Bolos y juegos de vídeo
La guerra es para ellos una broma. Partidas de bolos americanos y videojuegos han llenado las redes sociales los últimos días. ¡A jugar! Ya lo de los memes es quedarse corto. Aunque para Netanyahu, el primer ministro israelí, son «días históricos» y en Estados Unidos han ofrecido diez millones de dólares a quien diga dónde está el hijo de Jamenei, el sucesor, quien ha hablado pero no ha mostrado su cara los equipos norteamericanos empeñados en acabar con los ayatolás pero no liberar a los iraníes. Como en los tiempos de la “conquista” del oeste, recompensa para cazar a Jamenei (Billy) el Niño. Unos mil millones de dólares, según fuentes fidedignas norteamericanas, cuesta cada día la guerra emprendida por Donald Trump y Benjamín Netanyahu contra Irán, combatir a la población iraní, esos «perturbados sacos de basura», en palabras de Trump («qué gran honor hacerlo»). Y cuando, aparentemente solo le queda Cuba -ya en la agenda- el jefe contraterrorista que tenía Trump, se va diciendo que Irán no era una prioridad.
[–>[–>[–>En fin, pensaba comentar la situación política interior española pero me coincidió con una de las jornadas bélicas más cruentas del volcán de Oriente Próximo. No hay día ¿hora? en paz en este mundo de odio sembrado cada jornada por políticos de la ya llamada «mayoría negativa» o dirigentes de ultraderecha. Miramos al mapa mundial y vemos que hasta en Iberoamérica caen chuzos y dos países hermanos se acusan de bombardeo, miramos digo que se quema desde hace décadas una zona comprendida entre los meridianos 30 y 40, es decir, en el gajo del globo, desde el punto de vista del occidente europeo, que llamamos Próximo Oriente, desde el Polo Norte hasta, al menos el Ecuador.
[–> [–>[–>Es decir, no hay día sin que la situación, española y mundial, no nos llene de confusión mental. Por mucho que uno esté intentando estar «al día». Para completar este estado leo la entrevista a una filósofa cubana en LA NUEVA ESPAÑA. Dice la filósofa «Somos uno de los países con más libertades, pero hay una guerra mediática». Al principio interpreté que se refería a España, en una declaración de cortesía. Pero no, se refería a su país, ya próximo objetivo de Trump.
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Ahora los especialistas dudan de las componendas tras los resultados en las elecciones autonómicas de Castilla y León. Los sondeos «a pie de urna» que se dieron a conocer tras cerrarse los colegios electorales daban una mayoría absoluta al Partido Popular. Las dudas no son hoy si gobernarán juntos PP y Vox. Se da por hecho. La cuestión es en qué condiciones entre en las relaciones de ambas formaciones. Y si la derecha se muestra dividida la situación de la izquierda es de huída total. La doctrina Rufián, por los suelos. Argumentos como el de Pablo Iglesias para justificar que cada uno va por libre que daba el lunes la razón para la desunión en el contenido de las salchichas, que nunca se sabe qué llevan dentro, parece pueril. No sé si Gabriel Rufián estará cabreado o muerto de risa.
[–>[–>[–>Los psicólogos estarán de enhorabuena. Ya no solamente hay negacionistas que rechazan tendencias positivas sino que proliferan las situaciones coyunturales que promueven y resaltan la oposición a cualquier propuesta sino que se olvidan de la gente, de la vida, de la situación de las personas y gestionan un mundo cada vez más confuso y controvertido. El poder omnímodo tiende a reducir oportunidades y rechazar las opciones de la gente. La guerra de Irán, iniciada por Netanyahu y Trump, no se empezó para liberar a un pueblo de la opresión de los ayatolás sino para anular la competencia en el mercado del petróleo. Y, al tiempo, encarecer el crudo que exporta Estados Unidos, destruir la fuente de energía nuclear de un contrincante (Israel y Estado Unidos ya la tienen) y mantener una hegemonía. Busquen el lado bueno porque los malos están por todas partes, con gorra visera o con turbante.
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Lo que no nos esperábamos algunos es que la gravedad de la situación se presentase en partidas de bolos y videojuegos.
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