Ojalá alguno de nuestros jugadores llegue a los Juegos Olímpicos
Nicolás García (Zamora, 1965) lleva casi dos décadas al frente del Club Bádminton Oviedo, una etapa en la que ha sido testigo directo del crecimiento de una entidad que ha pasado de ser un proyecto modesto a consolidarse en la élite nacional. Llegó al club de la mano de sus hijos y, desde entonces, ha liderado su desarrollo apostando por la base, el trabajo constante y la implicación de todo el equipo.
[–>[–>[–>-¿Cuándo empieza su relación con el club?
[–> [–>[–>-Mi relación con el club comienza en 2007, cuando entro en la Junta Directiva y asumo directamente la presidencia. En aquel momento mis hijos habían empezado a practicar bádminton y el club necesitaba gente que se implicase en la gestión. Vieron que yo era una persona comprometida y me propusieron formar parte del proyecto. Acepté y, desde entonces, han pasado casi veinte años en los que he estado vinculado de forma continua al club.
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-¿Cómo era el club cuando llegó?
[–>[–>[–>-Cuando me incorporé, el club era bastante más pequeño que en la actualidad. Teníamos alrededor de 40 licencias nacionales y una estructura todavía limitada. Aun así, ya se empezaban a ver ciertos resultados deportivos y se notaba que había una base sólida de trabajo detrás. El bádminton era un deporte poco conocido, pero se llevaba años trabajando desde la cantera, con clases en colegios y ampliando poco a poco los espacios de entrenamiento a medida que el club crecía.
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-¿Cómo se consigue crecer en un deporte minoritario?
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[–>-El crecimiento se logra, sobre todo, con mucho trabajo y constancia. Es fundamental la implicación de todos los que forman parte del club: directivos, entrenadores y monitores. Desde el principio se apostó por la base, por acudir a los colegios y dar a conocer el deporte a los más jóvenes. Además, hubo momentos clave, como el impacto mediático de Carolina Marín en 2014, que ayudó a popularizar el bádminton y a que dejara de ser un deporte desconocido para muchas familias.
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-¿Cómo está organizado actualmente el club?
[–>[–>[–>-Hoy en día el club cuenta con una estructura mucho más amplia y consolidada. Por un lado, están las actividades extraescolares, con entre 300 y 350 alumnos repartidos en unos 16 colegios de Oviedo. Por otro, tenemos el centro de tecnificación, donde trabajan entre cinco y seis entrenadores profesionales. Además, existen diferentes grupos según edad y nivel, desde iniciación hasta competición, incluyendo equipos en categorías nacionales como Primera Oro y División de Honor. También contamos con un grupo sénior bastante numeroso, con más de 30 licencias, que entrena de forma regular.
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-¿Qué supone para el club tener un equipo en la máxima categoría?
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-Tener un equipo en la máxima categoría es fundamental porque actúa como referente dentro y fuera del club. Aporta prestigio, visibilidad y ayuda a atraer a nuevos jugadores. También influye en la valoración de las ayudas institucionales. Sin embargo, implica un esfuerzo importante a nivel económico y logístico, ya que requiere una estructura sólida para poder competir al más alto nivel. Aun así, es una pieza clave para el crecimiento del club.
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-¿Es rentable mantener ese nivel competitivo?
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-La rentabilidad no se mide solo en términos económicos, pero es imprescindible que todas las secciones del club sean sostenibles. Contamos con varios entrenadores profesionales y algunas personas viven directamente del bádminton dentro del club, por lo que mantener la estructura es una prioridad. Si alguna parte del proyecto no funcionase, sería muy difícil sostener el nivel actual. Por eso buscamos siempre el equilibrio entre crecimiento deportivo y viabilidad.
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-¿Cómo están a nivel de instalaciones?
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-Las instalaciones son uno de los principales retos. Aunque contamos con el apoyo del Ayuntamiento de Oviedo, lo cierto es que se quedan cortas para la demanda que tenemos. En algunos momentos del año incluso nos vemos obligados a dejar de aceptar nuevos jugadores porque no tenemos espacio suficiente para entrenar. Aun así, dentro de las posibilidades, estamos agradecidos por los recursos que se nos ofrecen.
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-El equipo sénior afronta el playoff por el título, ¿cómo lo encaran?
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-Lo afrontamos con mucha ilusión y con la ambición de llegar lo más lejos posible. Sabemos que la competición es exigente y que hay rivales con más recursos, pero nuestro planteamiento siempre es competir al máximo. Desde el inicio de la temporada el objetivo es mantener la categoría, pero cuando se presentan oportunidades, intentamos aprovecharlas y aspirar a más.
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-¿Qué le ha enseñado su etapa como presidente?
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-Esta experiencia me ha enseñado, sobre todo, los valores que transmite el deporte: la convivencia, el compañerismo y la importancia de una vida saludable, tanto a nivel físico como mental. Personalmente, me aporta una gran satisfacción ver a tantos niños y jóvenes practicando deporte y creciendo en ese entorno. Saber que, desde mi posición, puedo contribuir a que eso sea posible es lo más gratificante.
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-¿Un sueño por cumplir como presidente?
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-Uno de los grandes sueños sería que algún jugador del club llegase a participar en unos Juegos Olímpicos, algo que ya vemos como una posibilidad real. También seguir compitiendo al máximo nivel, ganar nuevas ligas o títulos como la Copa Iberdrola, que además este año organizamos en Oviedo. Sería muy especial lograr un éxito deportivo importante en casa.
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