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El viceministro de Exteriores yemení achaca el desplome de la ayuda a Yemen a la guerra en Irán

El viceministro de Exteriores yemení achaca el desplome de la ayuda a Yemen a la guerra en Irán
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  • Publishedmayo 18, 2026



El viceministro de Asuntos Exteriores y Expatriados de Yemen, Mustapha Ahmed Mohamed Noman, durante una entrevista para Europa Press, en la Casa Árabe, el 18 de mayo de 2026, en Madrid (España).

– Carlos Luján – Europa Press

MADRID, 18 de mayo. (EUROPA PRESS)-

El viceministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Yemen reconocido por la comunidad internacional, Mustafa Noman, ha reafirmado este lunes la posición del Gobierno de rechazo total a la guerra en Irán, advirtiendo de las consecuencias «negativas» en la región y de la drástica interrupción de la ayuda humanitaria al país como consecuencia de las graves pérdidas económicas sufridas por los países que prestan ayuda a Yemen.

Noman indicó durante una entrevista con Europa Press en la sede de Casa Árabe en Madrid que el impacto del conflicto de Irán en Yemen no ha sido «directo» a través del Estrecho de Ormuz -donde cientos de barcos permanecen varados a la espera de cruzar- sino que se manifiesta en el recorte de la ayuda internacional.

«Los países que ayudaban a Yemen ahora están muy ocupados con las consecuencias de la guerra en Irán y esto significa que no destinan la ayuda humanitaria que hacían antes», afirmó, en referencia a que las pérdidas han provocado la caída de los flujos de ayuda humanitaria destinada tanto a Yemen como a otras naciones.

Recientemente, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido que más de 22 millones de personas -aproximadamente la mitad de ellas mujeres y niñas- necesitarán «asistencia humanitaria y protección» en 2026 en Yemen, lo que también incluye a desplazados internos, migrantes, refugiados y solicitantes de asilo.

Noman, que afirmó que «la guerra tiene consecuencias negativas en toda la región», recordó que el tráfico comercial yemení no utiliza el estrecho de Ormuz, sino el mar Rojo a través de puertos como Adén u Hodeida.

Ormuz, por tanto, no tiene la misma importancia estratégica para el país que para los mercados de Europa o del este de Asia e incluso Yemen puede recurrir a rutas alternativas, permitiendo así desviar el flujo de mercancías por vía terrestre a través de Arabia Saudí, explicó Noman.

«La decisión de Irán de imponer aranceles o impuestos a los barcos que transitan por el Estrecho de Ormuz es una medida ilegal. Los pasajes marítimos internacionales deben transitarse libremente sin ningún tipo de pago a cambio», afirmó.

A finales de abril, las autoridades hutíes de Yemen, la insurgencia aliada de Irán que controla la capital, Saná, y gran parte del país, amenazaron con lanzar una campaña de ataques contra el estrecho de Bab el Mandeb, estrangulando aún más el comercio mundial, como lo está haciendo Teherán con su control de Ormuz.

SOBRE EL RECIENTE ACUERDO DE PRISIONERO

Por otro lado, Noman ha afirmado que el reciente acuerdo alcanzado con los rebeldes hutíes de Yemen para liberar a más de 1.600 detenidos en el contexto de la guerra en el país representa un «buen paso» hacia una paz duradera en el país.

«El intercambio de prisioneros ha sido el resultado de dos años de preparación y trabajo con la ayuda del enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg. El Gobierno siempre ha querido que este intercambio se produjera, pero con la liberación de todos, sin excepción y sin condiciones», argumentó.

Sin embargo, avanzar hacia un proceso de paz más amplio exige el cumplimiento de otros requisitos que ha calificado de «fundamentales», como el pleno reconocimiento y cumplimiento de la Constitución del país, así como la dejación completa de las armas por parte de las milicias hutíes.

«Estamos dispuestos a iniciar conversaciones, pero sujeto al cumplimiento de estas dos condiciones», afirmó, añadiendo además que este último acuerdo preso, el mayor desde el inicio de los contactos entre las partes a raíz del conflicto desatado en 2014, «forma parte del proceso de construcción de confianza» entre las partes.

Aunque ha afirmado que «no hay nada que pueda implicar una garantía o compromiso por parte de los hutíes» -ya que muchos de los acuerdos anteriores han sido violados o no respetados-, esto supone un gesto de «buenas intenciones» entre las partes.

Respecto a los trabajadores de Naciones Unidas detenidos por los hutíes, Noman señaló que este tema no ha sido discutido entre las partes en el último intercambio, aunque sí ha habido contactos entre la ONU y el grupo rebelde al respecto.

La liberación, en la que participará el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), beneficiará a 1.100 hutíes, así como a 580 miembros de las fuerzas yemeníes y sus aliados, incluidos «siete prisioneros sauditas y 20 prisioneros sudaneses».



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