Esta ‘app’ parece un juego que estima tu edad, pero predice la supervivencia al cáncer
Que alguien desarrolló una aplicación (llamada FaceAge) que promete estimar la edad del usuario Visto desde un “selfie”, esto puede parecer simple curiosidad. Sin embargo, cuando aparece algo así en la sección de Salud de un periódico, hay algo más. … En este caso, sus desarrolladores también son investigadores del Mass General Brigham Hospital, y el propósito de la «aplicación» va mucho más allá de la vanidad. Los resultados de su último estudio, publicado en la revista Nature Communications, revelan que la velocidad a la que envejecen las características de un paciente con cáncer durante el tratamiento es un predictor. confiable y no invasivo de sus posibilidades de supervivencia.
La investigación se basa en el concepto de que nuestra edad cronológica -la que indica el DNI- no siempre coincide con nuestra edad biológica. En el caso de los pacientes con cáncer, el desgaste del cuerpo ante la enfermedad y la toxicidad de los tratamientos suelen acelerar este reloj interno. Al analizar más de 4.500 fotografías de 2.279 pacientes tomadas en diferentes etapas de su radioterapia, los científicos descubrieron que aquellos cuyos rostros envejecían más rápidamente entre sesiones tenían un pronóstico significativamente peor.
El rostro como biomarcador
El estudio introduce una nueva medida: la Tasa de envejecimiento facial (“Face Aging Rate” o FAR, por sus siglas en inglés). Si bien una exploración puntual puede indicarnos si un paciente parece mayor de lo que es, el FAR mide la velocidad del cambio. Según los datos obtenidos, el envejecimiento facial de los pacientes analizados superó en un 40% su envejecimiento cronológico natural. Esta aceleración del “reloj facial” se correlacionó directamente con una menor probabilidad de supervivencia, especialmente cuando las fotografías se compararon a intervalos de dos años o más.
El Dr. Raymond Mak, oncólogo radioterapeuta del Mass General Brigham Cancer Institute y autor principal del estudio, destaca el potencial clínico de esta tecnología. “La obtención de un índice de envejecimiento facial a partir de varias fotografías rutinarias permite controlar el estado de salud del individuo casi en tiempo real», explica el investigador. Para Mak, esta herramienta podría “refinar la planificación personalizada del tratamiento, mejorar el asesoramiento al paciente y ayudar a orientar la frecuencia e intensidad del seguimiento oncológico”.
Una ventana a la salud del sistema
La eficacia de FaceAge radica en su capacidad para detectar matices que el ojo humano, acostumbrado a ver al paciente a diario, podría pasar desapercibido. No se trata sólo de arrugas o flacidez, sino también de modelos complejos que la inteligencia artificial identifica como indicadores de fragilidad biológica. El estudio sugiere que combinar la edad biológica inicial con la velocidad del envejecimiento proporciona una visión mucho más matizada de la evolución de la salud del paciente ante el tumor.
“El seguimiento de la edad facial a través de fotografías ofrece un biomarcador rentable y no invasivo para informar sobre su estado de salud”
Hugo Aerts
Misa del general Brigham
El doctor Hugo Aerts, director del programa de Inteligencia Artificial en Medicina (AIM) del Mass General Brigham y coautor del trabajo, destaca la accesibilidad de este método frente a otros biomarcadores más caros o invasivos. «El seguimiento de la edad facial mediante fotografías sencillas ofrece un biomarcador no invasivo y rentable que puede informar a las personas sobre su estado de salud», afirma Aerts. Además, el investigador se muestra optimista sobre el futuro de la herramienta: «Esperamos aprender cómo FaceAge también puede proporcionar información de pronóstico a pacientes con otras enfermedades crónicas e incluso a personas sanas».
Más allá de la oncología
Este progreso no es un hecho aislado. En investigaciones anteriores, el equipo ya había demostrado que los pacientes con cáncer tienden a parecer, en promedio, cinco años mayores de lo que son según el algoritmo. Aquellos que tenían una diferencia de diez años o más con respecto a su edad real tenían Resultados de supervivencia significativamente peores. Ahora, con el análisis dinámico de la evolución del rostro, la precisión del sistema aumenta, permitiendo a los médicos anticiparse a posibles recaídas o complicaciones.
El equipo demostró que los pacientes con cáncer tienden a parecer cinco años mayores en promedio.
A pesar de los resultados prometedores, los autores advierten que es necesario continuar validando la herramienta con poblaciones más diversas para garantizar que los algoritmos no presenten sesgos. Por ello, lanzaron un portal web público donde Cualquiera puede subir sus fotos. para recibir una valoración de la edad de tu rostro y así contribuir al perfeccionamiento de la tecnología. El objetivo final es que una simple cámara pueda convertirse en otra herramienta de diagnóstico en el consultorio del oncólogo, permitiendo que el rostro del paciente hable de su salud general.
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