Antoni Marimon, historiador: «Trump quiere el petróleo de Irán y Venezuela para mayor gloria de las empresas de EEUU»
Catedrático y profesor de Historia Contemporánea en la UIB. Asegura que el derecho internacional ha quedado en «papel mojado» tras los ataques de Estados Unidos a Venezuela e Irán: «Dijo que él no empezaría guerras, que sería el presidente de la paz, y ya ha bombardeado siete países».
[–>[–>[–>¿Cómo valora la situación actual de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán?
[–> [–>[–>La situación actual implica caos, desorden internacional y un desprecio absoluto por el derecho internacional y por los derechos humanos. Todo ese mundo se ha derrumbado. El derecho internacional ha quedado en papel mojado. Estados Unidos le importa muy poco lo que diga el Tribunal Internacional de La Haya o las Naciones Unidas. Incluso lo que digan sus aliados. Trump simplemente dice que Estados Unidos es una gran nación y que hará lo que quiera. Quiere apoderarse del petróleo de Venezuela e Irán para mayor gloria de las empresas norteamericanas.
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¿Cuál es el principal cambio?
[–>[–>[–>Ya hay precedentes de esta política, pero ahora hay un unilateralismo extraordinario por parte de Estados Unidos. Antes, incluso con administraciones republicanas, sus intervenciones en el exterior intentaban contar con el apoyo de otros Estados. Con Bush padre, de hecho, la primera guerra del Golfo tuvo incluso cierto apoyo de Naciones Unidas y la coalición fue muy amplia, con países árabes y países europeos. Aquella primera intervención tenía una legitimidad internacional muy grande. La segunda de 2003 ya fue más limitada, pero aun así Bush hijo intentó que hubiera una resolución de las Naciones Unidas. No era muy clara, pero aun así organizó también una coalición en la que participó España, la España de Aznar. Gran Bretaña, Dinamarca y Países Bajos participaron. Ahora da la sensación de que les importa muy poco. Como aliado principal aceptan a Israel y los demás sirven para aplaudir, para dar cierto apoyo logístico o para no molestar, pero Estados Unidos hace lo que quiere. Hay un intelectual francés que escribió un libro, Raymond Aron, que hablaba de la república imperial. Nunca como ahora Estados Unidos había sido tanto un imperio. La república imperial hace lo que quiere y cuando quiere.
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Ahora la relación entre Estados Unidos e Israel parece más estrecha que nunca.
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[–>Es un crescendo. A partir de la época de Reagan y después con Bush ya hay una relación muy estrecha entre Estados Unidos e Israel, que venía de más atrás, desde Eisenhower. Pero ahora eso se ha multiplicado, y llega un momento en que uno se pregunta quién manda, porque la sensación es que se está haciendo todo lo que quiere Netanyahu. Los planes más ambiciosos de Israel en Oriente Próximo, los planes más ambiciosos del sionismo que ya se habían formulado en los años veinte y treinta del siglo XX pero que nunca se habían atrevido a llevar a cabo, ahora se están poniendo en práctica.
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¿Cuáles son esos planes?
[–>[–>[–>Consiste en dominar toda Palestina, desde el mar hasta el río Jordán, y convertirse en la potencia hegemónica de Oriente Próximo. Ahora lo está consiguiendo sin que nadie le haga sombra. Sería un cambio internacional. En primer lugar, que Israel se convierta en una gran potencia. Eso yo creo que ya está clarísimo. Debe tener, si no el tercer ejército del mundo, el cuarto. Es decir, uno de los ejércitos más poderosos del mundo, más operativos y más capaces de actuar contra prácticamente cualquier enemigo.
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¿Qué consecuencias tendrá?
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Implica que ya no tiene un enemigo claro que le pueda hacer sombra. Antes, durante décadas, Egipto jugó ese papel de contrapeso. Hasta que, a raíz de la derrota de 1973 y de los Acuerdos de Camp David de 1979, con el presidente demócrata Jimmy Carter, adoptó una actitud mucho más prudente, mucho más conciliadora. Y de hecho no se ha movido. Egipto está ahí y no se mueve. Intenta sobrevivir como puede. Pero su potencial económico, de población y de extensión era muy grande. Ese papel lo ha sustituido Irán, que es un país muy grande, con 90 millones de habitantes. Además, tiene un potencial económico muy grande y muchísimo petróleo.
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Liderado por el régimen de los ayatolás.
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El régimen de Irán es absolutamente impresentable. Eso hay que tenerlo presente. Desde su fundación en 1979 ha ido contra los derechos humanos, contra los derechos de la mujer, y ha empeorado la situación en Oriente Próximo. Creó ese eje de resistencia con Siria, con Al-Assad, con Hizbulá y con Hamas. Yo creo que es difícil entender el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 sin tener presente el apoyo de Irán, que ha sido el desencadenante de todo lo que viene después. Los países árabes nunca han aceptado la existencia del Estado de Israel. Eso tiene mucho que ver con que es un estado de nueva creación y, en cierta forma, colonial, aunque es un colonialismo matizado por unos derechos o unos orígenes históricos que se remontan a la antigüedad. Pero tiene mucho de llegada de población europea que va colonizando un territorio donde ya había una población, pero la población palestina nunca ha aceptado su desalojo de ese territorio. Y los países árabes les han dado apoyo. De manera que todavía la mayor parte de países árabes no reconocen plenamente al Estado de Israel. Egipto sí. En la primera época de Trump, con los Acuerdos de Abraham, se consiguió que Marruecos, Emiratos Árabes Unidos y algún otro país lo reconocieran.
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Estamos viendo bombardeos en los países del Golfo Pérsico.
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Es un error terrible por parte de Irán bombardear esos países, que ya querían establecer relaciones con Israel o al menos tener una relación de coexistencia pacífica. Y ahora los bombardean. Eso impulsará todavía más ese acercamiento. Hará que Israel sea aún más fuerte y que en su región haga lo que quiera. Habría una primera área de dominio directo, que sería Palestina, Cisjordania, Gaza, prácticamente Líbano. Todo eso controlado casi directamente por Israel. Y después una segunda área de influencia de estados no enemigos, que serían los países del Golfo, Egipto y el más importante, Arabia Saudí, que todavía no ha reconocido formalmente al Estado de Israel, pero seguramente uno de los objetivos de Israel es que lo haga.
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¿Cree que será una guerra larga o corta? Trump dijo que quizá duraría cuatro o cinco semanas.
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Trump ha mentido descaradamente casi cada vez que interviene. Dijo que él no empezaría guerras, que sería el presidente de la paz, y ha bombardeado siete países. La guerra se sabe cuándo empieza, pero es muy difícil saber cuándo acaba.
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¿Cómo ve la posición de Europa respecto a esta guerra?
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El gran problema de Europa es no tener una voz única en política internacional, un ejército único y una política exterior común. En ese panorama Francia y Alemania deberían jugar un papel fundamental. Porque Alemania es el gran motor económico de Europa y Francia es la única potencia militar importante de Europa. Deberían coordinarse para que Europa tenga una posición clara ante lo que pasa en Oriente Próximo y exigir el respeto del derecho internacional.
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En 1953 se producen el golpe de Estado en Irán y el acuerdo de las bases militares entre España y Estados Unidos.
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El golpe de Estado de Irán fue apoyado por Estados Unidos. Había un gobierno más o menos de izquierdas que quería nacionalizar el petróleo, que es un elemento fundamental porque siempre está detrás de todo esto. Se instauró la dictadura del Sha de Persia, relativamente menos dura comparada con el régimen actual, pero una dictadura. Eso generó un gran descontento y acabó provocando la revolución de Jameneí en 1979. De ahí viene todo lo que estamos viendo hoy. Por otro lado, los acuerdos entre Franco y Eisenhower en 1953 fueron fundamentales para subordinar España a Estados Unido y para mantener la dictadura durante décadas. A Franco le vino muy bien porque estaba en una situación de marginación internacional y también en una situación económica muy débil. A partir de esos acuerdos llegó ayuda militar, económica y empezó una cierta modernización. Pero además en 1953 hubo otro elemento importante: el concordato con la Santa Sede. Es decir, el Papa y el presidente de Estados Unidos legitimaron la dictadura de Franco. Y por eso pudo durar décadas y Franco pudo morir tranquilamente en su cama.
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¿Qué papel juega China en todo este conflicto?
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Estados Unidos está eliminando aliados o posibles aliados de China. Venezuela, Irán o Siria. Me sorprende es que la ayuda de China a Irán no sea mayor. No parecen querer implicarse demasiado. Protestan en Naciones Unidas, dicen algunas cosas, pero ayuda militar o técnica prácticamente no hay. Es muy diferente de lo que ocurrió en conflictos anteriores, como Vietnam del Norte, Corea del Norte o Cuba en los años sesenta. Parece que no quieren implicarse directamente.
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¿Ese resentimiento puede afectar a la imagen de Estados Unidos?
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Se ha generado una situación de antipatía hacia Estados Unidos. En Dinamarca había campañas para no comprar productos estadounidenses. La gente de aquí ya no tiene tantas ganas de ir a Estados Unidos. Yo mismo fui los últimos días del gobierno de Biden y no volvería. Ni siquiera invitado por la Universidad de Harvard. La persecución de inmigrantes, la actitud prepotente del gobierno, el desprecio por el Congreso, el control del Tribunal Supremo. No me sentiría seguro en Estados Unidos. Podrían acusarte de cualquier cosa, detenerte y tenerte años sin juicio. El descrédito es considerable.
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¿Cree que estamos entrando en una nueva militarización del mundo?
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Entramos en una espiral de militarización que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial. Europa ha vivido durante décadas bajo el paraguas militar de Estados Unidos. Ahora tendrá que rearmarse y crear su propio ejército. Francia ya ha ofrecido su armamento nuclear como base para una fuerza de disuasión europea. Es algo muy preocupante, pero es la situación en la que estamos. Europa está rodeada de conflictos: Ucrania, Oriente Próximo, el Sahel.
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¿Puede esta situación tener efectos económicos en Europa?
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Sí, pero menos que en 1973. En aquel momento Occidente dependía muchísimo del petróleo. Hoy hay una diversificación energética mucho mayor. Tenemos energía solar, eólica, hidráulica. Incluso creo que habría que replantearse el papel de la energía nuclear. Desde la izquierda se ha abandonado demasiado rápido y poco científicamente.
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Trump ha lanzado amenazas contra España. ¿Cree que podrían tener consecuencias reales?
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Es difícil saberlo, pero la capacidad de la administración Trump para enemistarse con otros países es sorprendente. Se han enemistado con medio mundo. Lo que más me sorprende es que en España no haya un apoyo unánime al gobierno frente a esas amenazas porque podría pagar cara esa desunión. Además, tampoco parece que Estados Unidos pueda perjudicar demasiado a España económicamente. La balanza comercial está bastante equilibrada. Pero lo que debería ocurrir es una respuesta conjunta de la Unión Europea. No puede ser que cada país vaya por su cuenta ante una guerra de esta magnitud. Europa debería tener una voz común.
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