Europa se queda atrás en inversión en IA con España en retroceso
La inteligencia artificial (IA) está reformulando los criterios laborales y laborales de las empresas, mejorando procesos y acelerando los principales factores de transformación del ecosistema emprendedor y de inversión global. Por ello, y pese a un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y una mayor prudencia inversora, la inversión en startups mantiene un crecimiento exponencial, aunque lo hace de forma más selectiva: el capital se concentró en empresas con modelos más sólidos y, especialmente, en las ligadas a la IA.
Así lo confirma el informe «El impacto real de la IA en el ecosistema emprendedor», elaborado por South Summit, que muestra que la inversión global en startups alcanzó los 441.000 millones de dólares en 2025, un 26% más que el año anterior, con un crecimiento evidente en casi todas las regiones y un fuerte impulso de EE.UU. y Canadá. Europa también muestra un mayor dinamismo, pero todavía muy lejos de Estados Unidos, con una inversión alcanzada de 64 mil millones de dólares, un 16% más que en 2024.
La IA está en el centro de esta nueva etapa. Desde finales de 2022, y coincidiendo con el lanzamiento de ChatGPT, la inversión global de capital riesgo se ha centrado en la IA, pasando de captar el 30% de la inversión total en 2022 al 61% en 2025. Esta concentración refleja un profundo cambio en las prioridades del mercado. De este modo, los inversores «ya no buscan sólo crecimiento, sino tecnologías capaces de redefinir sectores y construir futuras ventajas competitivas», señala el informe. Al mismo tiempo, el primer trimestre de 2026 confirma la continuidad de esta tendencia, con un récord de megarondas impulsadas por empresas de IA generativa, como las de OpenAI, Anthropic o Waymo.
Sin embargo, aunque la IA ya está atrayendo la atención de los inversores, su adopción real en las empresas sigue avanzando paulatinamente. Aunque el 88% de las empresas ya utilizan la IA en al menos una función empresarial, su adopción real “está todavía lejos de su potencial teórico en importantes áreas de negocio como las finanzas, la informática, la arquitectura y la ingeniería o la administración. De hecho, esta brecha será uno de los grandes factores de competitividad en los próximos años.
Las cifras de inversión en IA son elocuentes. Europa concentra la inversión en IA en dos sectores principales: salud y defensa, mientras que España registró 3.200 millones de euros de inversión en startups en 2025, un 3% menos, pero con un 11% más de operaciones. Además, se posiciona como el quinto hub europeo de IA en captación de fondos para IA y con cerca de 400 startups en este sector. Por supuesto, la aplicación de la IA ha abierto una brecha en las empresas entre el potencial teórico y su adopción real de la IA: las startups que la integran registran valoraciones un 38% más altas que sus pares tradicionales.
Reino Unido lidera la inversión en Europa, con 23.800 millones, mientras que España destacó con esos 3.200 millones de media, una de las mejores cifras para el ecosistema emprendedor europeo en 2025. En el mercado nacional se han creado 392 startups de IA, con 1.600 millones invertidos desde 2020, destacando el sector de seguridad y defensa como el vertical con mayor peso en el ecosistema interno. El mayor impacto se está viendo en RegTech (cumplimiento normativo), FinTech, HealthTech y el sector de la ciberseguridad, en el que el 45% de las startups utilizan modelos de IA para detectar amenazas.
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