«Desde que lo vi por primera vez me sentí atraído, siempre supe que había que repararlo», sostiene el párroco
El órgano de la iglesia de San Nicolás de Bari de Avilés lleva averiado alrededor de 15 años. En 1929 se construyó y no se inauguró hasta 1957, más o menos. El problema es que no le llega bien el aire y tiene los fuelles rotos. Este año, el párroco José Juan Hernández Deniz decidió que eso debía cambiar: «Desde que lo vi por primera vez me sentí muy atraído por él, no deja de formar parte del patrimonio religioso, cultural y, evidentemente, de la propia parroquia».
[–>[–>[–>Hace apenas 8 meses que es titular de la iglesia de San Nicolás de Bari, pero desde que llegó estaba convencido en que debía restaurar el «instrumento rey» de su casa: «Primero me puse con una organería de aquí, pero el precio por la reparación era demasiado alto». Así que empezó a buscar otras opciones en recomendaciones de sus amigos: «Un sacerdote que está ahora en La Rioja me puso en contacto con un organero polaco cuyo presupuesto es mucho más asequible».
[–> [–>[–>Se trata de Norbert Itrich, quien además es profesor de órgano en la especialidad litúrgica. «El coste total de la rehabilitación del órgano será de 7.000 euros y ya hemos adelantado 1.000 euros para la compra de material», explica el párroco. Ahora, «con la ayuda de la feligresía y de todo quien quiera colaborar, seguro que conseguimos reparar el órgano a un precio mucho más asequible».
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Ya está todo listo para que Norbert Itrich comience con el trabajo: «Este domingo 10 de mayo ya estará por aquí a las 17.00 horas e irá por etapas». Estará hasta el martes 12 de mayo, y durante cortos períodos de tiempo irá reparándolo poco a poco: «Está previsto que para Corpus Christi, el 4 de junio, ya esté listo para que el organista de la parroquia, Marino Soria, lo pueda tocar». Es decir, aunque Itrich trabaje «lentamente», en menos de un mes el instrumento ya estará como nuevo.
[–>[–>[–>Poder recuperar el órgano de la iglesia de San Nicolás de Bari siendo «uno de los grandes órganos de Asturias junto a los de Covadonga, es un acontecimiento muy importante, tanto para la iglesia como para la villa», cuenta Deniz. Hasta ahora, se salía del paso con «la ayuda de un órgano eléctrico, que algo se toca, pero que no es para nada lo mismo que el grande». Desde el minuto uno lo tuvo claro: «Supe que había que restaurarlo, tener un órgano de tubos monumental como este merece totalmente la pena».
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