La tenías que pinchar… Todo el día fun, fun, fun… la Francisca
A Julián y ‘Lolo’ González les gustaba hablar, mucho. Lo hicieron en el coche, en casa y por teléfono. En compañía de terceros, entre ellos y en soliloquios. Y esas conversaciones han sido clave para detenerlas por el momento. asesinato de francisca cadenas. La llegada de la UCO a Hornachos para reabrir la investigación de su vecino, desaparecido hace más de nueve años, sacudió a los hermanos.
La UCO de La Guardia Civil colocó micrófonos en la casa y en los coches de los dos hermanos. Un trabajo minucioso por parte de los agentes que dio sus frutos. Con las escuchas ya realizadas, los agentes fueron vistos por toda la localidad. Los hermanos observaron desde su casa, por ejemplo, la recreación que hicieron los investigadores de la noche en que Francisca desapareció, a pocos metros de su domicilio. Los nervios de Julián y ‘Lolo aumentaron, mientras el pueblo volvió a llenarse de carteles con la foto de la víctima.
En el auto destaca que Julián llevaba uno de esos carteles con la foto de Francisca en su auto. Lo agarró de la calle y entró con él en el auto, visiblemente molesto. Era el 4 de febrero de 2025. Los investigadores destacan ese momento, en el que Julián, creyendo que nadie lo escucha, comienza a hablar de las partes íntimas de la mujer y murmura: «A ver Francisca, ¿a dónde vas?».
Los audios reflejan su obsesión con Francisca y su misoginia. Sexualizaron a la víctima incluso ocho años después. Los audios forman parte del resumen que ha adelantado el equipo de investigación de Prensa Ibérica.
Ese mismo día, Julián lleva en su auto a un compañero de trabajo migrante. En la conversación grabada se escucha el ruido del periódico y cómo Julián le comenta a su amigo: «Mira la que desapareció en mi calle, si quieres verle la cara». El amigo le pregunta por ella y él insiste enojado: «Ella es mi vecina, carajo, ¿no voy a conocerla?». Luego, el asesino confeso hace comentarios humillantes sobre Francisca, su familia y otras mujeres. Según los investigadores, «objetiva» a las mujeres. “En tu país… no hay problema con las moras, te ponen una mijina tonta, les sacudes dos cagadas”, incluso le dice Julián.
El monólogo clave de Julián: «No la vas a encontrar, no la vas a encontrar»
Al día siguiente, 5 de febrero de 2025, todavía con el cartel de Francisca en su auto, Julián habla solo dentro de su auto: «No vas a encontrar nada, no la vas a encontrar, no la vas a encontrar. Que le jodan» (sic).
En otro momento clave, a principios de mayo, el pueblo vio la colocación de una placa con el nombre ‘Travesía Francisca Cadenas’ en el callejón donde fue vista por última vez. Julián se lo menciona a su hermano. «Me hace sudar la nariz», responde Manuel. Luego, solo en su auto, Julián sigue rumiando y dice en voz alta: «Avenida Francisca Cadenas. Estuvo bien, ¿eh?».
Un goteo de audios que para la investigación de la UCO y el juez demuestran que Julián tenía una «obsesión» sexual con su vecina. Las grabaciones revelan que el hermano menor hablaba de las «partes íntimas» de la víctima incluso después de su desaparición.
El otro acusado, Manuel ‘Lolo’ GonzálezTambién se registró en su auto, de julio de 2025. El hermano mayor le puso la cabeza y la parte tranquila al menor. En un audio incluso le reprocha su fijación con la vecina. Y el 28 de octubre de 2025, luego de hablar con Julián, murmura sobre lo que creía que era la seguridad de su auto: «O había que pincharla… Todo el día diversión, diversión, diversión… Francisca.»
Los investigadores señalan en su coche que «Julián habría informado previamente a Manuel de su intención de tener relaciones sexuales con Francisca» y que Manuel «podría estar refiriéndose a posible agresión física de Julián contra Francisca o en el presuntas relaciones sexuales no consentidas que su hermano pudo haber quedado con la mujer desaparecida esa noche».
Francisca fue asesinada a golpes y enterrada con las manos atadas y desnuda de cintura para abajo. Los restos fueron encontrados la semana pasada en el patio de la casa de los imputados. Hasta ese momento del registro del domicilio, la ansiedad de los hermanos había ido en aumento. Una presión de la que sólo hablaban cuando se sentían seguras. Creían, por ejemplo, que nadie los escuchaba en el coche. El 4 de marzo, los investigadores graban otra conversación. El hermano mayor, ‘Lolo’, intenta calmar al pequeño. «Tienen que demostrarlo, tienen que demostrarlo como sea». se escucha.
Mientras tanto, en la localidad aumentan los rumores de que los agentes están a punto de detener a los asesinos. En otra conversación en su coche con un amigo, apenas tres días después, Manuel ‘Lolo’ critica el trabajo de la UCO: «Están dando vendas en los ojos, lo mismo que pollo sin cabeza». «Están más perdidos que el barco arrocero», añade en otro momento.
Los agentes siguen jugando sus cartas, dejándose ver, alborotando a los vecinos. El 7 de marzo hacen una reconstrucción de la desaparición de Francisca. Los hermanos hablan en su coche. “Te van a coger y listo, te van a coger”, le dice Julián a su hermano mayor. Manuel le corrige: «van a por los dos». «Juli, no te comas el coco. «Están buscando pero no tienen evidencia alguna y están tratando de arrastrar a cualquier parte, buscar evidencia sin ningún motivo, sin motivo alguno». añade Manuel.
El «rincón» y el momento que revela a los investigadores dónde está Francisca
A esta altura, los investigadores tienen cada vez más claro que están frente a los autores de la desaparición de Francisca Cadenas y, lamentablemente, de su asesinato. Peor aún, otra conversación grabada con los hermanos les hace darse cuenta de que el cuerpo puede estar escondido en su casa. «Lo que está en la esquina es lo que me da más malas vibras».Julián le asegura a su hermano. «Juli, no te pongas a comer el coco…» La interrumpe Manuel.
«Una preocupación» para Julián que los investigadores señalan al juez como «muy relevante» ya que el investigador podría estar hablando «directamente del lugar donde podrían haber escondido los restos de Francisca Cadenas».
Finalmente, el 11 de marzo, la UCO entró en el domicilio de los sospechosos. Los restos de Francisca fueron enterrados bajo tierra en una especie de vestíbulo que da acceso al piso superior de la casa. Picaron, levantaron el suelo y allí estuvieron escondidos durante nueve años, a pocos metros de los hijos y del marido de Francisca.
Los hermanos Julián y Manuel ‘Lolo’ González ya han pasado su segunda noche en prisión provisional sin derecho a fianza a la espera de que se celebre el juicio.
Ambos hermanos se encuentran detenidos y hoy los análisis biológicos han confirmado que los restos son los de Francisca. El La autopsia preliminar revela que fue asesinada «con especial violencia»provocando «múltiples lesiones perimortem (antes de la muerte), con «objetos aún no identificados».
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