Los dueños de mascotas ven excesivas las exigencias para que sus animales viajen en el autobús urbano de Oviedo
«Tom» marca exactamente nueve kilos y cien gramos en la báscula y, por tanto, entra dentro del límite de diez kilos que el Ayuntamiento de Oviedo ha fijado para que las mascotas puedan viajar en el autobús urbano. La medida, aprobada por la Junta de Gobierno local y pendiente de su entrada en vigor definitiva tras el periodo de exposición pública, permitirá el acceso al TUA de animales que no superen ese tope. Sin embargo, aunque este schnauzer bonachón cumple esa condición, su dueña, Macarena Fuster, considera, como otros propietarios, que algunas otras exigencias municipales son demasiado restrictivas, especialmente la obligación de que las mascotas viajen dentro de un transportín homologado.
[–>[–>[–>Macarena Fuster asegura que salir a la calle y subirse al autobús con un transportín para un perro como el suyo es como «tirar» de una maleta de las grandes. «Son cajas muy grandes y nada fáciles de manejar. No creo que haya mucha gente que lleve a su mascota en el TUA si tiene que ser con esas condiciones», explica. «Puede servir para algún caso puntual, pero está claro que así no va a ser habitual ver a perros o a otros animales en los autobuses», añade.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>A Susana López, que también tiene una perra pequeña llamada «Kira», una «mezcla de Pomerania con alguna otra raza», le parece muy acertado que el Ayuntamiento haya dado el paso para abrirles a las mascotas las puertas de los autobuses urbanos, pero coincide con Macarena Fuster. «Sobraría claramente lo del transportín. Imponer esa condición es casi como no haber hecho nada porque muy poca gente va a estar dispuesta a usarlo», señala. Aún así, es comprensiva. «También hay que tener en cuenta que hay gente que le tiene miedo a los animales y hay que respetarlos, así que no es todo tan fácil», reconoce.
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Carolina Díaz, que tiene una peluquería canina en la calle Foncalada, aplaude la medida municipal, aunque con matices. «Me parece muy bien porque debía ser el único transporte público en el que no podían viajar animales y eso va a cambiar, aunque creo que también podría abrirse la posibilidad para mascotas de más de diez kilos», sostiene mientras mira de reojo a «Uma», un caniche gigante de su propiedad que pesa 18 kilos.
[–>[–>[–>En el caso de la norma del transportín, Carolina Díaz no lo tiene tan claro como otros propietarios de perros. «Lo puedo llegar a entender, entre otras cosas por el tema de la limpieza. No estaría bien que un animal hiciese sus necesidades en el autobús», dice. El propietario de una tienda de animales de la calle Foncalada, que se suma a la conversación, le responde con humor. «Todo el mundo puede tener un despiste», asegura entre risas.
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Pero no a todos los usuarios del autobús urbano les hace gracia que las mascotas puedan viajar en el TUA. Ana Fuente, que vive en Ciudad Naranco, es una de ellas. «También hay que pensar que hay personas que les tienen alergia o mucho miedo, como es mi caso», señala. «Creo que hay que pensar primero en las personas que en los animales, aunque eso no quiere decir que no me gusten y que no los respete», añade.
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[–>Otras exigencias
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Entre los requisitos que exige el Ayuntamiento de Oviedo para que las mascotas puedan viajar en autobús está que la persona propietaria deberá permanecer pendiente del animal durante todo el trayecto para garantizar la confortabilidad y seguridad del resto de viajeros.
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La decisión municipal se ajusta a la ley de protección de los derechos y el bienestar de los animales y entrará en vigor en el momento en el que el cambio de reglamento se apruebe de forma definitiva.
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