Economia

Un informe desvela el desastre para la industria española del impuesto al plástico de Sánchez

Un informe desvela el desastre para la industria española del impuesto al plástico de Sánchez
Avatar
  • Publishedabril 1, 2026




Una de las excusas que esgrimió el Ejecutivo de Pedro Sánchez gravar aún más la actividad económica y empresarial, es la supuesta crisis climática y la aparente necesidad de cambiar nuestro modelo económico. De esta forma, con el objetivo de desalentar el uso de materiales considerados contaminantes, se ha aprovechado para subir impuestos y establecer otros nuevos.

Uno de estos gravámenes es el Impuesto especial a los envases de plástico no reutilizable, vigente en España desde enero de 2023. Así, este impuesto no sólo ha supuesto una potente fuente de ingresos para las arcas públicas, sino también un elemento distorsionador del mercado, afectando a la competitividad de la economía española. Así se desprende de un informe publicado por Deloitte y recogido por Europa Press, donde se recuerda que España es el único país que aplica este impuesto.

Impacto en la competitividad

Como informamos en Mercado libreEspaña es el quinto país de la UE que más recauda por impuestos medioambientales. En concreto, según la Fundación Civismo, durante el ejercicio fiscal 2023, el Estado español recaudó 22.880,00 millones de euros a través del impuestos ambientalessólo por detrás de Alemania, Italia, Francia y Países Bajos. Sólo la recaudación de estos cinco países representó el 67,4% del dinero total recaudado por impuestos medioambientales en toda la UE.

Sin embargo, el único país que aplica el Impuesto Especial a los envases de plástico no reutilizables es España. Precisamente, ningún otro Estado miembro ha adoptado una figura impositiva similar, en parte por su impacto económico. Como se destaca Deloitteeste impuesto, que fue impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica cuando estaba dirigido por Teresa Riberaya está afectando a la competitividad del tejido productivo español frente a otros países del unión Europea.

La medida se aplica a los envases no reutilizables con plástico, a los productos semiacabados destinados a su fabricación y a los elementos plásticos utilizados para el cierre o presentación de estos envases. Sin embargo, el análisis de Deloitte señala que el impuesto no sólo afecta a la sector plasticosino a prácticamente todas las actividades que utilizan envases, lo que ha supuesto un aumento de costes operativos y una mayor carga administrativa.

En este sentido, el informe vincula la entrada en vigor del impuesto con un aumento sostenido del importaciones de productos incluidos en su alcance. En concreto, destaca que la mayoría de estas compras proceden de Brasil, Arabia Saudita y Egipto. Además, el documento describe un «avance masivo» de las importaciones durante 2022 para evitar la carga fiscal. Ese año las compras exteriores crecieron un 31,8% interanual, hasta alcanzar las 95.200 toneladas. Paralelamente, las empresas nacionales registraron una caída en su actividad. Según Deloitte, las ventas y la producción disminuyeron entre un 20% y un 30% en 2023 respecto al año anterior.

Diferencias de precio

El informe expone el caso de película estirableun material utilizado en entornos industriales, para ilustrar el impacto del impuesto. Para los fabricantes nacionales, el impuesto se aplica a todas las operaciones facturadas a partir del 1 de enero de 2023, independientemente de la fecha de producción. En cambio, en las importaciones el hecho imponible se produce cuando el producto se introduce en territorio español a partir de esa misma fecha, lo que permitía anticipar las compras antes de la entrada en vigor.

A esto se suma la importación de productos certificados como plastico reciclado con porcentajes cercanos al 90%, nivel que el informe considera podría ser «fraudulento» y lo sitúa como referencia en torno al 30%. Como resultado, el coste medio de un producto nacional es de 2,27 euros el kilogramo, frente a los 1,19 euros el kilogramo de los productos importados de los principales países exportadores. Esta diferencia representa entre el 25% y el 30% del precio final, lo que, según Deloitte, limita la competencia.

Con todo, el informe concluye que el impuesto ha tenido un efecto directo sobre la competitividad del sector de transformación de plásticos y ha aumentado los costes operativos y administrativos en múltiples sectores productivos. También señala que la medida sitúa a España en desventaja frente a otros mercados internacionales que no aplican instrumentos equivalentes. Asimismo, alerta de un aumento del uso de envases mixtos, como combinaciones de papel y plástico, que presentan mayores dificultades para su reciclaje.

Por otro lado, el documento apunta a limitaciones técnicas en el control del contenido reciclado, ya que no existe ningún método físico o químico que permita verificarlo con precisión, a pesar de que la normativa prevé exenciones en estos casos. De este modo, la consultora plantea en su informe la necesidad de introducir reformas legalestécnicos y operativos para mejorar la eficacia del impuesto, garantizar la seguridad jurídica y ajustar su funcionamiento a los objetivos medioambientales.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: