El presidente de Sudáfrica agradece a España su apoyo contra el “genocidio” de Israel en Gaza
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, reivindicó este sábado en Barcelona el apoyo que España prestó a la lucha contra el apartheid en el pasado, así como en la actualidad, el actual esfuerzo diplomático de ambos países para denunciar la ofensiva de Israel en Gaza. En un discurso con constantes referencias a Palestina, el mandatario defendió la decisión de llevar a al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ante la Corte Internacional de Justicia por crímenes de genocidio.
[–>[–>[–>«Hoy vemos que en Gaza, así como en Cisjordania, se está produciendo un verdadero genocidio«, afirmó. «El resurgimiento de guerras de agresión ilegales y del genocidio en lugares como Palestina está vinculado a la ideología de la supremacía», dijo. «Por eso Sudáfrica tomó la iniciativa de llevar al Estado de Israel ante la Corte Internacional de Justicia«. Ramaphosa admitió el coste político de esa decisión, pero reivindicó la posición de su Gobierno: «Aunque fuimos criticados, cuestionados e incluso insultados, nos mantuvimos firmes», dijo, y celebró que España liderara la causa en Europa, y que otros países le siguieran.
[–> [–>[–>Ramaphosa expresó su gratitud a España por apoyar la lucha sudafricana contra el régimen racista. «Estoy aquí también para expresar nuestra gratitud por las luchas titánicas en las que [España] participó en Poner fin al apartheid, declarado crimen de lesa humanidad.«. El presidente dibujó un paralelismo entre el apartheid sudafricano y la represión de Israel en Gaza y Cisjordania: «Se siente como en los viejos tiemposcuando muchos de ustedes, a través de sus diferentes movimientos, apoyaron nuestra lucha contra el apartheid.
[–>[–>[–>
«Vivimos un tiempo de agresión, de guerra, de conflicto y de violación de los derechos humanos fundamentales en muchos países del mundo», afirmó. Y reconoció el papel del Gobierno español: «Ustedes [en España] No tienen miedo. «Están dispuestos a defender a los más débiles, a defender la democracia y a promover los derechos humanos».
[–>[–>[–>El mandatario invocó directamente el legado de Nelson Mandela: «La razón por la que nos mantuvimos firmes es que el padre de nuestra democracia nos dijo que nuestra libertad en Sudáfrica nunca estaría completa hasta que el pueblo palestino alcanzara la suya». También hizo referencia a la invasión rusa de Ucrania: «se están librando guerras ilegales contra otros países, en las que miles y miles de personas inocentes están siendo asesinadas con bombas y drones».
[–>[–>[–>
El rey Felipe VI durante un encuentro con el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, en el Palacio de la Zarzuela, el 17 de abril de 2026 / Marta Fernández – Europa Press
[–>[–>[–>
Nuevo orden mundial
[–>[–>[–>
Ramaphosa enmarcó su mensaje en una crítica más amplia al orden internacional. Reclamó cambios de fondo en las instituciones multilaterales y cuestionó su funcionamiento actual. «Las Naciones Unidas no pueden seguir funcionando de la misma manera que lo han hecho hasta ahora», sostuvo. Y remachó: «Debemos construir un mundo de cooperación multilateral genuina, con instituciones globales que sean verdaderamente representativas» porque «África, con 1.400 millones de personas, no está representada. Eso debe cambiar«.
[–>[–>
[–>Asimismo, defendió una salida diplomática a los conflictos y pidió reformas económicas globales. «Debemos avanzar hacia la paz mediante la diplomacia, el diálogo y las organizaciones multilaterales«, afirmó. También reclamó cambios en la gobernanza financiera internacional: «Debemos abordar también cuestiones incómodas, como la carga de la deuda que frena a muchas economías en desarrollo» y «debemos reformar la arquitectura financiera mundial y cerrar la brecha de financiación para el desarrollo». Su conclusión fue aún más explícita: «Sí, el FMI y el Banco Mundial también deben ser reformados».
[–>[–>[–>
El presidente sudafricano cerró con un mensaje dirigido a los pueblos afectados por la guerra y la inestabilidad. «Me voy de regreso a África alentado, emocionado, sabiendo que el pueblo de Gaza, el pueblo de Palestina, el pueblo de Sudán, el pueblo de África y los pueblos de Oriente Medio no están solos: tienen su apoyo». Antes, había resumido el espíritu de su intervención con una frase que condensó el tono del acto: «Este no es un momento para la duda ni para la desesperación. Es un momento para la acción».
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí