Los distribuidores ya prevén subidas de la gasolina hasta los 1,8 o 2 euros por litro
La economía mundial mirará este lunes con un ojo al Estrecho de Ormuz y con otro al mercado de futuros del petróleo de Londres. Los consumidores, sin embargo, se centrarán en los carteles de precios de las gasolineras, con la esperanza de que el … El conflicto en Irán no desencadena una escalada de precios como el que siguió a la invasión rusa de Ucrania y que llevó el precio del litro de gasolina a superar la frontera de los dos euros.
Las expectativas están lejos de ser halagüeñas. Los rumores actualmente no confirmados sobre un posible cierre del Estrecho de Ormuz -la estrecha carretera marítima de 33 kilómetros de ancho por donde sale alrededor de una cuarta parte del petróleo y gas natural licuado que se consume en el mundo- por parte del régimen iraní y las decisiones ya comunicadas de grandes navieras como MSC y Maersk y diferentes agentes comerciales de suspender sus operaciones en la zona hasta que cesen las hostilidades, configuran el típico escenario de inestabilidad que suele derivar en importantes fluctuaciones en los precios del petróleo.
Ayer apenas había actividad comercial en la zona y se observó a petroleros corrigiendo su rumbo en forma de U para evitar el paso por la zona, como había recomendado el sábado la Guardia Revolucionaria iraní.
Y siempre que hay fluctuaciones drásticas en el precio del petróleo, los precios de la gasolina suben. Según varias fuentes del sector de la distribución minorista de hidrocarburos consultadas por ABC, la expectativa es que si el conflicto en Irán no se resuelve de forma inminente, el precio del barril de petróleo se disparará y el precio de la gasolina en las estaciones de servicio también subirá hasta rondar los 1,8 o 2 euros el litro.
«Siempre que hay problemas en Oriente Medio se especula con un posible cierre del Estrecho de Ormuz y siempre que esa posibilidad está sobre la mesa, el precio del petróleo sube», explica Nacho Rabadán, director general de CEEES, la patronal más representativa del sector de las estaciones de servicio. «Si Ormuz estuviera realmente cerrada estaríamos hablando de un cisne negro, habría un reacción inmediata y violenta de los precios de petróleo y estaríamos en un escenario similar al de la primavera de 2022 con la invasión de Ucrania», advierte.
Rabadán subraya que, al igual que ocurrió entonces, no cree que haya un problema de suministro, sino «desabastecimiento y desabastecimiento» y recuerda que «no hubo problemas de desabastecimiento pero pagamos más de dos euros por el combustible durante varias semanas».
No se espera un problema de desabastecimiento, sino desabasto y precios elevados, como ocurrió en 2022 con la invasión de Ucrania.
Fuentes de uno de los grandes operadores del sector informan de que las especulaciones en el mercado apuntan a que la subida a partir de este lunes del precio del barril de petróleo podría ser de hasta 20 dólares, lo que llevaría su precio por encima de los 90 dólares, y que en ese escenario también subiría el precio de la gasolina 95, que oscila ahora entre 1,39 y 1,59 euros según la estación de servicio. Podría subir a 1,7 o 1,8 euros. La duración del episodio de repunte de precios, explican, dependería de lo que dure el conflicto y de si se verían afectadas las exportaciones de Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí, el 90% de las cuales se distribuyen por vía marítima y por tanto a través del Estrecho de Ormuz.
Agencias internacionales se hicieron eco ayer de que las autoridades de Oriente Medio advirtieron a Trump de los riesgos para la economía de mantener esta situación durante mucho tiempo.
Incremento progresivo desde enero
Poco a poco, en un goteo lento, casi imperceptible, lo cierto es que el precio de la gasolina que se cobra en los surtidores situados en territorio español ha aumentado ininterrumpidamente desde principios de año, al ritmo del también progresivo incremento del 18% que ha experimentado el precio futuro del barril de Brent.
Según la información proporcionada por el boletín petrolero de la UE, el precio medio de la gasolina 95 en España ha pasado de 1.440 euros por litro a finales de 2025 a 1.471 euros, mientras que en el caso del diésel el incremento ha empujado los precios de 1.387 a 1.423 euros, unos cinco céntimos por litro. Llenar el depósito sigue siendo, sin embargo, más barato que hace un año y, sin duda, mucho más barato que en el resto de países de la UE, en gran medida debido a la gran diferencia que existe en las cargas fiscales que se aplican al combustible.
Entre 2022 y 2023, el precio de la gasolina y el diésel estuvo por encima de los dos euros durante unas 40 semanas, alcanzando incluso picos de 2,5 euros por litro en el caso de la gasolina 95 y 2,3 euros en el caso del diésel.
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