Incendio madre Valencia | Confiesa que intentó quemar la casa de su hijo mientras este estaba dentro con sus hijos de 1 y 3 años
Rompió el cristal de la puerta de acceso al edificio desde la calle y subió hasta la séptima planta con la intención de prender fuego a la vivienda donde residía su hijo y parte de su familia. En concreto un total de seis personas, entre ellas, dos niños de uno y tres años de edad. Y para asegurarse el éxito del plan esta madre incendiaria también hizo lo mismo con otras dos viviendas que dan al rellano, con grave riesgo para la vida e integridad física de las personas que residían en el edificio y que, en esos momentos, se encontraban durmiendo.
[–>[–>[–>La que iba a ser víctima -el propio hijo de la condenada- fue quien escuchó unos ruidos a las dos y media de la madrugada que le resultaron extraños y se asomó por la mirilla de la puerta. Allí vio a su madre con una garrafa de gasolina y guantes impregnando varios rollos de papel higiénico con el acelerante y en la mano un mechero de los de tipo soplete al tiempo que colocaba el papel con gasolina en la puerta de la casa y en las otras dos viviendas del mismo rellano. Además para asegurarse de que ardía bien, llegó a verter gran parte de la garrafa repleta de gasolina por entre las puertas. Su hijo, ante el fuerte olor a gasolina y viendo las intenciones de su madre, alertó a su mujer para que pusiera a salvo a sus hijos de uno y tres años de edad al tiempo que abría la puerta sorprendiendo a su propia madre apunto de prender fuego y llevar a cabo su plan.
[–> [–>[–>La incendiaria al verse descubierta intentó huir por el ascensor logrando ser retenida por su hijo que bloqueaba el elevador para evitar que abandonara el lugar hasta la llegada de los agentes de la Policía Nacional. Ayer, la familia que hubiera podido perecer en el incendio pedía justicia. Y lo hacían por ellos mismos pero también, sobre todo, por los niños que dormían ajenos a la tragedia que se podría haber producido.
[–>[–>[–>
Todavía temen que haga algo
[–>[–>[–>
En primer lugar no entendían por qué lo hizo. Y en segundo, tampoco el hecho de que estuviera en libertad y con tan solo una orden de alejamiento de 30 metros después hacer lo que hizo. Se les tuvo que explicar que estaba en libertad porque no había habido víctimas, cosa que no comprendían pues no estaban dispuestos a esperar a que las hubiera. La mujer, acusada de incendio en grado de tentativa, acudió ayer a la Audiencia de València para ser juzgada y, aunque los hechos ocurrieron en mayo de 2024, las víctimas todavía aún tienen temor a que vuelva a hacer lo mismo u otra cosa. Es más, ayer mismo cuando la acusada pasó ante ellos camino del tribunal, los familiares protegieron a sus seres queridos para que no les intentara amedrentar o dirigir palabra alguna.
[–>[–>[–>Las víctimas de este intento de incendio son gente normal que desconocen cómo funciona la Justicia. De hecho, el hijo que vio a la propia madre con la intención de prenderle fuego a la vivienda con todos ellos dentro no entendía que fuera citado como testigo. Las víctimas eran el hijo, su mujer, los nietos de la acusada, su ex marido y otro hijo. En total seis. Acudieron sin abogado y fue el Ministerio Fiscal quien ejerció la acusación contra la incendiaria que pretendió acabar con todos. No entendían que no comenzara el juicio y se les tuvo que explicar que se estaba llegando a un acuerdo de conformidad.
[–>[–>[–>
Facultades alteradas pero no del todo
[–>[–>[–>
Con más de dos horas de retraso se celebró la vista oral con el acuerdo de rebajar la petición inicial de 8 años de cárcel a la definitiva de un año y seis meses para esta madre como autora de un delito de incendio en grado de tentativa. Esta rebaja sustancial se debió a que había reparado el daño, es decir, había pagado los desperfectos que causó y además presentaba un informe clínico donde se le reconocía un trastorno por consumo de heroína, cocaína y alcohol por el cual está recibiendo tratamiento.
[–>[–>
[–>Atendiendo a estas dos circunstancias la Fiscalía la acusaba de los hechos pero le aplicaba ambas atenuantes eso sí, recordando que, tenía sus facultades alteradas pero no lo suficiente para anularlas, por lo que era consciente de lo que hacía. Además, solicitaba una orden de alejamiento, es decir, de contacto y aproximación con las víctimas y su domicilio de un kilómetro de distancia y durante cinco años.
[–>[–>[–>
La madre incendiaria aceptó la autoría de lo que se le imputaba y aceptaba el acuerdo de conformidad por lo que, no pisará la cárcel por estos hechos, si bien el Magistrado de la Sección Cuarta de la Audiencia de València le dejó claro que ‘’si incumple, irá a prisión’’.
[–>[–>[–>‘’No ha sido un intento de incendio, sino de homicidio’’
[–>[–>[–>
Para los afectados se trata de una condena que, lejos de suponer un alivio, las víctimas reciben con «indignación». «Parece ser que tiene que morir alguien para que la Justicia ponga medidas reales», lamenta el hijo de la condenada, que ve «insuficiente» la pena a la que ha sido condenada su madre. «Ha conseguido esquivar la cárcel y solo le han puesto una orden de alejamiento, pero sin ningún tipo de control. Y eso no nos da ninguna garantía de que lo vuelva a intentar«.
[–>[–>[–>
«Tenemos miedo de que lo vuelva a intentar», admite con preocupación al tiempo que señala que los problemas con su progenitora «vienen desde que mis hermanos y yo éramos pequeños», aunque nunca habían llegado a este extremo. «Anteriormente había intentado manipularnos y ponernos en contra, pero ahora ha intentado matarnos. No ha sido un intento de incendio, ha sido un intento de homicidio», insiste.
[–>[–>[–>
De ahí que reclamen medidas de protección más contundentes, «porque sabe dónde vivimos e incluso el colegio de mis hijos». Mientras trata de encajar el «golpe» que supone la resolución judicial, lamenta la respuesta de la Justicia, tanto en la resolución judicial como en la fase de instrucción. «Pedimos un abogado de oficio y nos lo negaron. Nos dijeron que lo teníamos que pagar nosotros porque al declarar como testigos no teníamos derecho, pero no tenemos recursos para pagarlo», lamenta el hijo de la condenada, que remarca que aunque «no le deseo ningún mal [a su madre] , «La quiero lejos de nosotros.»
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí