Cuando he salido de fiesta sí he sido bastante destroyer
Eduardo Iturralde GonzálezEl mediático árbitro que dirigió partidos de Primera División de 1995 a 2012, diagnostica el estado de salud del arbitraje español en una entrevista con “Después del Post United”.
La carrera de Iturralde también tuvo algunos momentos incómodos. Florentino Pérez le llamó a una habitación para pedirle que ‘balara como el Barça’
«En este episodio conocemos la historia de Eduardo Iturralde: del laboratorio dental de Bilbao a convertirse en el árbitro con más tarjetas amarillas y más penaltis marcados en la historia de la Liga española. Durante 17 años en Primera División y 16 como internacional, Iturralde lo vio todo desde dentro… Una conversación sin filtros sobre el poder, la presión, la corrupción y la soledad del arbitraje en un deporte que siempre te culpará algo». Así presentaron al famoso exárbitro de 59 años.
En ‘El After de Post United’, recordamos que «la carrera de Iturralde también vivió momentos incómodos. Florentino Pérez le citó en una sala para pedirle que ‘balara como el Barça’. La televisión del Real Madrid le preparó un reportaje de 49 partidos para atacarle públicamente. Y vivió el caso Negreira desde dentro: para él, un vendedor de cigarrillos a sueldo sin capacidad real de influir en los árbitros».
Eduardo Iturralde González le habla Steve Calzada eso El VAR nació de “una gran mentira”que ganar 300.000 euros le quita independencia a un árbitro y que poner cámaras en el vestuario y micrófonos en el campo destruye lo que hace grande al fútbol.
Iturralde González: “Los árbitros ganan unos 310.000 euros… por lo que pierden su independencia”
Iturralde comentó que «ahora los árbitros ganan unos 300.000 euros. Bueno, unos 310.000 euros con el aumento de este año. Nosotros ganamos unos 25.000 o 30.000. Pero mira, es lo mejor que le ha pasado al arbitraje, que podemos vivir de ello, lo mejor que le puede pasar a una persona y ojalá en el futuro pueda ganar todo lo que pueda ganar, pero ha perjudicado mucho el dinero». mucho.
«Te diré por qué: cuando ganas tanto dinero, dices: ‘bueno, tengo 30 años, me quedan como 15, 16 años de arbitraje, si me quedo en primera división y multiplico por 300.000, me salen 4 millones y medio. Yo y mi familia podemos vivir de maravilla’. No aparecer en la foto, no ser un gran protagonista… esa independencia y esa valentía que da saber que no dependemos de este salario, de las ostras, también fijaos en esta independencia, ¿eh?», reflexionó el de Bilbao.
Iturralde González recordó que «antes teníamos otros trabajos, porque dependíamos del salario de otro trabajo. Sabías que la paga arbitral era circunstancial y que te podían despedir en cualquier momento y que se acababa a los 45 años. ¿Qué haces en tu vida profesional a los 45 si no tienes nada detrás?».
Eduardo Iturralde González: “Lo peor en el arbitraje es la falta de credibilidad de la gente”
Eduardo Iturralde González dijo que «lo peor del arbitraje es la falta de credibilidad de la gente. Puede venir el que quiera, el árbitro siempre tendrá esa falta de credibilidad».
«¿Crees que un árbitro se va a jugar la carrera por pitar a favor de un equipo o a favor de otro? Pues no. Y menos hoy en día que tienen pisos considerables, casi como el director general de una empresa», argumentó.
Jesús Gil: «Iturralde, no te metas en política, mira lo que me estás haciendo»
Iturralde González dijo a anécdota con Jesús Gil en su etapa como presidente del Atlético de Madrid.
«Gil me llama en el primer partido que pita al Atlético en el Calderón y me dice ‘Iturralde, es tu primer año y no te voy a molestar. Pero el segundo, ¿eh?’. Y luego en un partido, baja y me dice ‘Iturralde, no te metas en política, mira lo que me estás haciendo'», recuerda entre risas.
El lado más personal de Eduardo Iturralde González: «Cuando tuve la oportunidad de salir de fiesta, sin límites»
A nivel personal, Eduardo Iturralde González admitió que «cuando salía de fiesta era un auténtico destructor».
«Pero no me gustaba mucho la fiesta… Pero cuando tenía la oportunidad de salir de fiesta, no había límite», admitió.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí