Economia

La venta de vapers sin control: un problema para los menores

La venta de vapers sin control: un problema para los menores
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  • Publishedmarzo 26, 2026




comprar un vapeador online es tan fácil como añadirlo al carrito de cualquier mercado: Llegan en un plazo de 24 horas de vendedores anónimos, a menudo de países con regulaciones menos estrictas que la Unión Europea, sin garantía de etiquetado ni límites de nicotina. Si bien las ventas físicas se identifican en estancos y tiendas especializadas, este ecosistema digital impulsa un mercado ilícito que, según Euromonitor, superó los 600 mil millones de unidades ilegales en todo el mundo en 2024. Una cifra que se espera que siga creciendo según la misma firma. En España, Tamarind Intelligence estima que el lado oscuro del vapeo alcanza más del 30% del valor total del mercado (unos 57 millones de euros en 2025), donde el 20% de las ventas online son de origen ilícito y canales como Telegram son habituales para el comercio paralelo.

La industria del vapeo ha experimentado una notable expansión en la última década, y con ella ha proliferado un mercado paralelo que opera con una ventaja estructural: la asimetría regulatoria entre los canales físicos y digitales. En las tiendas físicas, la normativa europea exige etiquetado obligatorio, límites de nicotina de 20 mg/ml y verificación de la edad en el punto de venta. En el mercados global, esas mismas demandas se diluyen.

Fácil acceso

Según un estudio publicado en febrero de 2026 por el Instituto Fraunhofer IIS, una consultora de logística, casi uno de cada dos vapeadores que circula en Europa procede de fuentes irregulares. En términos económicos, se trata de «un volumen estimado de 6.600 millones de euros que, si se mantiene la actual tendencia de crecimiento del 8,6% anual, podría alcanzar los 10.800 millones en 2030». El análisis, que se basa en estadísticas de aduanas y de la cadena de suministro, concluye que «El 90% de este producto irregular llega desde China«, donde se concentra el 72% de la producción y el 70% de los fabricantes del sector. En el estudio, Rico Back, socio director de SKR AG, señala que «lo que parece un envío inofensivo se acumula para formar un mercado en la sombra de miles de millones». En Alemania, la pérdida fiscal estimada por este tráfico en 2024 ascendió a unos 119 millones de euros.

El acceso a los menores es, precisamente, donde el vacío regulatorio se torna más preocupante. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adolescentes tienen nueve veces más probabilidades de vapear que los adultos. Llama la atención el dato: cerca de uno de cada cinco adolescentes de 15 años utilizó cigarrillos electrónicos en los últimos 30 días del estudio publicado en 2024. Asimismo, la OMS destaca que «Las consecuencias a largo plazo de estas tendencias son importantes y las autoridades no pueden permitirse el lujo de ignorar estas alarmantes conclusiones.«.

En una encuesta de la misma institución realizada en 37 países europeos, el 22% de los jóvenes de 15 y 16 años afirmaron haber vapeado regularmente, frente al 14% cinco años antes. El tiempo financiero incluyó el comunicado de la OMS en el que se señalaba que al menos 15 millones de niños usan cigarrillos electrónicos.

La facilidad de acceso es un factor que los propios jóvenes reconocen. Una encuesta realizada a 500 adolescentes de entre 15 y 17 años en Reino Unido y Estados Unidos reveló que el 79% piensa que la mayoría de los jóvenes compran cigarrillos electrónicos a través de Internet y seis de cada diez afirman que los controles de edad son fáciles de superar, según la firma tecnológica Ike Tech. Cuando mercados Plataformas internacionales como AliExpress o plataformas generalistas permiten comprar dispositivos sin ningún tipo de verificación de identidad. El marco legal actual pierde efectividad práctica..

Falta de controles

Este vacío tiene consecuencias directas sobre la calidad de los productos que circulan. El vapeadores Los productos ilegales, a menudo fabricados en mercados extranjeros con estándares mucho más bajos que los europeos, llegan sin los controles sanitarios requeridos por la Directiva sobre productos del tabaco. Desde concentraciones excesivas de nicotina hasta la ausencia de advertencias sanitariaspasando por la presencia de líquidos no certificados.

La diferencia entre una tienda especializada donde el comprador conoce al vendedor, que aplica controles y es legalmente responsable, y un vendedor anónimo en una plataforma de comercio global, que opera desde una jurisdicción diferente y sin trazabilidad, define en gran medida el problema.



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