VIOLACIÓN DISCOTECA MADRID | Juicio a un africano acusado de violar a una joven: «Había mucha gente de color allí. Yo no fui»
Un hombre keniata, de 26 años y en situación irregular en España, está acusado de agredir sexualmente a una chica en la madrugada del 8 de mayo de 2022 en los baños de una discoteca en el centro de Madrid. Durante el juicio, celebrado el pasado miércoles, la fiscalía pidió para él una condena de siete años de cárcel y su expulsión de España. El acusado se declara inocente e insistió en que había varias personas de color en la discoteca aquella noche y que la víctima pudo confundirle con otro.
[–>[–>[–>Como un objeto
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Tras conocerse en la pista de baile, ambos fueron al baño de la discoteca de manera voluntaria, pero fue allí cuando la víctima empezó a notar como el acusado la trataba como a un «objeto», según sus palabras. Ella expresó entonces su rechazo, pero él no hizo caso.
[–> [–>[–>En el cubículo del baño, un espacio pequeño para dos personas, «comenzó a emplear una fuerza excesiva», y ella le pidió en múltiples ocasiones que parara y «que me la sacara», a lo que el hombre no hizo caso, explicó la joven durante el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid y pendiente de sentencia.
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Desubicada y sola
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La víctima explicó a los magistrados de la sección 29 de la Audiencia de Madrid que ella no pudo escapar, ya que el presunto agresor bloqueaba la puerta. Finalmente, tras conseguir salir del lugar, una desconocida que estaba en la discoteca le prestó ayuda.
[–>[–>[–>Esa testigo declaró en el juicio que encontró a la víctima «desubicada en la pista, sola y con una notable alteración». La joven le aseguraba que «le habían violado y no podía creer que algo así le hubiera sucedido a ella». Fue entonces cuando avisaron a los responsables de seguridad de la discoteca de lo que había ocurrido. Ellos identificaron al presunto agresor y llamaron a la policía. Los agentes detuvieron al hombre mientras vieron cómo la víctima sufría un «intenso episodio de ansiedad», según relató una agente de la Policía Nacional.
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“No era capaz de ir a trabajar, ni de hacer vida normal. El mundo seguía, pero para mí estaba en pausa”, confesó la víctima en el juicio
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Ante los jueces, la joven explicó que los daños que ha sufrido no han sido solo psicológicos, sino que también afectan a sus relaciones de pareja. Comenzó a ir a terapia el 12 de mayo de 2022, tan solo cuatro días después de los hechos. La psicóloga que la ha atendido define así la situación en la que se encontraba: «Mostraba una gran activación emocional, confusión, ahogo, angustia… Incluso una expresión de estrés postraumático, propio de un acontecimiento perturbador, ciertamente relacionado con un caso de violación«.
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[–>Confusión
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La abogada del acusado argumentó en el juicio, por el contrario, que la víctima «había consumido alcohol y estupefacientes, en concreto éxtasis, una droga que anula la percepción de la realidad», y que «pudo haber confundido al acusado con otra persona». La defensa no niega que la joven sufriera una agresión sexual en los baños de la discoteca, pero asegura que el culpable no fue su cliente.
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El acusado insistió en su inocencia ante el tribunal: «Había mucha gente de color. No bailé con ella, no fui al baño con ella, no la conozco», declaró.
[–>[–>[–>ADN del acusado
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Dos forenses de la Policía Nacional explicaron en la vista oral que habían encontrado restos biológicos del acusado en la víctima. «El ADN que hemos encontrado, cotejado con el del acusado, sólo puede llegar allí mediante la penetración. Dentro de la cavidad vaginal, al estar muy interno, resulta muy complicado que queden restos que no sean propios de una penetración. Es muy difícil que llegue algo de manera accidentada», declararon.
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El caso ha quedado visto para sentencia. La Fiscalía pide para el acusado una condena de siete años de prisión. Además, pide que cumpla esa condena en Kenia, su país de origen y que se le impongan otros siete años más de prohibición de entrar en España.
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