Superratas, cochinillas y babosas
Están los expertos aniquiladores de ratas alarmados ante la aparición de las superratas. Enormes ratas asquerosas de las de toda la vida, ratas de alcantarilla o ratas negras, descendientes de aquellos repugnantes transmisores de la peste bubónica.
[–>[–>[–>Estos odiosos animales se han hecho inmunes a los venenos y por distintas mutaciones sus sofisticados organismos superan las agresiones más bestias, de modo que confiesan los eliminadores que ya no hay manera deeliminarlas. Se alimentan de toda clase de inmundicias quecontribuyen a hacerlas más gordas, grandes, resistentes y peligrosas. Que aguantarían hasta un ataque nuclear las tías.
[–> [–>[–>Sin llegar al espanto de las superratas, hay otros animalitos, por ejemplo, insectos, si no imposible, casi tan difícil de eliminar, y muy cerca de sus asquerosas connotaciones. Estoy pensando por ejemplo en las cochinas cochinillas empeñadas en atacar mis amadas pilistras que no solo les chupan la savia sino que, pese a mis esfuerzos, mi aplicación aplicada de productos -¡que he llegado incluso a limpiarlas con un algodón empapado en alcohol, (ahora me dice el experto que les dé con cerveza)¡- ahí siguen resistiendo al parecer con la misma capacidad de sobrevivir que las ratas de alcantarilla.
[–>[–>[–>
Y qué decir de la babosa, otro animalejo repulsivo con permiso delos animalistas. Ahí está engordando a costa de las plantas crasas de mi jardín y dejando sus brillantes estelas de moco por allá por donde pasa.
[–>[–>[–>Y me ha dado por pensar que en el reino animal racional también hay especímenes con el mismo espíritu superviviente que estos nada dulces seres. Es el tipo irresistible de político corrupto. Ahí está inmune e impune a cualquier escándalo, testimonio o evidencia. Y aunque alguno caiga en los tribunales, es mucho mas el número de los que se eternizan. Tanto nos hemos acostumbrado a su presencia que ni dimite, ni se arrepiente, ni pasa nada con él. Superrata, cochinilla o babosa por los siglos de los siglos seguirá devorando y engordando con su corrupción, sus excrementos y sus babas.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí