EL TIEMPO | BORRASCA THERESE
La borrasca Therese será difícil de olvidar. A pesar de que su llegada fue anunciada con tiempo suficiente para prepararse, su «histórico» –así lo califican las autoridades– paso por el Archipiélago arremetió con una dureza que superó todas las previsiones. Los 2.118 incidentes –1.124 en la provincia de Las Palmas y 994 en Santa Cruz de Tenerife– registrados por el 112 hasta la mañana de ayer pusieron en jaque a un sistema de emergencias que se vio obligado a decretar el segundo nivel para activar el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en Gran Canaria, Tenerife y La Gomera. Ayer, el nivel rebajó ya a insular.
[–>[–>[–>El balance actual de la isla capitalina es de 34 presas desbordadas con más de 16 millones de litros almacenados; 15 carreteras cortadas al tráfico y, según contó el presidente del Cabildo, Antonio Morales, unos costes de reparación vial que rondarán mínimo los ocho millones de euros. Las incidencias más recurrentes fueron las relacionadas con los desprendimientos y afecciones a las estructuras, que llegaron al punto de requerir el desalojo de 12 vecinos de Teror tras el derrumbe de una casa cueva; el de 11 personas en Miller Bajo –Las Palmas de Gran Canaria– por las grietas en un muro de contención situado a la espalda de sus viviendas o el aislamiento de alrededor de 200 vecinos de La Yedra –San Mateo–.
[–> [–>[–>152 litros en Bañaderos
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La jornada de ayer, la de despedida, fue la tregua final para Gran Canaria después de un martes catastrófico sobre todo para el norte de la geografía. En Arucas, una célula convectiva especialmente persistente descargó, desde la madrugada, una tromba de agua sin precedentes: la localidad de Bañaderos recibió 152 litros por metro cuadrado durante la mañana, generando inundaciones en el túnel de Arucas que obligaron a su cierre. Fue el mayor registro de la semana. En Santa Brígida, hubo medio centenar de incidencias relacionadas con desprendimientos, cortes de carreteras o caídas de árboles y farolas durante el martes, pero ayer vivieron una jornada más tranquila.
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La presión hídrica soportada durante la semana de acción de Therese ha sido de una magnitud pocas veces experimentada, que convirtió un regalo en un potencial peligro: 34 presas grancanarias han sobrepasado el límite de su capacidad y se encuentran achicando agua al cauce de unos barrancos que ya contaban con un importante riesgo de crecida. Según datos aportados por el Cabildo de Gran Canaria, los embalses de la Isla acumulan más de 16 millones de litros. Para localizar la última ocasión en la que los diques grancanarios llegaron a una capacidad similar, hay que remontarse a 2011, hace 15 años.
[–>[–>[–>Desalojo preventivo
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Este hecho llevó al desalojo preventivo de distintas localidades, como los barrios de Los Pérez y El Hornillo –Agaete– o, la noche negra del martes, 40 vecinos próximos al caudal del barranco de Ayagaures, ante el reboso de la presa, que se produjo de madrugada. Las lluvias y las crecidas de los barrancos también dejaron aislados multitud de núcleos poblacionales, con especial incidencia en los municipios de Mogán y San Bartolomé de Tirajana. El barranco de Arguineguín fue una de las zonas más afectadas, con cinco barrios incomunicados: El Caidero, Cercados de Espino, Vento, Fataga y Arteara.
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El presidente Morales contó tras la última reunión de seguimiento mantenida ayer a las 19 horas que «las presas están aliviando con absoluta normalidad» y que el cauce de barrancos como el de Arguineguín ha dejado de estar desbordado. A pesar de ello, se continuará «con la monitorización de los embalses del norte» como medida preventiva. También se refirió al de Ayagaures, confirmando que «discurre tranquilo».
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[–>En un comunicado afirmó que, de las 24 carreteras que estaban cortadas durante la madrugada de ayer, el número ha bajado a 15 y se espera que se siga reduciendo la cifra durante el día de hoy. Las vías que requieren una actuación más urgente «son la de La Culata, Ariñe, la GC-607 de la cumbre, Ayacata-Tejeda y la GC-500 de Temisa». También se ha referido al acceso a El Hornillo, que ya ha sido despejado para reabrir el paso; La Culata, donde se ha habilitado una entrada adicional, Arguineguín y Ayagaures, cuya restricción al acceso se eliminará durante el día de hoy.
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Previsiones
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Al respecto de la presencia de Therese, Morales comentó que existía un núcleo convectivo por la zona de La Aldea, pero de muy poca potencia. Explicó que se esperaba una tarde-noche tranquila en la que se mantiene un «contexto de inestabilidad» porque «la borrasca sigue dando coletazos», pero ha perdido «su potencial de hacer daño». «El entorno de la Isla está tranquilo: no se observan estructuras tormentosas en los alrededores».
[–>[–>[–>Debido a esto, el presidente confirmó que se solicitó desactivar el nivel 2 y el plan de emergencias, y que Gran Canaria se mantendrá «en alerta por desprendimiento«. Sin embargo, Morales mantuvo las recomendaciones hacia la población e instó a tener «mucha precaución en el acceso al interior de Gran Canaria», porque los desprendimientos «suponen un riesgo enorme transitar por las carreteras del interior de la Isla».
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«Tenemos que ser conscientes de que, si asumimos el riesgo de acudir a ver los barrancos y las caídas de agua de las presas, corremos un riesgo tanto para nosotros como para los que nos acompañan en los vehículos», añadió.
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Tenerife –durante la madrugada– y La Gomera se llevaron la peor parte de la jornada de ayer. Las lluvias torrenciales llevaron a decretar el nivel 2 de emergencias para movilizar a los efectivos de la UME. Ambas islas recibieron un ES-Alert por parte de Protección Civil y el Gobierno de Canarias, instando a extremar la precaución y evitar desplazamientos innecesarios. En Tenerife, una treintena de vecinos de El Pris –Tacoronte– tuvieron que ser desalojados de sus casas ante la fuerza de las lluvias y la localidad chalanguera de Valle Gran Rey ha sufrido un corte en su acceso debido al riesgo de desprendimientos.
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Ayudas para afectados
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El ministro de Política Territorial del Gobierno de España, Ángel Víctor Torres, confirmó en la mañana de ayer que «habrá ayudas económicas con la mayor brevedad posible» para los afectados por la borrasca Therese. Tanto su ministerio como el Ministerio del Interior han recibido instrucciones para comenzar con el proceso de evaluación de daños: una vez sean cuantificadas las pérdidas, se podrán aprobar las prestaciones.
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Torres recordó la existencia de un mecanismo en el que el Estado financia, como mínimo, el 50% de las infraestructuras públicas dañadas. Por su parte, Caixabank ha habilitado un plan de medidas de apoyo por valor de 100 millones de euros para los afectados por un temporal que parece que ha encontrado su esperado final.
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