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Medio billón en nóminas públicas

Medio billón en nóminas públicas
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  • Publishedabril 19, 2026




Upton Sinclair (1878-1968) fue un escritor y político demócrata estadounidense, candidato a gobernador de California en 1934, quien afirmó que “es difícil para un hombre entender algo cuando su salario depende de que no lo entienda”.

La frase puede parecer una broma, aunque no lo es. La revista Time, en su día, describió a Sinclair como un personaje incapaz de guardar silencio y sin ningún sentido del humor. Él Conflicto de Iráncon los giros surrealistas e incluso blasfemos -para algunos- de Donald Trump, el La derrota de Orban en Hungría, los viajes de Sánchez a Chinalas tribulaciones judiciales de Begoña Gómez y la proximidad de las elecciones andaluzas, sin olvidar el juicio a Ábalos y compañía, entre otras muchas cosas, centran la atención.

ellos son los árboles que esconden un bosque en el que también ocurren cosas trascendentes, que quedan borrosas o desapercibidas. Sin embargo, determinarán el futuro próximo y el bienestar general. Serán herencia de Sánchez, aunque él se hereda como sueña y como dijo Yolanda Díaz a Carlos Alsina en Onda Cero el jueves.

El Gobierno acaba de aprobar una regularización bastante masiva de inmigrantes lo que, por un lado, dará un impulso al crecimiento económico, al PIB, pero también provocará una disminución del ingreso per cápita y ejercerá presión a la baja sobre los salarios. Al mismo tiempo, a finales de 2026, el Estado en España, a través de sus distintas administraciones, Paga la friolera de 16,5 millones de salarios cada mes. En total, hay algunos 31.000 millones de gastos mensuales en los salarios estatales que, al final del año, para catorce pagas, lo que es normal, alcanzan un total aproximado de 435.000 millones de euros, es decir, cerca de medio billón.

Las cifras son tan desorbitadas que hay expertos que ya han puesto sobre la mesa la gran pregunta: ¿Puede el Estado pagar 16,5 millones de nóminas mensuales que, además, crezcan y crezcan permanentemente? No hay respuesta en un país con 1,6 billones, con «b» de tonterías, de deuda pública y un déficit, teóricamente decreciente en los últimos años, pero también enorme, por encima de los 40.000 millones, que es el dinero que María Jesús Montero ha dejado a sus sucesores, Carlos Cuerpo en la vicepresidencia primera y Arcadi España, al frente del Tesoro. El nuevo Ministro de Hacienda también tiene el papel de arrojar luz sobre unos Presupuestos Generales del Estado que ni están ni se esperan.

El 16,5 millones de nóminas que paga el Estado no son un secreto, aunque es un asunto al que muchas veces no se le presta atención. Tampoco hay nada misterioso. Los números están ahí y dan miedo: por un lado, 10,4 millones de pensiones contributivas, a los que hay que sumar 470.000 no contributivos; también tienes que decir 1,85 millones de prestaciones por desempleo; luego están los nóminas de empleados públicosfuncionarios o contratados –aquellos que la Unión Europea dice que deben regularizarse y hacerse permanentes– y, finalmente, la 800.000 perceptores del Ingreso Mínimo Vital. En total, lo anterior: 16,5 millones de nóminas a cargo del Estado con un gasto anual de 435.000 millones de euros.

Por otro lado, esta cifra desmonta la demagogia del gasto en políticos, frecuentemente utilizada por algunos ultrapopulismos. En España hay algunos 1.800 parlamentarios, ya sean diputados, senadores o parlamentarios regionales. Los contratos de alta dirección del Gobierno central y de las comunidades autónomas serían de otras 1.000 o 1.500 personas -no se dispone de datos exactos- y supondrían un gasto total de 2.500 millones de euros como máximo. Esa cifra es apenas el 0,5% del gasto en nómina del Estado.por tanto, es irrelevante desde el punto de vista macro y para la estabilidad del sistema. Eso no significa que en este capítulo haya, como a veces se informa, desperdicio prescindible.

España lleva unos años de relativa prosperidad económica, alentada por el Gobierno, pero también impulsada por los fondos europeos que han permitido la anomalía de no haber Presupuestos.

El conflicto en Irán y sus repercusiones lo han cambiado todo. Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), ya ha avisado de que se avecinan tiempos difíciles y en España, la nueva presidenta de la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal), Inés Olóndriz, al margen de que es -que lo es- muy oficialista, acaba de advertir que el déficit público volverá a crecer. La pregunta sigue siendo: ¿puede el Estado pagar 16,5 millones de nóminas?, por más que le cueste a alguien entender algo, si sus ingresos dependen de que no lo entienda, como decía Sinclair.



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