Meliá cierra el 50% de su planta hotelera en Cuba por el bloqueo energético de EE.UU.
Meliá admite que la crisis energética en Cuba está haciendo mucho daño a su negocio y se está viendo obligada a seguir cerrando hoteles por la tensión con el suministro, además de la falta de turistas por la cancelación de operaciones que han realizado las aerolíneas. … . En sus cuentas del primer trimestre, la hotelera balear reconoce que sus operaciones se han visto significativamente comprometidas «como consecuencia de la intervención de Estados Unidos en la región a principios de año» y que, como consecuencia, a finales de marzo sólo tenía en funcionamiento el 50% de su capacidad en la isla caribeña.
«Este hecho ha generado una inesperada dificultad para conseguir combustible que, unido al establecimiento de un estricto bloqueo comercial, ha afectado enormemente al mercado turístico. La falta de combustible de aviación provocó también la cancelación de numerosas conexiones directas con el país, incluso desde su principal mercado emisor, Canadá. En este entorno, se ha producido un cierre paulatino de nuestros hoteles, finalizando el trimestre con aproximadamente el 50% de la capacidad”, es el mensaje literal que expresa la hotelera en su balance.
Tal como están las cosas, la situación es dramática para Meliá en el que es uno de sus mercados más importantes. La cadena balear reconoce que la falta de turistas internacionales les ha llevado a depender casi exclusivamente del turista nacional, que ya representa «prácticamente la totalidad de las reservas de los hoteles aún abiertos». «Sin embargo, este mercado no es suficiente para compensar la caída de la demanda internacional. La evolución de la región dependerá en gran medida de los acontecimientos y de una eventual recuperación del suministro energético”, añade la empresa. La ocupación promedio de los hoteles abiertos en Cuba ha sido de apenas el 34,1 % entre enero y marzo.
Tal y como reconoce la cadena hotelera, la situación ha ido empeorando con el paso de los días. En febrero, Meliá anunció el cierre temporal de tres de los 34 establecimientos que tiene en el país y ahora la situación afecta al 50% de su capacidad, que asciende a más de 5.000 habitaciones. La empresa no especifica cuántos ni qué hoteles están cerrados ahora.
De cara a los próximos meses, Meliá señala que los efectos de la situación geopolítica de la región «dificultan un análisis y comparación homogéneos, manteniendo una operativa limitada debido a la caída de la demanda internacional y el consiguiente cierre de algunos establecimientos en el marco de las medidas de compactación coordinadas en el país». Y añade que mientras persista la incertidumbre, «la evolución del negocio turístico en la región dependerá del desarrollo de los acontecimientos y de la eventual recuperación de la oferta y la normalidad», es la previsión que da la cadena que preside Gabriel Escarrer.
La crisis cubana ha supuesto un duro golpe para las cuentas de Meliá, que en el primer trimestre del año obtuvo un beneficio neto de 3,3 millones de euros, un 68% menos respecto al mismo periodo de 2025, cuando ganó 10,5 millones de euros.
Pese a ello, la compañía destaca que los ingresos aumentaron un 4,4%, hasta alcanzar los 460,6 millones de euros, mientras que el RevPAR (ingreso por habitación disponible) aumentó un 8,3%, a pesar del cierre temporal por reposicionamiento de grandes hoteles como el Gran Meliá Don Pepe –que reabrirá a finales de este año– o el Paradisus Cancún, que reabrió el pasado mes de abril.
El impacto de la guerra
La hotelera asegura también que las tensiones geopolíticas en Oriente Medio no han tenido hasta el momento un impacto relevante en la demanda ni en los costes, algo que atribuye a su estrategia de compra de energía y materias primas. “En este sentido, el grupo sigue capitalizando su fortaleza en destinos vacacionales clave en España, Europa y el Caribe, registrando un nivel de reservas de dos dígitos respecto al año anterior”, apunta.
«A pesar de este efecto y del aumento de las reservas registrado a corto plazo, la compañía destaca que mantiene la cautela ante la posibilidad de que una prolongación o un empeoramiento de la situación pueda dar lugar a un potencial entorno de precios más elevados e impacto en la capacidad aérea», admite la compañía en sus cuentas.
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