El récord de Vingegaard en el Blockhaus que intimida en el pelotón: las cifras asustan
La séptima etapa fue la más larga de esta edición, con 244 kilómetros y el viento acompañó la carrera complicando aún más la jornada. Es en ese contexto donde apareció la mejor versión de Vingegaard. No tomó prisioneros. Aceleró en la subida, respondió al favoritismo que llevaba sobre sus hombros y dinamitó la carrera camino a la meta. El resultado fue una victoria para la autoridad y el KOM del ascenso.
la referencia de Blockhaus siempre fue Nairo Quintana. En 2017, el colombiano paró el crono en 39:54, una marca que por sí sola explicaba el nivel de escalada que tuvo en sus mejores años. Vingegaard completó la ascensión en 38:26. La comparación tiene matices, porque esta etapa ganada por Quintana tenía casi 100 kilómetros menos de distancia. Sin embargo, el dato llama la atención: el danés redujo en más de dos minutos el récord del colombiano.
Más corredores bajo la marca
Esta actuación no es un caso aislado en la cima. Félix Gall también se quedó atrás del tiempo de Quintana y cruzó la meta 13 segundos después de Vingegaard. Detrás, Hindley, Pellizzari y O’Connor también finalizaron por debajo del récord que impuso el colombiano en 2017.
El Blockhaus dejó una imagen clara del Giro. Vingegaard se vistió de favorito, Visma comandaba la primera gran montaña y varios candidatos ya obligados a medir cada movimiento ante un danés que eligió la primera gran montaña para lucir piernas.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí