CONDUCTOR DE AUTOBÚS APUÑALADO EN LANGREO
Los conductores de autobuses urbanos de Langreo acabarán yendo a la huelga para exigir medidas de seguridad. Así lo acordaron la noche del viernes en dos asambleas celebradas en Laviana y Sama antes del inicio del servicio de búho. La huelga, aún sin convocar oficialmente pero sí decidida en asamblea, afectará tanto a Transportes Zapico como Autobuses de Langreo, ambas integradas en el grupo Sanjuan. Se trata por tanto de las líneas entre Sama y Oviedo y Laviana y Riaño, tanto diurnas como nocturnas. El paro es consecuencia del apuñalamiento de un conductor hace una semana.
[–>[–>[–>Concentración en Langreo en apoyo a los conductores de autobuses tras el apuñalamiento de uno de ellos / Fernando Rodríguez
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Tras la aprobación de la convocatoria de huelga por la mayoría de los trabajadores se iniciarán los trámites para comunicarla oficialmente, fijar las fechas y los servicios mínimos.
[–> [–>[–>Ataque de ansiedad
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El paro se mantendrá “hasta que no veamos sobre el papel las medidas de seguridad que se van a aplicar para proteger a los conductores”, indican los trabajadores.
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La decisión se tomó la noche del viernes, justo antes de que se iniciase el servicio de “búho” entre Sama y Oviedo, en el que el pasado sábado fue apuñalado uno de los conductores. El servicio se retrasó y el bus no salió a las once y media de la noche de Torre de Abajo, junto al tanatorio de Langreo, el punto de la agresión. El conductor encargado de hacer el “búho” la noche del viernes sufrió un ataque de ansiedad y no pudo cumplir con su trabajo. Al lugar se tuvieron que trasladar sanitarios del Centro de Salud de Sama para atender al hombre. También acudió la Policía Nacional para comprobar que no había ningún problema, más allá de la crisis nerviosa del conductor. La empresa envió a otro trabajador y el servicio se retomó tiempo después. Los chóferes tenían previsto «escoltar» a su compañero mientras trabajaba, en protesta por la «falta de seguridad».
[–>[–>[–>Eso sí, como señalan los trabajadores, “ya hay dos conductores de baja por la falta de seguridad”. El primero, el conductor apuñalado hace una semana, que sufrió dos cortes, uno en el cuello, bajo la barbilla, y otro en la mano, de mayor gravedad y del que tuvo que ser operado de urgencia en el HUCA. El hombre permaneció ingresado hasta el martes en el centro sanitario ovetense y ahora se recupera en casa. Esa agresión y la situación generada causó una importante conmoción en el resto de la plantilla, hasta el punto de que el trabajador que debía hacer el servicio la noche del viernes no pudo hacerlo a causa de la ansiedad.
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El agresor, en prisión
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El hombre que apuñaló al conductor confesó los hechos horas después. La agresión fue a las 23.30 de la noche del sábado y el domingo por la tarde se presentó en estado de embriaguez en el Hospital Valle del Nalón afirmando que se había intentado quitar la vida. En ese momento confesó a los médicos que era el autor de la agresión del autobús. Inmediatamente el centro hospitalario se puso en contacto con la Policía Nacional. El hombre volvió a confesar ante los agentes y fue detenido. El martes pasó a disposición judicial y el juzgado de instrucción número 1 de Langreo decretó su ingreso en prisión acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa.
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[–>La grave agresión llevó al resto del conductores a reclamar la aplicación urgente de medidas de seguridad en los autobuses. Pidieron tanto a la empresa como al Consorcio de Transportes de Asturias, de quien dependen la línea, la colocación de mamparas en los autobuses para evitar que los viajeros puedan agredir a los chóferes. Conocedores de que modificar la flota de vehículos lleva su tiempo, reclamaron que hasta que las mamparas estuviesen colocadas y homologadas por la ITV, se contratase a guardias de seguridad para acompañar a los conductores en los servicios nocturnos. No fue así y por eso han convocado la huelga.
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Los trabajadores han mantenido contacto con la empresa y han llegad a puntos de acuerdo. La empresa se ha comprometido a activar en los próximos días las cámaras de videovigilancia que están instaladas en los vehículos, algo que los conductores aprueba. La compañía aseguró también que se establecerían protocolos de seguridad.
[–>[–>[–>Aun así, los trabajadores siguen exigiendo las mamparas, y esperan “que o el Consorcio de Transportes de Asturias o la empresa muevan ficha”.
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