No sabemos si tenemos a mi padre o un bote con arena
la familia de marga es uno de los afectados del caso del ataúd de Valladolid. De un entramado empresarial que se aprovechaba del dolor, que utilizaba el sufrimiento de quienes habían perdido a un ser querido, para incrementar sus ganancias. Lo hicieron durante 20 años, revendiendo Ataúdes de la más alta calidad y cambio de cuerpos en su interior.. En total, 23 imputados.
«¿Llevo aquí las cenizas de mi padre o no sé qué llevo?» Marga cuenta a laSexta, ante la incertidumbre de no saber qué les regalaron en el tanatorio: «Tendré dudas durante toda mi vida de si lo tenemos, ya sea un barco con arena o si no hay nada.
Y esa incógnita los atormenta. Uno que ya existía en el momento de la muerte de su familiar: «Había mucha prisa. Insistieron constantemente en si nuestro padre tenía derecho a la caja más cara o a las flores más caras. «No nos quedaba bien».
Ahora, el juicio ha traído consigo aún más dolor si cabe para las víctimas del caso: «Entré al juzgado destrozada. Hay gente que está mirando Fotos de su bebé de ocho meses tirado en el suelo. «Era como una caja caliente: saco una y meto otra».
«Estaban tirados en el suelo, boca abajo. Entre palés y escombros. Imagínate abrir un periódico y encontrar a tu marido, a tu padre, en una foto pública yaciendo al azar en un ataúd», cuenta.
Ahora sólo pide «justicia»: «Nosotros Ya no vamos a estar tranquilos. «Vas a pasar toda tu vida pensando en lo que pasó».
La trama se extendió desde 1995 hasta 2015, hasta que en 2017 un trabajador de la empresa en cuestión mostró documentos y fotografías en un intento de extorsionar a una familia.
El principal acusado de estos hechos es Ignacio Morchón, cabeza de familia y fundador de la empresa. Además, también están acusados su esposa e hijos junto con otros trabajadores de la empresa. Se estima que puede haber casi 6.000 afectados.
*Seguir laSexta en Google. Todas las novedades y el mejor contenido aquí.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí