Kiko Aguirre, el emprendedor que gana 1.000 euros al mes con su coche cuando no lo usa: ¿cómo lo hace?
Los tiempos cambian. Si bien el coche no deja de verse como un bien privado, de uso particular, hay cada vez más usuarios que deciden sacar partido a sus vehículos.
[–>[–>[–>Y es que, cuando uno se para a pensar, los coches pasan una gran parte del tiempo parados, bien sea en el garaje o en la calle. Al final, se asumen de manera individual los gastos y se pagan religiosamente los impuestos por un activo que, al final, no da ningún tipo de rédito pese a la inversión económica.
[–> [–>[–>Kiko Aguirre, como cualquier otro conductor, vivía así el día a día con su coche, hasta que decidió explorar una vía que, a día de hoy, le ha llevado a abrir su propia empresa. No es otra dinámica que el alquiler de vehículos entre particular, también conocido como peer-to-peer sharing. Se diferencia del carsharing conocido porque, en el que caso de esta opción, los coches pertenecen a una empresa que los pone a disposición de los usuarios.
[–>[–>[–>
Alquiler entre particulares
[–>[–>[–>
Esta modalidad, que ya opera en España desde hace pocos años, permite que un conductor privado pueda llegar a ganar hasta 1.000 euros mensuales solo alquilando su coche a otros conductores. Y siempre se pueden bloquear las reservas cuando se necesite usar el propio vehículo.
[–>[–>[–>Viendo esta opción, Kiko decidió probar con su propio coche y comprobar si realmente era viable convertirlo en una fuente complementaria de ingresos. Lo que comenzó como una prueba terminó convirtiéndose en un modelo estructurado: en pocos meses validó que podía generar ingresos recurrentes y con dos vehículos alcanzó en torno a 1.000 euros mensuales adicionales.
[–>[–>[–>
Llegado a este punto, este emprendedor comprendió que lo que estaba poniendo en práctica era un sistema escalable. Así nació CarBnB, un proyecto que combina la gestión real de vehículos con la profesionalización del modelo del peer-to-peer sharing para terceros. Es decir, ofreciendo formación desde su experiencia personal a otros interesados en este alquiler entre particulares.
[–>[–>
[–>Retos y beneficios
[–>[–>[–>
Obviamente, no todo ha sido un camino de rosas: el principal reto fue superar la barrera mental asociada al coche como bien estrictamente personal. Culturalmente, en España el vehículo se percibe como algo privado y la idea de alquilarlo genera dudas: seguridad, desgaste de lvehículo o simplemente el tener el control sobre un bien propio. Al mismo tiempo, Kiko tuvo que aprender a gestionar de manera profesional esta suerte de carsharing.
[–>[–>[–>
Finalmente, llegaron los beneficios, en especial el de convertir un activo que permanece parado gran parte del tiempo en una fuente de ingresos recurrente. Y esto se puede hacer con escalabilidad progesiva, flexibilidad y sin privación de disponer del propio coche. Eso sí, como avisa Kiko, este modelo requiere gestión, planificación y una mentalidad empresarial, además de un mínimo de conocimientos en inversión, ya que no se trata de alquilar el coche de forma improvisada, sino de entenderlo como un pequeño activo que debe gestionarse con criterios de rentabilidad y control.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí