Es un galardón que me emociona
Ante un salón de actos lleno hasta la bandera y con muchísima emotividad. Así recogió este viernes por la tarde el XXXI Premio Pasionaria la abogada laboralista Paca Sauquillo, una distinción que se le concedió en octubre del año pasado en conjunto con otras colegas de gremio que lucharon por los derechos de los trabajadores en los años 60 y 70, como son Manuela Carmena, Cristina Almeida y Lola González. Estas profesionales se vieron relacionadas con la trágica matanza del bufete de Atocha en 1977, donde asesinaron a cinco abogados del ramo vinculados con el Partido Comunista de España (PCE) que fueron hermanos, maridos y compañeros de despacho de estas mujeres.
[–>[–>[–>«Este es un galardón que emociona», afirmó Sauquillo al tomar la estatuilla entre sus manos y dedicársela a sus compañeras, así como a la superviviente asturiana de los campos de exterminio nazis María Luisa Ramos Barril, que también recibió un pequeño homenaje. Sauquillo aprovechó su discurso para advertir a la juventud que «en dictadura no se vivía bien», en alusión al auge de la ultraderecha entre este segmento de población, y les recordó que «gracias a lo que se luchó contra el franquismo ellos ahora alzar la voz» contra quien quieran.
[–> [–>[–>Sauquillo manifestó durante su intervención en la ceremonia del premio que entrega el Área de la Mujer de Izquierda Unida-Xixón (IU) cada año, que la universidad le «abrió el horizonte» cuando puso el pie en ella y le hizo ver lo que había más allá del régimen instaurado tras la guerra civil. «Teníamos claro que había que luchar contra la falta de derechos y libertades», sentenció la jurista hermana de uno de los asesinados en Atocha y que ahora teme por el avance de ideologías extremistas que «cuando llegan al poder quitan la memoria, quieren meter a la mujer en la cocina y discriminan al inmigrante».
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Sobre su ideario, también destacó que tuvo desde aquel momento muy presente que «había que defender a los trabajadores». «Muchos vivían en aquella época en condiciones infrahumanas, en chabolas que construían ellos mismos», relató la letrada, que también tuvo unas palabras para elogiar a la mujer que da nombre al premio, Dolores Ibárruri, La Pasionaria. «Tuve la suerte de conocerla y tener contacto con ella; fue una mujer que sufrió, pero que siempre tuvo el objetivo de defender a la clase trabajadora y a los pobres», afirmó, para definirla a continuación como «un ejemplo a seguir».
[–>[–>[–>Por parte de IU, intervinieron Aridane Cuevas, coordinadora del Área de la Mujer de Gijón que otorga la distinción, y Begoña Collado, secretaria de Igualdad a nivel regional de la coalición, que entregó la mención a Ramos Barril. “Fueron cuatro mujeres que hicieron de su toga un arma de justicia”, encumbró Cuevas a las abogadas laboralistas premiadas, antes de realizar una breve semblanza de la trayectoria vital de cada una. Por su parte, Collado elogió la resiliencia de la superviviente de los campos de exterminio y sus 97 años “llenos de alegría”, al igual que su eterno afán de “transmitir esperanza” a pesar de lo vivido.
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“Para muchas mujeres de mi generación significaron el despertar del espíritu crítico y de un incipiente feminismo”, concluyó Goretti Avello, directora General de Igualdad del Ayuntamiento de Gijón, sobre las Sauquillo, González, Carmena y Almeida.
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