Todos formamos parte de la familia del mundo
«Queremos vivir felices, jugar, aprender y crecer en paz. Aunque somos diferentes, todos formamos parte de una gran familia: la familia del mundo«. Con este rotundo mensaje, más de 500 niños y niñas de las cinco escuelas públicas de Educación Infantil (EEI) de Gijón pusieron este lunes el broche de oro a su proyecto común anual, «Mandilones de colores», en el Palacio de los Deportes de La Guía. Bajo el lema «La vuelta al mundo por la paz», el evento transformó la pista central en un mosaico de culturas donde cada centro representó a un continente: Europ,a la José Zorrilla; Asia, la Miguel Hernández; Oceanía, la Gloria Fuertes, África, la Alejandro Casona, y América Las Mestas.
[–>[–>[–>«Lo difícil cada año es elegir la temática, pero esta vez tuvimos claro que queríamos dar la vuelta al mundo para demostrar que, aunque vivamos en lugares diferentes, todos deseamos un futuro bonito«, expresaron desde la coordinación del evento, de cuya 14.ª edición disfrutaron cientos de padres y madres entregados a las actuaciones infantiles y de colaboradores de distintas culturas del mundo.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>La jornada comenzó a las 11.00 horas con la entrada de María Fernanda Segura, «Mandy», una payasa viajera cargada con una maleta simbólica que dio la bienvenida a la marea de mandilones verdes, amarillos, azules, negros y rojos. «Soy estudiante de prácticas y cuando me preguntaron si se me daba bien hablar en público, no dudé en decir que sí para acabar aquí, guiando este viaje», explicaba una emocionada «Mandy» al final del espectáculo. Tras un desfile encabezado por los estandartes de cada escuela, en la instalación deportiva sonó el himno del proyecto, una pieza creada específicamente para la ocasión por la profesora de robótica Magdalena de Pazos mediante inteligencia artificial.
[–>[–>[–>
La sucesión de actuaciones alternó las infantiles con las de grupos folclóricos y étnicos invitados. El periplo comenzó en España con el flamenco de la Academia Damar, sirviendo de puente hacia el continente europeo. Los alumnos de la EEI José Zorrilla fueron los encargados de defender esta etapa interpretando el clásico eurovisivo «Europe’s living a celebration» que defendió en Eurovisión 2002 la ganadora de Operación Triunfo Rosa López. Isabel Viejo, directora del centro, destacó la implicación de los pequeños durante todo el trimestre: «Elegimos esta canción porque es un himno que todos conocen y anima mucho. En clase hemos trabajado países como el Reino Unido y a los niños les fascinó todo el proceso, desde los monumentos hasta las curiosidades culturales«, apuntó Viejo.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Sin tiempo para el descanso, el viaje saltó a Asia. Tras una vibrante exhibición de K-pop, los escolares de la EEI Miguel Hernández tomaron el relevo con sus propias coreografías orientales. José Miguel López, responsable del centro, reflexionó sobre el impacto en los alumnos de unas facetas tan lejanas como las del continente oriental. «A los niños les llama mucho la atención lo exótico, como comer con palillos o los jeroglíficos. Hemos pasado de canciones tradicionales de hace décadas a lo más actual, el pop coreano, que ha calado muchísimo en infantil y nos ha servido para mostrar una cultura muy distinta a la nuestra», comentó, sobre las actividades desarrolladas den las aulas durante los últimos meses.
[–>[–>[–>
Los alumnos de la EEI Gloria Fuertes protagonizaron entonces una imponente Haka, baile tracional de los aborígenes neozelandeses, en representación de Oceanía. Yolanda Camello, directora del centro y coordinadora global del evento, subrayó la importancia de la colaboración institucional: «Llevamos 14 años y el Ayuntamiento de Gijón siempre se vuelca», agradeció, antes de concretar que «este año hemos trabajado la geografía desde un concepto muy incipiente para que niños de 3 a 6 años entiendan que el mundo es diverso y grande«, a diferencia de otros años, donde apostaron por los seres mitológicos.
[–>[–>
[–>Saludos «con ideas y corazón»
[–>[–>[–>
El tramo africano del viaje contó con colaboración de las mujeres del pueblo saharaui y la asociación LATE Asturias, que integran personas de origen senegalés. Los niños de la EEI Alejandro Casona descendieron a la pista al ritmo de los yembés para interpretar la danza Funga Alafia. Vanessa González, directora de la escuela, explicó la elección: «Es una canción de saludo del oeste de África que lo hace con las ideas, el corazón; transmite que venimos en son de paz y que no vamos a agredir a nadie, valores que son el eje central de este año».
[–>[–>[–>
El final del trayecto tuvo lugar en América. Tras la fuerza marcial de Abalô Capoeira, la EEI Las Mestas cerró las actuaciones con un popurrí que fusionó rock n’roll, tango y samba y que hizo bailar «La Gozadera» en las gradas. «El proyecto ha sido muy completo, porque los niños conocieron distintos países y luego los expusieron a sus compañeros con murales. Al final, el baile es lo que más disfrutan, aunque hayamos tenido poco tiempo de ensayo entre tantas actividades», valoró Lilián Iglesias, directora del colegio.
[–>[–>[–>Arropados por el concejal de Educación, Jorge Pañeda, y la directora general Dolores Bueno Aldea, los 500 escolares terminaron entonando al unísono «We are the world», canción escrita escrita por Michael Jackson y Lionel Ritchie en 1985 y grabada por «USA for Africa» en un proyecto mundial solidario para acabar con el hambre en Etiopía. El Palacio de los Deportes de La Guía se convirtió así, por unas horas, en el centro de un mundo sin fronteras, donde el único idioma común fue la ilusión de los «Mandilones de colores», que cada año innovan con su puesta en escena.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí