorece la comunicación continua y una toma de decisiones más ágil”, explican los doctores. Silvia Iniesta Y Beatriz Buenolo cual es particularmente relevante en tratamientos que típicamente generan incertidumbre y alta carga emocional a los pacientes.
El laboratorio, pilar del enfoque clínico
El laboratorio de reproducción asistida juega un papel esencial en los resultados clínicos. “El trabajo coordinado con el equipo médico, la estandarización de protocolos y la integración de tecnologías basadas en evidencia científica son fundamentales para mantener las condiciones óptimas para el desarrollo embrionario”, explica el Dr. Yosu Francodirector científico.
Entre los avances más relevantes se encuentran el cultivo prolongado de embriones hasta el blastocisto y el uso de sistemas de seguimiento continuo o acelerado. “Estas herramientas permiten la observación constante del desarrollo embrionario y facilitan decisiones más precisas sobre el momento y el embrión más adecuado para la transferencia”, subrayan los embriólogos. Gonzalo Bescos, Amelia Villa, Florencia Soto y Laura Barroso. Además, destacan que “la trazabilidad electrónica y los sistemas de seguridad biométrica ayudan a reforzar la seguridad del proceso”.
Genética reproductiva y técnicas menos invasivas
El diagnóstico genético preimplantacional se ha consolidado como una herramienta clínica relevante en determinados perfiles de pacientes. “Esto nos permite identificar embriones con mayor probabilidad de implantación y reducir el riesgo de aborto, especialmente en mujeres mayores de 37 años”, explican los médicos. Elena Meliá, Vega Cabezuelo Y Esther Suárez.
La genética reproductiva sigue avanzando hacia técnicas menos invasivas. “Actualmente se están investigando métodos para obtener información genética sin necesidad de realizar una biopsia del embrión”, subrayan los médicos. Daniel Ordóñez Y Álvaro Martínez. En este sentido, los médicos Alejandra rexach Y Ana Vegas Señalan que “el diagnóstico genético no invasivo, combinado con herramientas de inteligencia artificial, puede ayudar a priorizar el orden de transferencia de embriones y apoyar la toma de decisiones clínicas”.
La edad promedio de los pacientes que consultan por reproducción médica asistida ronda los 39 a 40 años, y muchos lo hacen luego de varios intentos fallidos. Por tanto, es necesario un estrecho seguimiento médico y un adecuado abordaje emocional. «El impacto psicológico de los tratamientos puede ser significativo, por lo que el apoyo emocional forma parte de un enfoque integral de la fertilidad y puede influir en el cumplimiento y la continuidad del tratamiento», explica el Dr. Fátima Martínez.
En los próximos años, la reproducción asistida seguirá avanzando hacia procedimientos menos invasivos, un mayor uso de la inteligencia artificial y estrategias para preservar o mejorar la calidad de los óvulos. “La tendencia es avanzar hacia tratamientos cada vez más adaptados al perfil clínico de cada paciente, sin perder de vista la seguridad clínica y la calidad asistencial”, concluye el Dr. Yosu Franco.
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