SUICIDIO EN MENORES | Crece un 500% los niños con conducta suicida: pasan de 958 antes de la pandemia a 6.467 en 2025
La Fundación ANAR, organización referente en la ayuda a niños que tienen graves problemas, ha presentado este miércoles el balance anual sobre los menores que piden auxilio a través de sus líneas de teléfono, mail o chat, que prestan orientación psicológica y derivan el caso, si es necesario, a los servicios sociales, sanitarios o educativos o trasladan la situación a la policía. El informe revela que cada vez más niños y adolescentes sufren y piden ayuda. Es especialmente llamativo el incremento de menores con conducta suicida, que se ha multiplicado hasta 575% desde antes de la pandemia: de 958 menores con ideación o intento de suicidio que llamaron a las líneas de ANAR en 2019 a 6.467 en 2025.
[–>[–>[–>De hecho, la conducta suicida vuelve a ser, por cuarto año consecutivo, el principal motivo de consulta, con casi un 30% de las llamadas y un incremento del 25,5% solo en el último año. Benjamín Ballesteros, director técnico de Fundación ANAR; Diana Díaz, directora de las líneas de ayuda y Sonsoles Bartolomé, directora del departamento jurídico, han llamado la atención en torno a esta problemática, dado que 6.467 niños y adolescente suponen 17,7 llamadas con ideación suicida al día. Además, en 1.405 casos (281 más que el año anterior) la tentativa ya estaba iniciada cuando se produjo el contacto con ANAR.
[–> [–>[–>«Tenían el método, el procedimiento y la actitud», ha alertado Díaz, quien ha atribuido el incremento de los menores con conductas suicidas a varias causas: el aumento de los niños y adolescentes que sufren violencia, la «sobreexposición» a las nuevas tecnologías y que viven en familias con problemas de salud mental, adicciones o violencia de género. Todas estas causas se reflejan en el balance de ANAR, que en total ayudó a 19.990 menores en 2025, con un incremento del 8,9% con respecto al año anterior (1.642 niños más) y un 21% sobre 2021, (3.548 menores más), que han dado lugar a 252.561 peticiones de ayuda porque la mayoría de niños padecen un promedio de 4,7 problemáticas asociadas.
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La salud mental
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En global, el principal motivo llamada ha sido, año más, los problemas de salud mental (el 51,8%), donde se engloba la conducta suicida, los trastornos de depresión o ansiedad, generados por multitud de situaciones. Entre ellas destaca el maltrato físico o psicológico (que ha motivado el 16,3% de las llamadas), las agresiones sexuales (el 5,1%), los problemas con los amigos (el 4,5%) y el acoso escolar (el 3,8%).
[–>[–>[–>A la par que crece la conducta suicida, aumentan también las autolesiones, con incremento del 35,2% en un año. En términos absolutos, los casos pasan de 3.375 en 2024 a 4.564 en 2025, «lo que confirma la consolidación de esta problemática como una de las principales preocupaciones en el ámbito de la salud mental infantojuvenil y evidencia un agravamiento sostenido del malestar emocional«, según la Fundación. También crecen las adicciones y los problema de conducta.
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A las líneas de ayuda ANAR también llaman adultos que solicitan ayuda para menores de su entorno. En este caso, la violencia es mucho más prevalente, dado que se aparece en el 63,3% de las consultas. Las principales causas son el maltrato físico y psicológico (22,2%), las agresiones sexuales (9,7%), el abandono (9%) y el acoso escolar o ciberbullying (8,8%).
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[–>La presencia de la tecnología
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Al mismo tiempo, los representantes de la Fundación han llamado la atención sobre que el uso inadecuado de las tecnologías ha estado presente en seis de cada diez casos atendidos. «Muchos niños no distinguen entre la realidad y la ficción y les llega mucha violencia a través de redes y videojuegos y esa sobreexposición hace que lo puedan perpetuar», ha indicado Díaz, quien a su vez ha señalado que los menores necesitan que sus familias les ayuden a afrontar sus problemas y contar con una red de apoyo. «Para ello, la conciliación familiar es absolutamente necesaria y que el refugio no sea la tecnología, donde pueden encontrarse con personas potencialmente peligrosas y contenidos nocivos que generan un alto impacto en su desarrollo».
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A este respecto, el informe detecta que un alto porcentaje de menores con graves problemas viven en familias donde existe violencia de género, maltrato, problemas legales, depresión o adicciones. Además, más de uno de cada cuatro (el 26,2%) viven con un único progenitor, la mayoría solo con su madre.
[–>[–>[–>El perfil
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El perfil mayoritario entre los menores atendidos es el de una adolescente (el 71,6%) con una edad comprendida entre los 14 y los 17 años. Mientras que en las peticiones de ayuda efectuadas por adultos, el 52,3% son mujeres y cuatro de cada diez varones y hay más llamadas referidas a niños de 0 a 9 años (el 37,7% de los casos).
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Por comunidades, Castilla y León es la autonomía con más peticiones de ayuda, seguida por la Comunidad de Madrid y la valenciana. Catalunya se sitúa en la parte más baja del ranking, con 7.927 peticiones, 5,92 por cada 1.000 menores frente a una tasa de 197 en Castilla y León.
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Por último, el informe destaca que la mayoría de las situaciones atendidas se han caracterizado por su alta complejidad: el 70,4% han presentado un nivel de urgencia alta y el 81,7% han sido catalogados como problemas de «elevada gravedad». Asimismo, en más de la mitad de las situaciones, los problemas se producen desde hace más de un año (55,5%) y en más de seis de cada diez, su frecuencia es diaria (62,4%).
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