la demanda se dispara por los altos precios del alquiler
Compartir piso ya no es una alternativa barata a vivir en las grandes capitales, donde ya se exigen alquileres mensuales que normalmente superan los 600 euros. Si los profesionales calificados que se mudan a ciudades como Madrid y … Barcelona Para trabajar, los estudiantes merecen un capítulo aparte, ya que siempre han tenido como opción asequible alquilar una habitación para el curso. Un caldo de cultivo que hace que todo cambie. Porque si antes era caro alojarse en una residencia o dormitorio universitario, ahora en muchos casos es lo que resulta más rentable, algo impensable hasta no hace mucho.
De hecho, nunca ha habido tanto furor como hasta ahora por las residencias. Asesores inmobiliarios como Atlas Inmobiliaria Situan la ocupación entre el 95 y el 100% en ciudades universitarias con atractivo global como Madrid y Barcelonapero también en otros menos internacionalizados como bilbao y San Sebastián. Por su parte, en Valencia y Murcia El 95% de las plazas están ocupadas y en otras capitales universitarias como Salamanca, málaga cualquiera SevillaYa se ha alcanzado el 90%. Una saturación de la demanda que el sector cree que va ‘in crescendo’ y por ello estima una necesidad de casi medio millón de camas adicionales en España para los próximos años.
principales operadores de
residencias de estudiantes
en España en 2025
Ordenados por ranking de camas operativas
Fuente: Atlas Inmobiliaria / abecedario
Operadores de residencia principal
de estudiantes en España en 2025
Fuente: Atlas Inmobiliaria / abecedario
En esta situación se posiciona resael principal operador de residencias de estudiantes en España, que reconoce que los altos precios del alquiler han impulsado la demanda de un producto que antes no se consideraba asequible. «Antes el piso compartido era nuestra principal competencia y teníamos que estar al mismo nivel de precio o por debajo. Ahora los pisos se han encarecido mucho y eso nos favorece», afirma el director general de Resa, Marta Sánchez Serrano, en conversación con ABC.
No es para menos. Resa defiende que más de la mitad de sus camas disponibles están por debajo de los 600 euros (sin incluir comidas), cuando en ciudades como Barcelonacompartir vivienda supera con creces esa tarifa (711 euros), y en Madrid (650) ese precio también se supera, según datos de Spotahome.
El portal inmobiliario Pisos.comTambién sitúa el precio medio de las habitaciones en Palmera en 617,31 euros y en Valencia a 616,74 euros. Por encima de 500 euros también lo son Santa Cruz de Tenerife (504) y San Sebastián (555), y quedan más de 400 Cádiz (473,50 euros), bilbao (461 euros), málaga (455,36 euros), Victoria (422 euros) y Santander (415 euros). Finalmente, por menos de 300 euros, sólo puedes compartir piso en 11 capitales españolas: albacete (298 euros), orense (296), Ciudad Real (283.48), Salamanca (277), Cuenca (270), Jaén (250), Zamora (250), Córdoba (248), Palencia (246), Burgos (245), Cáceres (220) y Badajoz (211).
La inversión en residencias de estudiantes aumentó el año pasado hasta los 1.700 millones de euros, gracias al flujo de capital extranjero
Se trata de precios que además no tienen en cuenta los suministros y otros gastos de alimentación y servicios, que al final acaban elevando considerablemente la factura. Así que al final, sumando estos costes de mantenimiento, la brecha respecto a lo que cuesta una residencia se cierra drásticamente, lo que lleva a las familias a optar directamente por estos centros, donde además cuentan con seguridad, zonas comunes (incluido gimnasio y piscina) y otras posibilidades para sus hijos que no tendrían en un piso normal.
De acuerdo a Atlas InmobiliariaLos precios medios de las residencias en España el año pasado oscilaron entre los 359 euros y los 1.020 euros (ver gráfico), aunque la tarifa siempre depende del tipo de residencia, la ciudad en la que se encuentra y los servicios que ofrece.
Sin embargo, Sánchez Serrano de Resa también insiste en que no sólo los precios están influyendo en la intensidad de la demanda. «Lo normal es que se queden en primero y segundo de universidad, aunque estamos intentando alargar las estancias porque los mayores ayudan mucho a crear comunidad. Especialmente en carreras exigentes, como las ingenierías, la residencia no es sólo un alojamiento: también es una forma de estudiar con gente de tu carrera y avanzar en tus estudios”, afirma el director general de la entidad.
Avalancha de inversión extranjera
El otro aliciente para el crecimiento del sector es el posicionamiento que está ganando España como destino universitario global, y ya no sólo para Erasmus. Algo que no ha pasado desapercibido para el capital extranjero, que empieza a mostrar una especial debilidad por estos inmuebles, hasta el punto de que las grandes consultoras inmobiliarias han dejado de introducirlos en sus análisis en la categoría de ‘activos alternativos’, para darles un rango propio y denominarlos PBSA por sus siglas en inglés, (especialmente alojamiento para estudiantes, que se puede traducir al español como alojamiento para estudiantes especialmente diseñado).
Según el consultor jllEl año pasado las residencias de estudiantes lograron atraer 1.700 millones de euros en inversiones, un 151% más que el año anterior, aunque principalmente por la venta del operador. Livensa Living al fondo de inversión brookfield por 1.200 millones de euros.
La previsión es que el interés aumentará. Según un informe para inversores elaborado por jllLos estudiantes que se trasladan a otras ciudades para realizar sus estudios superiores representan ya más del 42% de los matriculados en España, y las proyecciones apuntan a que habrá alrededor de 175.000 estudiantes adicionales para el curso 2029/30. La proporción de estudiantes internacionales también aumentará, alcanzando aproximadamente el 16% del total.
Igualmente importante es el crecimiento que está teniendo en España el interés por la formación de posgrado, con el añadido del auge de las escuelas de negocios. Entre grados y posgrados, durante el curso 2024/2025, hubo 1,8 millones de matriculados en educación superior en España, lo que supone un crecimiento anual del 4%, «la tasa más alta registrada hasta la fecha», según JLL.
Con este panorama, la previsión es que entre 2025 y 2028 se habrán añadido al mercado 25.876 plazas más en residencias de estudiantes, que se sumarán al ‘stock’ actual de 106.277, hasta un total de 132.093. Es decir que en apenas tres años, el número de plazas disponibles en España se disparará casi un 25%, aunque todavía estará lejos de la demanda que el sector estima que habrá.
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