Putin pide elecciones «limpias y transparentes» en Rusia mientras aumenta el acoso a la oposición
El presidente ruso, Vladimir Putin, llamó hoy a los diputados y senadores a celebrar una campaña electoral «transparente y legítima» de cara a las elecciones parlamentarias del próximo septiembre, justo cuando tanto el jefe del Kremlin como el partido gobernante están perdiendo apoyo a un ritmo rápido en las encuestas de opinión.
«La campaña electoral debe desarrollarse en estricta conformidad con la ley, para que sus resultados sean transparentes, veraces y sin duda legítimos», afirmó durante su discurso en el Consejo anual de legisladores celebrado en San Petersburgo.
Destacó que esto es algo «siempre sumamente importante», pero que hoy, en el La situación actual, «especialmente importante»ya que permite crear «una plataforma estable para las autoridades y para la toma de decisiones necesarias y oportunas en interés de nuestro pueblo».
«El proceso electoral, la competencia a menudo dura entre candidatos y partidos, no debe influir en el trabajo legislativo profesional y planificado, tanto en el centro como en las regiones», indicó.
Putin añadió: «No podemos encasillarnos sólo en prohibiciones, limitaciones, propuestas de castigos para los infractores»Dijo que este enfoque es «contraproducente» y que «los obstáculos excesivos frenan el desarrollo».
Esta afirmación llega en un momento en el que las autoridades rusas están ralentizando Internet y bloqueando, con todo el apoyo del Kremlin, los servicios de mensajería Telegram y WhatsApp, una medida muy impopular entre los rusos y que ha afectado considerablemente a los niveles de popularidad de Putin, que han sufrido su mayor caída desde 2022.
Además, según la oposición, en los últimos meses se está desarrollando una campaña de persecución del único partido de oposición legal en Rusia, el liberal Yabloko, varios de cuyos líderes federales y regionales no podrán asistir a las elecciones parlamentarias tras haber sido detenidos, arrestados, clasificados como agentes extranjeros o acusados de extremismo.
La oposición democrática, y en ocasiones incluso partidos con representación parlamentaria, han denunciado fraude en todas las elecciones celebradas en este país, al menos desde 2011, cuando se produjeron las mayores protestas antigubernamentales desde la caída de la URSS en 1991.
El presidente ruso señaló, sin embargo, que los desafíos actuales, que podrían incluir la guerra en Ucrania y las sanciones occidentales, son temporales, mientras que «Rusia es eterna».
Por ello, pidió a los legisladores rusos que apoyen al Gobierno con propuestas «para estimular el crecimiento económico, alcanzar tasas de desarrollo económico más estables y superiores».
Según las encuestas, si las elecciones a la Duma o cámara de diputados se celebraran el próximo domingo, el partido del Kremlin, Rusia Unida, obtendría alrededor del 30% de los votos, lo que amenazaría su mayoría constitucional.
Le siguen con un 10% el ultranacionalista Partido Liberal-Demócrata (LDPR) y Gente Nueva, un grupo creado hace apenas seis años y que se opone al bloqueo de Internet.
Según la encuestadora estatal VTSIOM, la aprobación del desempeño del presidente ruso ha caído durante siete semanas consecutivas por debajo del 70%, algo nunca visto desde el inicio de la guerra en Ucrania.
La razón no es sólo Internet, sino también el cansancio por la guerra -más de dos tercios de los rusos piden negociaciones de paz- y la contracción económica, además de la inacción oficial ante desastres naturales como las inundaciones en el Cáucaso y los vertidos de petróleo en el Mar Negro.
Además de cerrar todos los medios de comunicación independientes, las autoridades han cerrado Golos (voto), la única organización no estatal que garantizaba la limpieza de las elecciones y los derechos de los votantes.
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