La fabada, “un icono y símbolo asturiano”, que tuvo su primera referencia escrita hace más de 150 años
La primera referencia a la fabada se sitúa en 1868. Aparece en una gramática inédita del asturiano, manuscrita de ese año de Juan Junquera Huergo, profesor, escritor y político asturiano que ejerció como alcalde de Gijón. Ese dato lo transmitió David Guardado durante la mesa redonda celebrada este miércoles en el Ateneo Obrero de Villaviciosa, con motivo de la presentación del libro “Fabada. Historia y simbolismo de un icono asturiano”. El acto, enmarcado dentro de la programación de las XXXII Xornaes de les Fabes, sirvió para abordar algunos temas recogidos en este trabajo, que tiene como autores al propio Guardado, junto a David Castañón, Lluís Nel Estrada y Arantza Margolles.
[–>[–>[–>“Todos coincidimos que la fabada es un icono y un símbolo, pero creo que en esta publicación lo que se ve realmente es la historia y un montón de matices que ya eran desconocidos, como puede ser por ejemplo cómo nace el término faba”, indicó Guardado. “La faba que comemos ahora como faba asturiana viene de América, igual que el maíz, y llega hasta la actualidad en la que la faba acaba siendo un icono pop, que acaban usando como materia, digamos, de trabajo, hasta diseñadores y un montón de gente”, explicó.
[–> [–>[–>Rocío Vega, concejala delegada de Desarrollo Local, y Cándido Antonio Sánchez, secretario de la Cofradía de Amigos de les Fabes del Principado de Asturias, también se sumaron a un acto en el que estuvieron tres de los cuatro autores del libro -solo faltó Lluís Nel Estrada-.
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Un momento de la charla en el Ateneo Obrero de Villaviciosa. / Lne
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Guardado también apuntó que, una de las novedades del libro es la explicación del término fabada y su origen. “Nace como para referirse a una forma de comer fabes, en un momento en que se estaba convirtiendo en identitario ‘les fabes con tocino y morcilla’ (más tarde se incorpora el chorizo), y la fabada pasa a ser reunirse a comer fabes, igual que una oriciada para comer oricios”, comentó.
[–>[–>[–>La receta estandarizada y el precio
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Sobre la receta estandarizada, “tal la conocemos ahora”, David Guardado indicó que “aparece de una forma indiscutible a partir de los años 80 del siglo XX”. Y añade: “Lo establecen los concursos, como Casa Gerardo o La Máquina, que son los que ponen el canon, porque hasta ese momento se puede hacer echando mil cosas distintas “.
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David Castañón, por su parte, reconoció que “a mí lo que me tocó fue más el trabajo de campo, de 19 años del blog ‘Les Fartures’ probando fabada.”
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[–>Reflexionó también sobre la elaboración y su presentación al público, como uno de los platos estrella de la hostelería. “Es nuestro plato más emblemático y en menús de día en sitios turísticos se está ofertando por un precio muy bajo normalmente con faba ‘foriata’ y que el camino pasa para apostar sobremanera por la faba asturiana”. Y manifestó que debe mantenerse como un plato popular: “No se puede encarecer tanto para que la fabada vuelva como a los orígenes, que era un plato de las élites más que del pueblo, que solo le podía permitir en días festivos”.
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También se refirió al arraigo y tradición familiar que se sitúa en torno a esta elaboración gastronómica. “La fabada, si tienes un buen producto, tampoco tiene mucho más secreto. En las casas es algo de primera. Somos muy repunantes con la fabada que encontramos en los chigres, porque para cada asturiano, la fabada de su madre o su abuela siempre va a ser la mejor del mundo”.
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